
El metal rojo supera los US$ 6 la libra en Nueva York y los US$ 13.000 la tonelada en Londres, impulsado por restricciones de oferta y un mercado global cada vez más ajustado
El mercado del cobre volvió a estremecerse este lunes tras una nueva escalada de precios que llevó al metal rojo a quebrar dos marcas históricas en sus principales plazas de negociación. En una jornada marcada por la fuerte presión compradora, la cotización del cobre logró superar simultáneamente la barrera de los US$ 6 la libra en el mercado de futuros de Nueva York y los US$ 13.000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, confirmando que el ciclo alcista no muestra señales de agotamiento.
En el COMEX, el contrato más activo del cobre alcanzó transitoriamente los US$ 6,00 por libra, un nivel psicológico largamente observado por los inversionistas. Si bien hacia el cierre el precio se moderó hasta US$ 5,93, el movimiento igualmente representó un avance diario de 0,18% y un nuevo máximo histórico para el mercado estadounidense. Analistas coinciden en que esta ruptura técnica obligará a bancos de inversión y grandes fondos a revisar sus proyecciones para 2026, en un escenario donde la demanda estructural continúa superando a la oferta disponible.
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Londres confirma el rally
El impulso fue replicado en el mercado spot de la Bolsa de Metales de Londres, donde la tonelada de cobre tocó los US$ 13.091,63, equivalente a US$ 5,94 por libra, marcando también un récord absoluto para la plaza británica. La superación del techo de los US$ 13.000 refuerza la percepción de que el mercado global se encuentra en una fase de estrechez prolongada, con inventarios en niveles históricamente bajos y una oferta que no logra responder con rapidez a las señales de precios.
El cobre enfrenta un déficit estructural que los precios actuales aún no logran corregir. Este desequilibrio se ha visto acentuado por una serie de eventos recientes que han vuelto a encender las alertas sobre la disponibilidad del metal.
Huelgas y retrasos avivan temores de escasez
Entre los factores que explican el nuevo salto destaca la huelga iniciada en Mantoverde, operación cuprífera de Capstone Copper en el norte de Chile, que en 2024 produjo cerca de 57.700 toneladas métricas. La paralización ha reforzado las preocupaciones sobre interrupciones en la oferta en un momento particularmente sensible para el mercado.
A ello se suma el anuncio de la empresa china Tongling Nonferrous Metals Group, que informó un retraso en la puesta en marcha de la segunda fase de su mina en Ecuador. La noticia fue interpretada por los operadores como una nueva señal de que los proyectos de expansión enfrentan obstáculos técnicos y operacionales que limitan la capacidad de respuesta de la industria.
China modera su apetito, pero no frena la tendencia
De acuerdo con Reuters, los elevados precios comienzan a mostrar efectos en el comportamiento de la demanda asiática. La prima Yangshan —indicador del apetito chino por el cobre importado— retrocedió a US$ 43 por tonelada, desde niveles superiores a US$ 50 registrados a fines de 2025. Sin embargo, los analistas advierten que esta moderación responde más a ajustes tácticos que a un cambio estructural en la demanda del mayor consumidor mundial.
En paralelo, otros metales básicos como el estaño y el níquel también lideraron las alzas de la jornada, confirmando que el repunte no es exclusivo del cobre, sino parte de un ciclo más amplio de revalorización de los commodities industriales.
Con estos antecedentes, el mercado parece internalizar que el cobre ha entrado en una nueva fase, donde la combinación de transición energética, electrificación e incertidumbres en la oferta seguirá sosteniendo precios elevados por más tiempo del previsto.












