
Estados Unidos reanudó este lunes las operaciones de su embajada en Caracas, en un paso que formaliza la recomposición de la relación diplomática con Venezuela tras la ruptura de 2019. La medida implica el retorno gradual de la presencia oficial estadounidense en el país y abre la puerta a la futura reactivación de servicios consulares.
Washington formalizó la reapertura de su misión en Caracas
El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado, que informó en un comunicado oficial que la reanudación de funciones en Caracas marca “un nuevo capítulo” en la presencia diplomática de Estados Unidos en Venezuela.
La misión quedó a cargo de Laura Dogu, quien llegó a Caracas en enero como encargada de negocios para encabezar el proceso de reapertura. Según la autoridad estadounidense, el equipo que lidera la diplomática trabaja en la restauración del edificio de la cancillería para preparar el regreso completo del personal “lo antes posible” y avanzar hacia una eventual reanudación de los servicios consulares.
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Hasta ahora, Washington no ha informado una fecha para el restablecimiento de esos trámites. De hecho, la reapertura formal de la embajada no supone todavía la normalización total de su operación al público, sino una etapa de reinstalación institucional y técnica dentro de la sede diplomática.
El acercamiento se produjo tras el restablecimiento de relaciones
La reapertura ocurre después de que la Administración de Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, restablecieran formalmente sus relaciones diplomáticas a comienzos de marzo, de acuerdo con la información entregada y con reportes recogidos por Reuters.
En ese marco, la semana pasada una delegación venezolana encabezada por Félix Plasencia visitó Washington para reunirse con representantes del Gobierno estadounidense y asumir el control de la embajada venezolana en Estados Unidos, que permanecía bajo custodia del Departamento de Estado desde 2023.
El nuevo escenario bilateral se consolidó luego de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, hecho que modificó el cuadro político y aceleró el acercamiento entre ambas partes. En paralelo, la Administración Trump ha sostenido que esta nueva etapa permitirá fortalecer el contacto directo con el Gobierno interino, la sociedad civil y el sector privado.
Siete años después del quiebre diplomático de 2019
Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones en 2019, cuando el Gobierno de Trump, en su primer mandato, reconoció al entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente encargado del país. A partir de ese quiebre, las funciones diplomáticas estadounidenses respecto de Venezuela fueron canalizadas por medio de la Unidad de Asuntos para Venezuela, instalada de forma provisional en la embajada de Estados Unidos en Colombia.
La llegada de Dogu a Caracas a fines de enero ya había sido presentada como la señal más concreta del retorno diplomático. La agencia AP informó entonces que su arribo apuntaba a reabrir la misión después de siete años de ausencia operativa en la capital venezolana.
Por ahora, el proceso sigue centrado en la recuperación de la sede y en el regreso progresivo del personal. Mientras no se habiliten nuevamente los servicios al público, las gestiones consulares continúan sin una fecha oficial de restitución desde Caracas.












