
Estados Unidos importó 225.094 toneladas métricas de cobre refinado en julio, el mayor volumen mensual desde que comenzaron los registros en 1990. Los envíos desde Chile y la República Democrática del Congo estuvieron entre los principales impulsores del aumento.
Las importaciones estadounidenses de cobre refinado alcanzaron un máximo histórico durante julio de 2026, en medio de un fuerte movimiento de metal hacia ese mercado ante la incertidumbre por posibles nuevos aranceles.
Estados Unidos recibió 225.094 toneladas métricas durante el mes, un aumento de 78% respecto de junio y de 8% frente a julio del año pasado, según datos del Departamento de Comercio estadounidense recopilados por Trade Data Monitor. Se trata del mayor volumen mensual desde el inicio de los registros en 1990.
El incremento estuvo impulsado principalmente por cargamentos procedentes de Chile y la República Democrática del Congo, mientras comerciantes y productores continúan trasladando cobre hacia Estados Unidos aprovechando las condiciones de precios y anticipándose a eventuales cambios en la política comercial.
Estados Unidos acumula más de 1,1 millones de toneladas en siete meses
Con los embarques de julio, las importaciones estadounidenses de cobre llegaron a aproximadamente 1,12 millones de toneladas durante los primeros siete meses de 2026.
La magnitud del flujo ya venía siendo visible durante el primer semestre. Entre enero y junio Estados Unidos había recibido cerca de 885.000 toneladas de cátodos de cobre refinado, un 3% más que en igual periodo de 2025 y más del doble de lo registrado durante los primeros seis meses de 2024.
El movimiento tiene especial relevancia para Chile, uno de los principales proveedores de cobre del mercado estadounidense. La mayor demanda desde Estados Unidos está desviando parte del metal disponible desde otros mercados y contribuyendo a modificar los flujos internacionales del commodity.
Incertidumbre por aranceles mantiene el cobre rumbo a Estados Unidos
Detrás del aumento está la expectativa sobre la política comercial estadounidense para el cobre refinado.
La administración estadounidense estableció anteriormente un arancel de 50% para determinados productos de cobre semielaborados y derivados, pero dejó fuera inicialmente a los cátodos de cobre refinado.
El Departamento de Comercio debía entregar al Presidente Donald Trump, a más tardar el 30 de junio de 2026, una actualización sobre el mercado estadounidense del cobre para evaluar la posibilidad de imponer un arancel universal de 15% al cobre refinado desde el 1 de enero de 2027 y elevarlo a 30% en 2028.
La falta de una definición ha mantenido el incentivo para trasladar metal hacia Estados Unidos.
A fines de agosto, los inventarios de cobre en las bodegas de COMEX habían alcanzado un récord de 675.185 toneladas métricas, después de 46 jornadas consecutivas de aumentos. Analistas han advertido que esta acumulación está reduciendo la disponibilidad de cobre en otras regiones, aunque el mercado global no necesariamente enfrenta una escasez física total.
El fenómeno convierte a Estados Unidos en uno de los principales destinos para el cobre disponible en el mercado internacional y refuerza la importancia de los envíos desde grandes productores como Chile, mientras la industria espera una definición de Washington sobre los futuros aranceles al metal refinado.












