
La delegación venezolana asistirá a reuniones bilaterales y actividades paralelas del encuentro que se desarrolla entre el 14 y 16 de septiembre. La cita ocurre mientras Washington profundiza su participación en el sector petrolero venezolano y busca facilitar nuevas inversiones.
Venezuela enviará una delegación a la reunión de ministros de Energía del G20 que se realiza esta semana en Houston, Texas, una participación que refleja el rápido acercamiento entre Caracas y Washington y que podría abrir espacio a nuevos acuerdos en el sector energético.
La presencia venezolana responde a una invitación de la administración del presidente Donald Trump, según informó Bloomberg citando a un funcionario de la Casa Blanca. Los representantes del país no ingresarán a las sesiones ministeriales formales a puerta cerrada, pero sí participarán en reuniones bilaterales, actividades paralelas y conversaciones con representantes de la industria.
Entre los integrantes previstos de la delegación están la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el vicepresidente ejecutivo de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Jovanny Martínez. Henao asumió la cartera en marzo de 2026, mientras Venezuela avanzaba en una reorganización de su industria petrolera y buscaba atraer mayores inversiones privadas.
Energía, minerales críticos y seguridad de suministro
La reunión ministerial del G20 se desarrolla en Houston entre el 14 y el 16 de septiembre bajo la presidencia estadounidense del grupo. La agenda contempla debates sobre seguridad energética, disponibilidad de energía a precios competitivos, permisos regulatorios y cadenas de suministro de minerales críticos.
La participación venezolana se produce además mientras Estados Unidos amplía su presencia económica en el sector petrolero del país sudamericano. A fines de agosto, la Casa Blanca anunció un acuerdo vinculado a North American Blue Energy Partners (NABEP), compañía que recibió concesiones por 100 años para operar 17 campos venezolanos con unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas, según las cifras difundidas por el Gobierno estadounidense.
Como parte de ese entendimiento, el Gobierno de Estados Unidos obtuvo una participación de 35% en la empresa matriz de NABEP y derechos para adquirir a costo de producción el 20% del petróleo generado por sus operaciones actuales y futuras. Washington también tendrá derecho preferente sobre el resto de la producción, de acuerdo con la información oficial entregada por la Casa Blanca.
La administración Trump ha presentado este esquema como parte de una estrategia para aumentar la producción venezolana y asegurar suministros de petróleo para Estados Unidos. El plan de NABEP considera inversiones de hasta US$100.000 millones en infraestructura petrolera, aunque su ejecución dependerá del desarrollo de los campos, las condiciones regulatorias y la llegada efectiva de capital.
Houston también se ha convertido en un punto de encuentro entre autoridades venezolanas y compañías interesadas en explorar negocios en el país. En agosto, Henao ya había participado en un encuentro energético en esa ciudad, donde promovió oportunidades de inversión en petróleo y gas y aseguró que Venezuela dispone de más de 900 áreas potenciales de exploración.
La asistencia a la cita del G20 añade ahora una instancia política y empresarial de mayor nivel. Estados Unidos, como presidente del grupo durante 2026, puede invitar a países que no son miembros permanentes a encuentros ministeriales. En el caso de Venezuela, la participación se concentrará fuera de las sesiones formales, pero permitirá a sus autoridades mantener contactos con gobiernos y empresas en momentos en que Caracas intenta recuperar producción y atraer capital hacia su industria energética.












