La compañía había iniciado el 20 de septiembre la primera campaña de sondajes del proyecto de cobre, oro y molibdeno. DLP trabaja con asesores y autoridades peruanas para obtener las confirmaciones necesarias antes de retomar las actividades, sin entregar todavía una fecha de reinicio.
DLP Resources suspendió temporalmente las actividades de perforación en su proyecto Esperanza, ubicado en el sur de Perú, mientras resuelve asuntos relacionados con la autorización de los trabajos, apenas días después de haber iniciado la primera campaña de sondajes realizada en la propiedad.
La compañía canadiense informó el 25 de septiembre que trabaja junto con sus asesores legales y técnicos en Perú y con las autoridades pertinentes para abordar las materias pendientes y obtener las confirmaciones necesarias antes de reiniciar la perforación.
DLP no detalló qué autorización específica debe ser aclarada, cuál es el organismo involucrado ni cuánto podría prolongarse la interrupción. Tampoco entregó una fecha estimada para reanudar los trabajos.
La empresa sostuvo, sin embargo, que hasta ahora no tiene razones para considerar que los asuntos pendientes no puedan resolverse y reiteró su intención de continuar la campaña tan pronto como sea posible.
La perforación había comenzado cinco días antes
La pausa ocurre poco después del comienzo efectivo de la exploración mediante sondajes.
El primer pozo de la campaña fue iniciado el 20 de septiembre de 2026, convirtiéndose en la primera perforación ejecutada hasta ahora en Esperanza.
DLP había informado previamente que contaba con los permisos y autorizaciones necesarios para iniciar el programa y que los equipos serían movilizados al proyecto durante septiembre.
El programa contempla aproximadamente 3.000 metros de perforación diamantina distribuidos en siete sondajes, diseñados para probar dos tipos de objetivos dentro del sistema mineralizado.
Cuatro pozos poco profundos, con una extensión máxima prevista de alrededor de 150 metros cada uno, buscan evaluar una zona de óxidos de cobre cercana a superficie.
Posteriormente, la compañía proyectaba realizar tres sondajes profundos de aproximadamente 800 metros cada uno, destinados a probar un objetivo interpretado como un posible sistema tipo pórfido de cobre, oro y molibdeno.
La suspensión anunciada interrumpe temporalmente ese calendario.
DLP no identifica el origen del asunto pendiente
El comunicado del 25 de septiembre utiliza una formulación amplia al referirse a “ciertos asuntos relacionados con la autorización del proyecto”.
La compañía no informó si la situación corresponde a un permiso ambiental, administrativo, sectorial, territorial o a otra exigencia aplicable a la campaña.
Esa falta de detalle impide determinar por ahora el alcance del problema y si será necesaria una nueva autorización o únicamente una confirmación adicional respecto de permisos ya obtenidos.
El antecedente resulta especialmente relevante porque el 10 de septiembre DLP había comunicado que había recibido las autorizaciones necesarias para iniciar la perforación.
Posteriormente, el 21 de septiembre confirmó que el primer pozo ya se encontraba en ejecución.
La empresa no explicó en su actualización qué circunstancia surgió entre ambos anuncios y la decisión de suspender temporalmente los trabajos.
Por ahora, la única definición corporativa es que el equipo permanecerá detenido mientras se resuelven las materias pendientes con sus asesores y las autoridades peruanas.
Esperanza busca probar un sistema de mayor escala
Esperanza es un proyecto de exploración 100% propiedad de DLP Resources y está ubicado en el cinturón cuprífero del sur de Perú.
La propiedad abarca aproximadamente 22.500 hectáreas y se encuentra a unos 35 kilómetros al suroeste de Cerro Verde, una de las mayores operaciones cupríferas del país.
Los trabajos previos de DLP identificaron una anomalía magnética de aproximadamente 5 kilómetros por 2,5 kilómetros, acompañada por resultados de muestreo superficial y zanjas que llevaron a la compañía a diseñar su primera campaña de perforación.
Una parte de los sondajes pretende investigar una zona superficial de óxidos de cobre de aproximadamente 300 por 700 metros.
Los pozos más profundos, en tanto, fueron diseñados para evaluar si bajo la anomalía geofísica existe un sistema de pórfido mineralizado con cobre, oro y molibdeno.
Hasta ahora esos objetivos se mantienen en etapa exploratoria.
Los resultados obtenidos en superficie y mediante zanjas no permiten establecer por sí solos la existencia de un depósito económicamente explotable, y la actual campaña de perforación debía proporcionar la primera información directa del subsuelo.
El proyecto todavía no cuenta con recursos minerales
Esperanza se encuentra en una etapa inicial de exploración y no dispone de una estimación formal de recursos minerales derivada de perforaciones.
El programa de siete sondajes fue concebido precisamente para comenzar a determinar la continuidad, profundidad, geometría y características de las zonas mineralizadas identificadas mediante trabajos superficiales y geofísicos.
Incluso si la campaña obtiene resultados favorables, serían necesarias etapas adicionales de perforación y evaluación antes de determinar la existencia y magnitud de un eventual recurso mineral.
Tampoco existe actualmente una decisión de construcción, estudio de factibilidad o demostración de viabilidad económica para una futura mina en Esperanza.
DLP desarrolla paralelamente en Perú el proyecto Aurora, también enfocado en cobre y molibdeno y situado en una etapa más avanzada de evaluación.
Sin fecha para retomar los sondajes
La principal incertidumbre inmediata es cuánto tiempo permanecerán detenidas las perforaciones.
DLP señaló que busca resolver las materias pendientes de manera expedita y que entregará nuevas actualizaciones cuando disponga de información adicional.
La empresa tampoco informó si la suspensión tendrá efectos sobre el número final de sondajes, los metros previstos o el calendario general de la campaña.
Mientras no se obtengan las confirmaciones requeridas, la perforación permanecerá paralizada.
El anuncio debe entenderse, por tanto, como una pausa temporal por materias de autorización, y no como la cancelación de Esperanza o el abandono de la campaña. Sin embargo, al no existir todavía una fecha de reinicio ni detalles sobre la naturaleza exacta del asunto regulatorio, el impacto sobre el calendario de exploración sigue abierto.









