Exploración Minera

Fitzroy Minerals alcanza recuperaciones de cobre de hasta 82,6% en Buen Retiro y avanza plan de lixiviación en Chile

Fitzroy Minerals reporta avances significativos en su proyecto Buen Retiro, alcanzando recuperaciones de cobre de hasta 82,6% y avanzando en pruebas de lixiviación en la Región de Atacama.

Fitzroy Minerals alcanza recuperaciones de cobre de hasta 82,6% en Buen Retiro y avanza plan de lixiviación en Chile
Seguir en Google

Las pruebas metalúrgicas en el proyecto ubicado en el distrito cuprífero de Copiapó lograron recuperaciones de hasta 82,6% en material mixto. Ensayos de mayor escala continúan en desarrollo y sus resultados serán incorporados al estudio de prefactibilidad previsto para 2027.

Fitzroy Minerals completó la primera fase de pruebas metalúrgicas del proyecto de cobre Buen Retiro, en la Región de Atacama, obteniendo recuperaciones de cobre total de hasta 82,6% mediante lixiviación en minicolumnas. Los resultados entregan nuevos antecedentes técnicos para evaluar un esquema de desarrollo basado en lixiviación en pilas y producción de cobre a partir de las zonas oxidadas y mixtas del depósito.

El programa, desarrollado con SGS en Santiago, evaluó tres unidades geometalúrgicas principales: óxidos de alta ley, óxidos de baja ley y material mixto. Después de 21 días de lixiviación, las recuperaciones alcanzaron 71,8%, 59,9% y 82,6%, respectivamente.

La siguiente etapa ya está en marcha con columnas de un metro. Aunque sus balances metalúrgicos todavía deben cerrarse, las tendencias preliminares muestran recuperaciones superiores a las observadas en las minicolumnas cuando aumenta el tiempo de lixiviación.

El trabajo es relevante para Buen Retiro porque la metalurgia será uno de los componentes centrales para definir el diseño del proceso, los consumos de reactivos y los parámetros económicos de un eventual desarrollo minero.

Tres tipos de mineral bajo evaluación

Para el programa fueron enviados 3.341 kilogramos de material, distribuidos en tres muestras compuestas representativas de las principales unidades geometalúrgicas.

El compuesto de óxido de alta ley totalizó 1.349 kg y presentó una ley de cabeza de 0,95% de cobre total. El óxido de baja ley alcanzó 1.566 kg, con 0,35% de cobre total, mientras que el material mixto sumó 426 kg y registró una ley de 1,24% de cobre total.

El programa contempla en total 208 ensayos, desde pruebas iso-pH y sulfatación a escala de laboratorio hasta columnas de uno y tres metros.

Las minicolumnas corresponden a la primera etapa de evaluación mediante columnas. Los ensayos fueron realizados con una granulometría en que el 90% del material se encontraba bajo ¼ de pulgada.

Después de 21 días, las mejores condiciones ensayadas entregaron recuperaciones de 71,8% para el óxido de alta ley, 59,9% para el óxido de baja ley y 82,6% para el material mixto.

Otro elemento observado fue la reproducibilidad de los ensayos. Las pruebas duplicadas disponibles registraron diferencias inferiores a un punto porcentual en extracción de cobre, un antecedente que permite aumentar la confianza técnica en esta fase del programa.

Consumo de ácido y efecto del cloruro

El comportamiento del ácido será uno de los factores relevantes para determinar la viabilidad del circuito de lixiviación.

En las mejores condiciones evaluadas, el consumo específico neto alcanzó 4,9 kg de ácido por kilogramo de cobre recuperado en el óxido de alta ley, 11,2 kg/kg en el óxido de baja ley y 3,4 kg/kg en el material mixto.

La diferencia entre las unidades será importante para el diseño posterior. El óxido de baja ley mostró un consumo específico mayor, lo que podría limitar económicamente la conveniencia de extender los ciclos de lixiviación para recuperar fracciones adicionales de cobre.

Las pruebas también identificaron un efecto favorable de la incorporación de cloruro. En los dos tipos de mineral oxidado, su utilización durante la aglomeración y lixiviación elevó las recuperaciones entre tres y cinco puntos porcentuales, manteniendo niveles similares de consumo de ácido.

En el material mixto, elevar la concentración de cloruro en la solución de lixiviación desde 60 hasta 90 gramos por litro incrementó la extracción desde aproximadamente 79% hasta 82%, manteniendo constante la dosis de ácido.

