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Industria Minera

Codelco y Pucobre obtienen aprobación ambiental para Tovaku: proyecto de US$870 millones producirá 46 mil toneladas de cobre al año

La nueva apuesta cuprífera en Antofagasta tiene una estructura inusual: Codelco participará sin financiar directamente la construcción.

Codelco y Pucobre obtienen aprobación ambiental para Tovaku: proyecto de US$870 millones producirá 46 mil toneladas de cobre al año

La iniciativa, ubicada en la Región de Antofagasta, contempla 21 años de operación, cerca de 1.000 trabajadores durante su construcción y una infraestructura que combinará energía solar, almacenamiento eléctrico y uso de agua de mar. Su puesta en marcha está proyectada para 2030.

La Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta aprobó por unanimidad el proyecto minero Tovaku, una inversión de US$870 millones que desarrollarán Codelco y Pucobre en las comunas de Tocopilla y María Elena. La resolución, adoptada el viernes 23 de octubre de 2026, permite avanzar en una iniciativa destinada a producir aproximadamente 46.000 toneladas anuales de cátodos de cobre de alta pureza, incorporando nueva capacidad productiva a la minería chilena.

El proyecto constituye una de las inversiones cupríferas que buscan entrar en operación hacia el final de la década y representa una nueva modalidad de asociación entre la principal productora estatal de cobre y una empresa privada con experiencia en operaciones mineras.

La aprobación ambiental llega después de un proceso de evaluación de aproximadamente 450 días, durante el cual se revisaron los antecedentes técnicos, ambientales y operacionales de la futura faena.

Tovaku considera una explotación minera a cielo abierto, instalaciones de procesamiento hidrometalúrgico, generación fotovoltaica, almacenamiento de energía y un sistema de transporte de agua de mar.

Una inversión de US$870 millones para incorporar nueva producción de cobre

El desarrollo de Tovaku estará a cargo de una sociedad constituida durante agosto de 2026, en la cual Pucobre mantiene una participación del 60% y Codelco controla el 40% restante.

La estructura establece que Codelco aporte las concesiones mineras, mientras Pucobre contribuya con los estudios técnicos y asuma el financiamiento de las etapas de desarrollo y construcción.

Este modelo permite a la estatal participar en la generación de nueva producción mediante la asociación con un operador privado, sin comprometer directamente aportes de capital para financiar la construcción bajo la estructura acordada.

La fórmula también representa una oportunidad para Pucobre de ampliar su participación en el negocio cuprífero mediante un proyecto de mayor escala, con una vida útil prevista de 21 años.

La futura operación explotará el yacimiento Puntilla, situado en el norte de la Región de Antofagasta. El depósito cuenta con reservas estimadas en aproximadamente 633 millones de toneladas de mineral.

Su desarrollo considera una producción acumulada proyectada de alrededor de 917.000 toneladas de cátodos durante la vida operacional.

La iniciativa adquiere relevancia en un escenario donde la industria chilena enfrenta la necesidad de incorporar nuevas fuentes de cobre para compensar el agotamiento progresivo de yacimientos maduros y las dificultades asociadas a menores leyes minerales.

Energía solar, baterías y agua de mar: la infraestructura que tendrá Tovaku

Uno de los aspectos centrales del proyecto es su infraestructura energética e hídrica, diseñada para sostener las operaciones en una zona desértica con importantes exigencias logísticas.

Tovaku contempla la construcción progresiva de un parque solar fotovoltaico de 193 MW de capacidad instalada, acompañado por un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías.

Esta infraestructura permitirá integrar generación renovable al suministro eléctrico de la operación y gestionar parte de la variabilidad propia de la energía solar.

El proyecto también considera una línea de transmisión eléctrica de 220 kV, con aproximadamente 27 kilómetros de extensión, que conectará las instalaciones mineras con la subestación Ana María.

En materia hídrica, se desarrollará un sistema de impulsión de agua de mar de 72,5 kilómetros, destinado a transportar el recurso desde el sector de la Central Térmica Tocopilla hasta las instalaciones productivas.

El diseño considera el uso de agua de mar sin desalar, una característica relevante para reducir la dependencia operacional de recursos continentales en una de las regiones con mayor presión hídrica del país.

La combinación de generación renovable, almacenamiento y abastecimiento marítimo refleja una tendencia cada vez más extendida entre los nuevos proyectos mineros del norte de Chile: integrar desde el diseño inicial soluciones para asegurar energía y agua durante toda la vida útil de las faenas.

Construcción generará cerca de 1.000 puestos de trabajo

El cronograma contempla una fase de construcción de aproximadamente tres años, seguida por 21 años de operación y dos años destinados al cierre.

Durante el período constructivo se proyecta una dotación máxima de 984 trabajadores, mientras que la etapa operacional considera hasta 700 personas.

Estas cifras anticipan oportunidades para empresas contratistas, proveedores de servicios industriales, transporte, montaje electromecánico, mantenimiento y obras civiles.

El impacto económico podría extenderse hacia Tocopilla, María Elena y otros centros de servicios de Antofagasta, especialmente durante las etapas de construcción e instalación de infraestructura.

Sin embargo, la magnitud del efecto regional dependerá de la participación efectiva de proveedores locales, la contratación de trabajadores de las comunas cercanas y las estrategias de abastecimiento que adopte la futura operación.

