
La producción minera mundial de cobre creció bastante menos de lo que anticipaban los pronósticos del International Copper Study Group (ICSG) en la mayoría de los últimos años analizados. En una revisión elaborada por Patricio Faúndez, de GEM Mining Consulting, la oferta efectiva quedó bajo la proyección en 10 de 13 años entre 2013 y 2025; el desempeño de Chile se inserta en ese patrón global, no aparece como un caso aislado.
La revisión cobra relevancia mientras el Ministerio de Hacienda recortó de 2,1% a 0,7% su proyección de crecimiento económico para 2026, en parte porque la producción chilena de cobre se encamina a su nivel más bajo desde 2003. Fuera del país, Grasberg, en Indonesia, y Kamoa-Kakula, en la República Democrática del Congo, siguen enfrentando problemas que comenzaron en 2025.
La producción minera creció 2,6% anual frente a un 3,8% previsto
Faúndez comparó los pronósticos de otoño boreal del ICSG sobre el crecimiento de la producción minera mundial del año siguiente con los datos efectivos recopilados por Cochilco, basados en cifras del World Bureau of Metal Statistics (WBMS), con datos de Cochilco para Chile. El ejercicio considera los 13 pronósticos de 2013 a 2025 elaborados bajo la metodología actual del organismo.
En ese período, el ICSG anticipó un crecimiento promedio anual de 3,8%. La producción efectiva avanzó 2,6% al año, equivalente al 69% del ritmo proyectado. Los tres años en que la oferta superó el pronóstico fueron 2013, 2016 y 2019; en este último, la diferencia favorable fue de apenas 0,1 puntos porcentuales.
La brecha promedio entre el crecimiento realizado y el previsto fue de −1,2 puntos porcentuales, mientras que la mediana llegó a −1,3. En términos de volumen, GEM estima que la producción mundial terminó cada año alrededor de 240.000 toneladas por debajo del nivel implícito en las previsiones, cerca de 1,2% de la oferta minera mundial.
El sesgo no depende únicamente de los años de pandemia. Al excluir 2020, el error promedio se mantiene en −1,0 puntos porcentuales. La revisión señala que diez resultados por debajo del pronóstico en trece años serían poco frecuentes si las desviaciones se distribuyeran por azar de manera similar hacia arriba y hacia abajo.
El cambio metodológico del ICSG redujo el sesgo desde 2012
La comparación comienza en 2013 porque el ICSG modificó su metodología en octubre de 2012. Antes, sus previsiones de producción minera se construían esencialmente a partir de los planes de compañías y proyectos, y el ajuste por interrupciones se aplicaba al cobre refinado, no a la oferta minera. Los pronósticos de 2006 a 2012 quedaron por encima de la producción efectiva en los siete años.
Desde el cambio, el organismo comenzó a descontar de sus proyecciones de producción minera una provisión por disrupciones, calibrada con sus errores de pronóstico anteriores. Según los cálculos presentados por GEM, el error promedio bajó de 5,7 a 1,2 puntos porcentuales, una reducción cercana al 80%. La revisión no plantea que el ICSG carezca de utilidad: destaca que la serie pública y consistente del organismo permite evaluar la diferencia entre lo esperado y lo producido.
El pronóstico para 2026 también fue revisado a la baja
En octubre de 2025, el ICSG proyectó un crecimiento de 2,3% para la producción minera mundial en 2026. En abril de 2026 redujo esa estimación a 1,6%. Aplicar a la previsión inicial el error promedio de los años 2013-2025 habría situado el crecimiento esperado en torno a 1,1%.
Los datos disponibles a la fecha apuntaban en otra dirección: el boletín del ICSG de septiembre de 2026 registró una caída de 0,8% en la producción minera mundial de enero a julio, frente al mismo período de 2025. Esa comparación parcial no equivale al resultado anual, pero muestra que el desempeño observado hasta julio estaba por debajo tanto de la proyección inicial como de la revisada.
Las estimaciones de oferta alimentan los balances del mercado, las proyecciones de precios y los análisis de inversión. Un pronóstico persistentemente alto puede llevar a iniciar el año con una expectativa de cobre que luego no se materializa; el análisis de GEM relaciona ese patrón con superávits proyectados que se reducen o pasan a déficit durante el año, como ocurrió con el balance del ICSG para 2023. Para Chile, el cuadro combina una producción local debilitada con una oferta de competidores que también ha tendido a quedar bajo las previsiones. El ICSG representa países que, en conjunto, concentran cerca del 85% de la producción minera, la producción refinada y el consumo mundial de cobre.
REDIMIN Responde
¿Cómo ha sido el desempeño de la producción minera mundial de cobre en comparación con las proyecciones del ICSG entre 2013 y 2025?
La producción minera mundial de cobre creció menos de lo anticipado por el ICSG en 10 de los 13 años analizados entre 2013 y 2025, con un crecimiento efectivo promedio anual de 2,6% frente al 3,8% proyectado.
¿Cuál fue la diferencia promedio entre el crecimiento de la producción minera de cobre realizado y el previsto por el ICSG?
La brecha promedio entre el crecimiento realizado y el previsto fue de −1,2 puntos porcentuales, mientras que la mediana fue de −1,3 puntos porcentuales.
¿Cómo ha afectado la producción de cobre en Chile a las proyecciones económicas del país para 2026?
El Ministerio de Hacienda de Chile recortó su proyección de crecimiento económico para 2026 de 2,1% a 0,7%, en parte debido a que la producción chilena de cobre se encamina a su nivel más bajo desde 2003.
¿Qué cambios metodológicos realizó el ICSG en sus proyecciones a partir de 2013?
A partir de 2013, el ICSG comenzó a descontar de sus proyecciones de producción minera una provisión por disrupciones, calibrada con sus errores de pronóstico anteriores, lo que redujo el error promedio de 5,7 a 1,2 puntos porcentuales.
¿Cuál fue la revisión de la proyección de crecimiento de la producción minera mundial para 2026 realizada por el ICSG?
En octubre de 2025, el ICSG proyectó un crecimiento de 2,3% para la producción minera mundial en 2026, pero en abril de 2026 redujo esa estimación a 1,6%.






