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Industria Minera

Capacidad mundial para fundir cobre crecerá 32% al 2041 y Asia liderará la expansión

La capacidad global de fundición de cobre crecerá un 32% hacia 2041, con Asia liderando la expansión, mientras Chile enfrenta desafíos para optimizar su infraestructura existente.

Capacidad mundial para fundir cobre crecerá 32% al 2041 y Asia liderará la expansión

Cochilco proyecta que la capacidad global aumentará desde 31,2 millones de toneladas en 2025 hasta 41,3 millones. China e India concentrarán casi la mitad de los nuevos proyectos, mientras Chile utiliza cerca del 60% de su capacidad instalada.

La capacidad mundial de fundición de cobre aumentaría 32% entre 2025 y 2041, impulsada principalmente por nuevos proyectos en Asia, según el reporte Mercado de Concentrados e Industria de Fundiciones 2026 de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco).

El organismo estima que la capacidad global pasará desde 31,2 millones hasta 41,3 millones de toneladas anuales. La expansión se producirá en un mercado donde la capacidad de procesamiento ya crece más rápido que la disponibilidad de concentrados.

Esta diferencia ha llevado los cargos de tratamiento y refinación (TC/RC) a niveles cercanos a cero o negativos en el mercado spot, reduciendo los márgenes de las fundiciones y aumentando la competencia por asegurar materia prima.

China e India concentrarán los nuevos proyectos

Asia explicaría cerca del 59% del crecimiento mundial proyectado hasta 2041. China e India serán los principales protagonistas y reunirán casi la mitad de la capacidad asociada a nuevos proyectos.

Medio Oriente registraría el mayor crecimiento relativo y la segunda expansión más alta en términos absolutos, impulsado principalmente por Arabia Saudita. América del Norte también ampliará su capacidad, aunque continuará dependiendo de las importaciones de cobre refinado.

China ya produjo cerca del 47% del cobre fundido mundial durante 2025. Su posición se reforzaría con las nuevas inversiones, mientras Japón conservaría el segundo lugar, pero a una distancia considerable del gigante asiático.

Chile tiene capacidad, pero utiliza solo el 60%

Chile dispone de aproximadamente 5,44 millones de toneladas anuales de capacidad para tratar concentrados y mantiene la mayor infraestructura de fundición de América Latina. También aparece con la tercera mayor capacidad entre los países analizados por Cochilco.

Sin embargo, las instalaciones nacionales utilizan cerca del 60% de su capacidad, por debajo de referentes internacionales. Durante 2025, Chile produjo alrededor de 821.000 toneladas de cobre fundido, su menor nivel histórico, y redujo su participación mundial hasta 4,2%. En 1990, el país representaba 13,3% del total global.

Cochilco sostiene que la oportunidad inmediata para Chile está en recuperar la continuidad operacional y aprovechar mejor los activos existentes antes de aumentar la capacidad nominal. El organismo también identifica brechas en escala, costos de energía, mano de obra, mantenimiento y tecnología.

La vicepresidenta ejecutiva subrogante de Cochilco, Claudia Rodríguez, resumió el principal desafío como una “fuerte competencia internacional para abastecerse de concentrados de cobre”.

Más fundiciones competirán por los concentrados de Chile

Chile generó cerca del 23% de la producción mundial de concentrados durante 2025 y continúa como el principal productor. No obstante, aproximadamente dos tercios de sus exportaciones de este producto tuvieron como destino China.

La expansión de las fundiciones asiáticas aumentará la competencia por esos concentrados y mantendría presionados los TC/RC. Cochilco anticipa que el mercado disponible para fundiciones independientes seguirá ajustado durante gran parte de la próxima década, incluso si la producción minera comienza a recuperarse hacia 2028.

Dentro de la cartera mundial, Chile podría convertirse en el cuarto país con mayor capacidad asociada a nuevos proyectos y en el principal impulsor de América del Sur. Su avance dependerá de que las iniciativas aseguren abastecimiento de largo plazo, alta utilización, costos competitivos, tecnologías eficientes y un desempeño ambiental adecuado.