La entrada en producción se encuentra proyectada para 2030, aunque el cumplimiento del calendario dependerá de la obtención de las autorizaciones sectoriales pendientes, el avance de la ingeniería y la ejecución de las obras.

Evaluación ambiental se completó en aproximadamente 450 días

La tramitación ambiental constituye otro de los elementos relevantes de Tovaku.

El proyecto ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental durante julio de 2025 y obtuvo la aprobación de la Comisión de Evaluación Ambiental el 23 de octubre de 2026.

El proceso se completó en aproximadamente 450 días, un plazo inferior al promedio registrado para estudios de impacto ambiental calificados durante 2025.

La evaluación incluyó sucesivas rondas de observaciones y respuestas técnicas, además del análisis de impactos asociados a recursos hídricos, patrimonio arqueológico y características territoriales del emplazamiento.

Entre los aspectos que requieren especial atención se encuentran las obras de desvío de aguas en quebradas naturales, respecto de las cuales organismos sectoriales plantearon reparos durante la evaluación.

También se identificaron hallazgos arqueológicos dentro del área de influencia, lo que implica medidas de protección, rescate, registro y seguimiento durante la ejecución del proyecto.

Por lo tanto, la aprobación ambiental no equivale al inicio inmediato de la construcción. La materialización de Tovaku todavía requiere completar autorizaciones sectoriales y cumplir las condiciones ambientales aplicables.

Esta distinción resulta especialmente relevante en el actual escenario de inversiones mineras, donde la obtención de una calificación ambiental favorable constituye una etapa decisiva, pero no elimina las exigencias técnicas y regulatorias posteriores.

Qué significa Tovaku para la estrategia de crecimiento de Codelco

Para Codelco, Tovaku representa una alternativa para incorporar producción mediante asociaciones que combinan activos minerales de la estatal con financiamiento y capacidades operacionales privadas.

La estrategia adquiere importancia considerando las elevadas necesidades de inversión que enfrenta la compañía para sostener y recuperar sus niveles de producción.

El desarrollo de nuevos yacimientos exige recursos significativos y períodos prolongados de maduración, especialmente cuando los proyectos incorporan infraestructura energética, hídrica y de transporte.

En ese contexto, una asociación como Tovaku permite distribuir responsabilidades financieras y operacionales, manteniendo participación estatal en la explotación de los recursos.

Para Pucobre, el proyecto ofrece la posibilidad de ampliar su escala productiva y consolidar experiencia en el desarrollo de una operación de cobre con infraestructura propia y un horizonte de explotación superior a dos décadas.

Aunque las 46.000 toneladas anuales proyectadas representan una fracción de la producción nacional, su incorporación aportaría nueva oferta de cátodos en un mercado donde la disponibilidad futura de cobre continúa siendo un factor estratégico.

Antofagasta suma otro proyecto a su cartera de inversiones mineras

La aprobación de Tovaku refuerza el papel de Antofagasta como uno de los principales territorios de inversión cuprífera del país.

La región concentra grandes operaciones mineras, infraestructura portuaria, redes eléctricas, servicios industriales y una extensa cadena de proveedores especializados.

El desarrollo de nuevas iniciativas también plantea desafíos relacionados con la disponibilidad de trabajadores calificados, la infraestructura de apoyo, la gestión ambiental y la relación con las comunidades.

En el caso de Tovaku, la cercanía con Tocopilla y María Elena abre oportunidades para fortalecer servicios asociados a la construcción y posterior operación de la mina.

La siguiente etapa estará marcada por el avance de la ingeniería de detalle, la tramitación de permisos sectoriales, la preparación de obras tempranas y las decisiones necesarias para materializar la inversión.

Con una producción proyectada de 46.000 toneladas anuales, una inversión de US$870 millones y una vida útil de 21 años, Tovaku se incorpora a la cartera de proyectos que podrían contribuir a ampliar la capacidad cuprífera chilena hacia 2030.

Su evolución permitirá observar tanto la efectividad de las asociaciones entre empresas estatales y privadas como la capacidad del sector minero para transformar aprobaciones ambientales en nuevas operaciones productivas, con impactos concretos sobre inversión, empleo y desarrollo regional.

REDIMIN Responde

¿Dónde se ubicará el proyecto minero Tovaku y cuál es su duración proyectada?

El proyecto minero Tovaku se ubicará en la Región de Antofagasta, específicamente en las comunas de Tocopilla y María Elena, y contempla 21 años de operación.

¿Cuánto se invertirá en el proyecto Tovaku y quiénes lo desarrollarán?

La inversión en el proyecto Tovaku será de US$870 millones y será desarrollado por Codelco y Pucobre.

¿Cuántas toneladas de cátodos de cobre se proyecta producir anualmente en Tovaku?

Se proyecta producir aproximadamente 46.000 toneladas anuales de cátodos de cobre de alta pureza en el proyecto Tovaku.

¿Qué tipo de infraestructura energética e hídrica tendrá el proyecto Tovaku?

El proyecto Tovaku contará con un parque solar fotovoltaico de 193 MW, un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías, una línea de transmisión eléctrica de 220 kV y un sistema de impulsión de agua de mar de 72,5 kilómetros.

¿Cuántos trabajadores se espera emplear durante la construcción y operación de Tovaku?

Durante la construcción de Tovaku se proyecta emplear hasta 984 trabajadores, mientras que en la etapa operacional se espera contar con hasta 700 personas.