EnergyX aseguró una inversión estratégica de US$225 millones de la energética italiana Eni para avanzar en el desarrollo de Black Giant, proyecto de litio ubicado en el norte de Chile, cerca del Salar de Punta Negra, en la Región de Antofagasta.
Según informó Eni en un comunicado oficial, el acuerdo considera la adquisición de una participación de 25% en Black Giant SpA, sociedad chilena controlada por EnergyX. La inversión se realizará por etapas y no solo incorpora capital: también contempla participación técnica, presencia en el directorio y una opción de compra sobre hasta el 25% de la futura producción de carbonato de litio equivalente.
El anuncio instala a Black Giant entre los proyectos privados de litio que buscan abrir una nueva línea de producción en Chile fuera del eje tradicional del Salar de Atacama, aunque su avance dependerá de permisos ambientales, autorizaciones sectoriales y del marco vigente para la explotación de litio en el país.
La operación entre Eni y EnergyX
La transacción convierte a Eni en socio relevante de Black Giant, un proyecto desarrollado por Energy Exploration Technologies, más conocida como EnergyX, compañía estadounidense enfocada en tecnologías de extracción directa de litio, refinación y almacenamiento energético.
Eni ya tenía exposición previa a EnergyX a través de Eni Next, su brazo de capital de riesgo corporativo. Con este nuevo acuerdo, la petrolera italiana pasa de una participación minoritaria en la empresa tecnológica a una posición directa en un activo minero en Chile.
El interés de Eni no es solo financiero. La compañía señaló que obtendrá un asiento en el directorio de Black Giant y podrá acceder a hasta un cuarto de la producción futura del proyecto. Ese suministro estaría vinculado a su iniciativa de gigafábrica para baterías estacionarias de litio en Brindisi, en el sur de Italia.
Para EnergyX, la entrada de Eni refuerza el financiamiento de una iniciativa intensiva en capital y tecnología, en un momento en que los nuevos proyectos de litio enfrentan mayores exigencias regulatorias, ambientales y comunitarias.
Capacidad prevista y plazos de desarrollo
De acuerdo con los antecedentes publicados por EnergyX sobre Project Black Giant, la iniciativa contempla una primera fase de 7.500 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, con puesta en marcha esperada en 2028.
Una segunda etapa agregaría 45.000 toneladas anuales adicionales, llevando la capacidad total de las dos primeras fases a 52.500 toneladas anuales hacia 2030. La compañía también menciona fases posteriores con potencial de expansión, aunque esas etapas no tienen fecha definida y deben leerse como objetivos de desarrollo, no como producción asegurada.
Datos clave del proyecto Black Giant
Inversión comprometida: US$225 millones por parte de Eni.
Participación adquirida: 25% de Black Giant SpA, filial chilena de EnergyX.
Ubicación: Región de Antofagasta, cerca del Salar de Punta Negra.
Primera fase: 7.500 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.
Inicio esperado de fase I: 2028.
Segunda fase: 45.000 toneladas anuales adicionales.
Capacidad total prevista en fases I y II: 52.500 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente hacia 2030.
Superficie del proyecto: más de 100.000 acres, según EnergyX.
Inversión total referencial del desarrollo: US$725 millones, de acuerdo con antecedentes publicados por la compañía.
EnergyX sostiene que el proyecto cuenta con un recurso de litio en sitio de hasta 9,8 millones de toneladas de LCE, con una base de 4,5 millones de toneladas, además de concentraciones de litio que llegarían hasta 1.150 mg/L, con promedio de 300 mg/L. Esos datos corresponden a estimaciones publicadas por la propia compañía y asociadas a su etapa de prefactibilidad.
Extracción directa de litio como apuesta tecnológica
Black Giant está diseñado sobre tecnología de extracción directa de litio, conocida como DLE por sus siglas en inglés. A diferencia del método tradicional basado en piscinas de evaporación, el modelo propuesto por EnergyX considera extraer litio desde salmueras mediante procesos de separación, para luego reinyectar la salmuera procesada.
