
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída este lunes 2 de noviembre de 2026, impulsados por nuevas señales de acercamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán para intentar poner fin al conflicto en Medio Oriente. La posibilidad de un acuerdo que permita normalizar el suministro energético provocó un retroceso superior al 4% en los principales indicadores del mercado.
Durante las operaciones de la jornada, los futuros del Brent cayeron 4,2%, hasta US$108,64 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, disminuyó en igual proporción y se situó en US$99,71, nuevamente por debajo de la barrera de los US$100.
El movimiento representa un cambio frente a las alzas registradas durante octubre, cuando las amenazas de nuevos ataques militares y las interrupciones del transporte marítimo elevaron las cotizaciones. Sin embargo, pese a la caída de este lunes, el petróleo continúa considerablemente más caro que a comienzos de 2026.
Qatar impulsa una propuesta para terminar el conflicto
La principal causa del retroceso está relacionada con las negociaciones desarrolladas durante el fin de semana en Doha, capital de Qatar, donde representantes iraníes mantuvieron conversaciones con mediadores para explorar una salida al enfrentamiento con Estados Unidos.
Las reuniones se extendieron durante tres jornadas consecutivas y permitieron mantener abiertas las comunicaciones indirectas entre Washington y Teherán.
La delegación iraní abandonó Qatar el domingo, aunque un funcionario familiarizado con las conversaciones aseguró que su salida no respondió a dificultades en el proceso. Actualmente circula un borrador de propuesta y existe la posibilidad de celebrar nuevos encuentros.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní explicó que las conversaciones consideran un plan de siete puntos elaborado en septiembre, cuyo objetivo incluye reabrir el estrecho de Ormuz y terminar con el bloqueo naval estadounidense.
Uno de los elementos más relevantes es la posibilidad de acelerar la reapertura de esa ruta marítima. El canciller iraní, Abbas Araqchi, planteó que, bajo un eventual acuerdo, el tránsito podría restablecerse en un plazo de dos días, frente a los siete días contemplados originalmente.
No obstante, todavía no existe un acuerdo definitivo ni garantías de que las condiciones sean aceptadas por ambas partes.
Teherán exige el levantamiento del bloqueo naval y el cumplimiento de sus demandas antes de comprometer la reapertura y seguridad del estrecho. La propuesta inicial iraní ya había sido rechazada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Estados Unidos mantiene abierta la negociación, pero no descarta ataques
Las señales diplomáticas también surgieron desde Washington.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó durante el fin de semana que Trump prefiere resolver el enfrentamiento mediante negociaciones antes que recurrir nuevamente a operaciones militares.
Rubio aclaró, sin embargo, que el mandatario no ha tomado una decisión definitiva sobre eventuales ataques y que Estados Unidos mantiene su capacidad de actuar militarmente.
Estas declaraciones adquieren especial relevancia porque se producen inmediatamente antes de las elecciones legislativas estadounidenses del martes 3 de noviembre.
En los últimos días, las posibilidades de nuevas operaciones militares después de los comicios habían aumentado la inquietud de los inversionistas.
El propio Trump aseguró que Estados Unidos no lanzaría nuevos ataques contra Irán antes de las elecciones, aunque evitó descartar acciones posteriores.
Desde Teherán, las autoridades también han combinado señales de apertura diplomática con advertencias militares. El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, llamó a sus fuerzas a prepararse para responder ante nuevas amenazas.
Esta combinación de negociaciones y advertencias explica parte de la volatilidad del mercado petrolero.
Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade, sostuvo que las expectativas de avances diplomáticos, junto con la ausencia de una escalada militar importante durante el fin de semana, redujeron temporalmente la presión sobre los precios.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal foco de riesgo
Aunque las cotizaciones retrocedieron, las condiciones que han mantenido elevado el precio del petróleo todavía no desaparecen.
El conflicto iniciado a fines de febrero ha provocado interrupciones en el suministro energético y alteraciones en las rutas marítimas utilizadas para transportar hidrocarburos desde el golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz continúa siendo especialmente sensible porque conecta a importantes productores petroleros de Medio Oriente con los mercados internacionales.
Durante las últimas semanas se han registrado nuevos ataques contra embarcaciones comerciales que transitan por la zona, incrementando las preocupaciones por la seguridad del transporte marítimo.
