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Industria Minera

Casa Blanca mantiene en suspenso arancel al cobre refinado por temor a elevar costos

La Casa Blanca aún no decide sobre el arancel al cobre refinado, lo que ha generado una caída del 4% en su precio y afecta a la industria chilena, que depende del mercado estadounidense.

Casa Blanca mantiene en suspenso arancel al cobre refinado por temor a elevar costos

La administración de Donald Trump aún no toma una decisión sobre el gravamen previsto para 2027. El cobre cayó más de 4% tras conocerse el reporte, mientras Chile mantiene una exposición relevante al mercado estadounidense.

La Casa Blanca mantiene sin resolver la aplicación de nuevos aranceles al cobre refinado, mientras evalúa si el impulso que la medida daría a la producción estadounidense compensa el aumento de costos que podría generar en sectores industriales y consumidores.

Según Reuters, dos personas familiarizadas con las conversaciones señalaron que la preocupación por el costo de vida ha ganado peso dentro de la administración de Donald Trump, a menos de dos meses de las elecciones legislativas de noviembre. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que todavía no existe una determinación final.

El costo para la industria frena la decisión

El eventual gravamen podría mejorar las condiciones económicas para proyectos estadounidenses de minería, fundición y refinación. Sin embargo, también encarecería un insumo clave para fabricantes de equipos eléctricos, automóviles, productos para la construcción, sistemas de transporte y componentes electrónicos.

Esa tensión complica el objetivo de Washington de reducir su dependencia de proveedores extranjeros sin elevar los costos internos. Estados Unidos importa cerca de la mitad del cobre que consume cada año y mantiene solo dos fundiciones operativas, controladas por Freeport-McMoRan y Rio Tinto.

La medida original anunciada en julio de 2025 estableció un arancel de 50% para productos semielaborados de cobre, como tuberías, alambres, barras, láminas y cables. En esa oportunidad quedaron fuera minerales, concentrados, cátodos, ánodos y otros insumos utilizados por la industria estadounidense.

La proclamación también ordenó al Departamento de Comercio entregar antes del 30 de junio de 2026 una actualización del mercado. El documento debía servir para decidir si correspondía aplicar un arancel universal de 15% al cobre refinado desde el 1 de enero de 2027 y elevarlo a 30% en 2028. Hasta ahora, no se conoce públicamente qué recomendó el secretario de Comercio, Howard Lutnick, al presidente Trump.

Cobre y acciones mineras retroceden

La falta de claridad modificó rápidamente el ánimo del mercado. El precio del cobre retrocedió más de 4% después de conocerse el reporte, mientras las acciones de Freeport-McMoRan caían 7%, Rio Tinto perdía 2,7% y BHP bajaba 4,7% durante la sesión del jueves.

El metal había alcanzado máximos históricos ante la expectativa de que Washington ampliara los aranceles a los cátodos y otros insumos. Comerciantes y compradores industriales trasladaron grandes volúmenes hacia Estados Unidos para anticiparse a la medida, formando uno de los mayores inventarios de cobre del mundo y reduciendo la disponibilidad en otros mercados.

Mientras la política arancelaria siga pendiente, los propietarios de esos inventarios tienen menos incentivos para devolver el metal al mercado internacional. Esto mantiene distorsionados los flujos comerciales y puede prolongar la estrechez de oferta fuera de Estados Unidos.

Chile mantiene una exposición directa

La definición resulta especialmente relevante para Chile por el peso de Estados Unidos como comprador de cobre refinado. Entre enero y mayo de 2026, ese mercado recibió 378.700 toneladas de cobre fino desde el país, todas incluidas en la categoría de productos refinados.

Ese volumen representó el 16,1% de los embarques físicos de cobre chileno durante el periodo, según cifras de Cochilco elaboradas con información del Servicio Nacional de Aduanas. Estados Unidos se ubicó así como uno de los principales destinos del metal nacional, por detrás de China y cerca de Japón.

Por ahora, el arancel al cobre refinado no está descartado, pero tampoco puede considerarse aprobado. La decisión final permanece en manos de Trump y continuará influyendo sobre los precios, los inventarios y el destino de los embarques mientras la Casa Blanca no aclare su política.