Eni indicó que el proyecto fue concebido como un sistema de circuito cerrado, con reinyección de salmuera producida desde los pozos. La compañía sostiene que ese diseño busca reducir el impacto asociado al uso de agua frente a los métodos convencionales de producción mediante evaporación.
La promesa tecnológica es relevante, pero todavía debe validarse a escala industrial en condiciones reales. La DLE aparece como una de las alternativas más observadas por la industria para aumentar producción de litio con menor huella hídrica, pero su desempeño comercial depende de la química de cada salar, los costos operacionales, la recuperación efectiva y la estabilidad del proceso.
EnergyX afirma que su planta piloto en Antofagasta ya produce carbonato de litio grado batería y que cuenta con instalaciones de laboratorio y sistemas piloto para procesar salmueras de Black Giant. Ese avance técnico, sin embargo, no equivale a operación comercial ni reemplaza las autorizaciones que exige Chile para explotar litio.
El punto crítico: permisos y marco chileno del litio
El anuncio financiero llega antes de que Black Giant tenga despejada la ruta regulatoria completa. En Chile, la explotación de litio requiere un marco especial, porque el mineral es considerado estratégico y no concesible en los términos habituales de la minería metálica.
El gobierno ha canalizado los nuevos desarrollos mediante la Estrategia Nacional del Litio y la figura de los Contratos Especiales de Operación de Litio, CEOL. En la práctica, cualquier proyecto que pretenda producir litio comercialmente debe resolver esa autorización, además de la evaluación ambiental correspondiente ante el sistema chileno.
En el comunicado de Eni no se informó que Black Giant cuente con CEOL aprobado ni con Resolución de Calificación Ambiental. Tampoco se detalló una fecha de ingreso formal del proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.
Ese será el principal filtro para transformar la inversión anunciada en capacidad productiva real. La ubicación cerca del Salar de Punta Negra agrega sensibilidad ambiental y territorial, especialmente por el uso de salmueras, el balance hídrico, la reinyección y la relación con comunidades indígenas y actores regionales.
Por qué importa para la industria chilena
Chile sigue siendo uno de los actores centrales del litio global, pero su oferta continúa concentrada principalmente en el Salar de Atacama, con SQM y Albemarle como productores dominantes. La llegada de nuevos proyectos en otros salares o sistemas salinos es clave para diversificar producción, atraer inversión y sostener participación de mercado frente al crecimiento de Australia, China, Argentina y nuevos distritos en Norteamérica.
Black Giant se inserta en esa discusión. Si logra pasar de piloto a operación comercial, podría sumar una nueva fuente relevante de carbonato de litio equivalente en Antofagasta y acelerar la incorporación de tecnología DLE en la minería chilena.
El monto comprometido por Eni también muestra un cambio en la cadena de valor: empresas energéticas y fabricantes de baterías están entrando aguas arriba para asegurar suministro de minerales críticos. En este caso, la inversión combina capital, experiencia operacional en subsuelo y una eventual salida comercial para parte de la producción.
Para Chile, la señal es doble. Por un lado, confirma que el país mantiene atractivo geológico y estratégico para el litio. Por otro, recuerda que el cuello de botella ya no está solo en el recurso, sino en la capacidad de convertir proyectos en operaciones aprobadas, financiadas y socialmente viables.
Lo que observará el mercado
El próximo hito relevante será comprobar si EnergyX formaliza el ingreso ambiental de Black Giant, cómo estructura su solicitud de autorización para explotar litio y qué condiciones técnicas presenta sobre extracción, reinyección, consumo de agua, energía, infraestructura y relación territorial.
La inversión de US$225 millones de Eni fortalece la posición financiera de EnergyX, pero no elimina el riesgo regulatorio ni ambiental del proyecto. En una industria donde los anuncios de capacidad suelen adelantarse varios años a la producción efectiva, Black Giant deberá demostrar que puede escalar su tecnología, obtener permisos y operar bajo las reglas chilenas del litio.
Si esos pasos avanzan, el proyecto podría convertirse en una nueva referencia para la producción de litio mediante DLE en Chile. Si se atrasan, el acuerdo quedará como una señal de interés estratégico por el recurso, pero no como nueva oferta disponible para el mercado en el corto plazo.