La continuidad de estas amenazas implica que una mejora en las expectativas diplomáticas no necesariamente se traduce en una recuperación inmediata de los flujos comerciales.
La magnitud del problema también se refleja en las existencias mundiales de crudo. El director ejecutivo de la petrolera estatal de Abu Dabi, ADNOC, señaló que desde el comienzo de las interrupciones marítimas asociadas a la guerra se han utilizado cerca de 1.000 millones de barriles de inventarios.
En consecuencia, el mercado continúa expuesto a nuevas alzas si se intensifican los ataques contra instalaciones energéticas o embarcaciones.
Goldman Sachs, por ejemplo, planteó un escenario en el que el Brent podría alcanzar los US$140 por barril en 2027 si la producción petrolera del Golfo permanece 3,5 millones de barriles diarios por debajo de su promedio de 2025. Se trata de una proyección condicionada a persistentes problemas de suministro, no de un precio asegurado.
La OPEP+ mantiene sus objetivos de producción
En paralelo a las negociaciones diplomáticas, siete países de la alianza OPEP+ acordaron el domingo 1 de noviembre mantener sin modificaciones sus objetivos de producción para diciembre.
La decisión fue adoptada por Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán durante una reunión virtual.
El grupo resolvió conservar los niveles de producción requeridos establecidos para septiembre de 2026, mientras continúa evaluando las condiciones del mercado energético internacional.
La próxima reunión quedó programada para el 29 de noviembre.
La medida refleja un escenario en el que las decisiones sobre producción no dependen exclusivamente de las cuotas acordadas, sino también de las posibilidades reales de exportar crudo desde una región afectada por el conflicto.
¿Qué consecuencias puede tener para Chile?
Para Chile, que depende de las importaciones de petróleo y combustibles, una disminución sostenida de las cotizaciones internacionales podría aliviar los costos de abastecimiento energético.
El Brent constituye una referencia relevante para los cálculos del mercado nacional. Sin embargo, una caída del petróleo durante una sola jornada no significa que las bencinas y el diésel bajarán inmediatamente de precio.
Los valores internos también dependen del tipo de cambio, las cotizaciones internacionales de los combustibles refinados, los costos de importación y el funcionamiento del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO).
Por ahora, el retroceso del petróleo refleja principalmente un cambio en las expectativas sobre el conflicto con Irán.
La evolución de las negociaciones en Qatar, las decisiones militares de Washington después de las elecciones y las condiciones de navegación por el estrecho de Ormuz determinarán si la caída de este lunes se transforma en una tendencia más prolongada o si los precios vuelven a subir ante una nueva escalada.
REDIMIN Responde
¿Cómo afectaron las negociaciones entre Estados Unidos e Irán a los precios del petróleo?
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán provocaron una caída superior al 4% en los principales indicadores del mercado petrolero. Los futuros del Brent cayeron 4,2%, situándose en US$108,64 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) disminuyó en igual proporción, alcanzando US$99,71 por barril.
¿Qué papel juega el estrecho de Ormuz en el conflicto energético?
El estrecho de Ormuz es un punto crítico porque conecta a importantes productores petroleros de Medio Oriente con los mercados internacionales. Las interrupciones en esta ruta marítima han afectado el suministro energético, y los recientes ataques contra embarcaciones comerciales han incrementado las preocupaciones por la seguridad del transporte marítimo.
¿Cuál es la postura de Estados Unidos respecto a las negociaciones con Irán?
Estados Unidos, a través del secretario de Estado Marco Rubio, ha expresado una preferencia por resolver el conflicto mediante negociaciones antes que recurrir a operaciones militares. Sin embargo, el presidente Donald Trump no ha descartado la posibilidad de ataques militares después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
¿Qué proyecciones tiene Goldman Sachs sobre el precio del Brent?
Goldman Sachs proyecta que el Brent podría alcanzar los US$140 por barril en 2027 si la producción petrolera del Golfo permanece 3,5 millones de barriles diarios por debajo de su promedio de 2025. Esta proyección está condicionada a persistentes problemas de suministro.
¿Qué decisión tomó la OPEP+ respecto a la producción de petróleo?
La OPEP+ decidió mantener sin modificaciones sus objetivos de producción para diciembre, acordados por Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán. Esta decisión se tomó durante una reunión virtual el 1 de noviembre y refleja las condiciones del mercado energético internacional afectado por el conflicto.