Estos resultados abren una vía de optimización del futuro diagrama de proceso, aunque los parámetros definitivos dependerán de las campañas de mayor escala actualmente en ejecución.

Columnas de un metro apuntan a recuperaciones mayores

Fitzroy mantiene seis columnas de un metro en operación. Esta etapa utiliza una granulometría más gruesa que las minicolumnas y tiempos de lixiviación más prolongados, acercando progresivamente los ensayos a condiciones representativas de una operación industrial.

Las tendencias disponibles todavía son preliminares y no constituyen recuperaciones metalúrgicas finales. Las proyecciones de las curvas a aproximadamente 70 días apuntan a valores cercanos a 95% para el material mixto, 85% para el óxido de alta ley y 74% para el óxido de baja ley.

La propia metodología de evaluación considera que las recuperaciones obtenidas en laboratorio no pueden trasladarse directamente a una operación comercial. Para estimar recuperaciones industriales, los resultados de columna normalmente requieren la aplicación posterior de factores de escalamiento.

Por ello, el dato consolidado hasta ahora sigue siendo el obtenido mediante balances metalúrgicos cerrados en minicolumnas, donde la recuperación máxima comprobada alcanza 82,6%.

La campaña completa contempla 30 pruebas en columnas de un metro, utilizando aproximadamente 30 kg de material cada una. Posteriormente se desarrollarán 12 pruebas en columnas de tres metros, con alrededor de 90 kg por ensayo.

Estas últimas tienen especial importancia para observar el comportamiento del mineral bajo condiciones progresivamente más cercanas a las de una pila industrial.

Mineral blando podría favorecer el circuito de chancado

Las pruebas físicas entregaron otro antecedente para el diseño del proyecto. Los ensayos de dureza registraron índices de trabajo Bond inferiores a 8 kWh por tonelada en las litologías analizadas.

El resultado caracteriza al material ensayado como relativamente blando y de baja competencia, condición que podría traducirse en menores requerimientos específicos de energía durante el chancado y reducir las exigencias mecánicas sobre los equipos.

Los índices de abrasividad, en tanto, se ubicaron en rangos medios a moderados.

En una operación basada en lixiviación en pilas, ambos factores son relevantes debido a que el mineral debe ser chancado y preparado antes de la aglomeración y posterior irrigación. La combinación entre recuperación metalúrgica, consumo de ácido, granulometría y demanda energética determinará finalmente parte importante del costo del proceso.

Buen Retiro avanza hacia estudios de ingeniería

Buen Retiro corresponde a un sistema de óxido de hierro-cobre-oro (IOCG) situado en el distrito Punta del Cobre, cerca de Copiapó. El proyecto incluye la histórica mina a cielo abierto Manto Negro, donde anteriormente se extrajo mineral oxidado de cobre.

Su ubicación también constituye un elemento relevante para cualquier escenario de desarrollo. Manto Negro se encuentra aproximadamente 43 kilómetros al suroeste de Candelaria, 35 kilómetros de la costa y cerca de cinco kilómetros de la Ruta 5 y de infraestructura eléctrica de alta tensión.

El área cuenta además con una base significativa de información histórica y perforaciones recientes. Fitzroy ha desarrollado campañas de definición destinadas a respaldar la estimación de recursos y los estudios económicos del proyecto.

La compañía amplió durante 2026 su programa de perforación en Buen Retiro hasta 22.000 metros, mientras continúa avanzando en paralelo con metalurgia, modelamiento de recursos e ingeniería.

El programa metalúrgico seguirá ahora con el cierre de balances de las primeras columnas de un metro. La campaña completa de este tamaño está prevista para finalizar hacia mediados de diciembre de 2026.

Las pruebas en columnas de tres metros están programadas para comenzar durante el cuarto trimestre, mientras que el programa metalúrgico integral tiene como objetivo concluir con un informe final hacia comienzos de marzo de 2027.

Los resultados alimentarán el estudio de prefactibilidad de Buen Retiro previsto para el segundo trimestre de 2027.

La atención estará puesta en comprobar si las recuperaciones observadas en laboratorio se mantienen al aumentar la escala y el tiempo de lixiviación. Esa información permitirá definir con mayor precisión las recuperaciones de diseño, consumo de reactivos, dimensiones de las pilas y requerimientos del circuito de chancado, variables que tendrán incidencia directa en la evaluación económica de Buen Retiro y en su eventual avance hacia una operación de cobre en Atacama.