
Estados Unidos acelerará la creación de su Reserva Estratégica de Minerales Críticos, apuntando a resolver restricciones de suministro, capital y almacenamiento doméstico.
US Project Vault: avance y estructura financiera
El Project Vault, iniciativa del gobierno estadounidense orientada a fortalecer el suministro interno de minerales críticos, busca cerrar pronto su primer tramo de financiamiento y así iniciar operaciones concretas para enfrentar las vulnerabilidades de la industria manufacturera frente a la dependencia de importaciones, particularmente desde China. El proyecto fue anunciado oficialmente el 2 de febrero de 2026 por el Export-Import Bank de Estados Unidos (EXIM), institución que ha aprobado un préstamo de hasta US$10.000 millones, complementado por una inversión privada cercana a los US$2.000 millones.
La suma de capital público y privado elevará el valor total de la reserva a US$12.000 millones, con el objetivo de coordinar almacenamiento, procesamiento y logística de minerales claves para sectores como energía, defensa, tecnología y transporte. El mecanismo está definido como una asociación público-privada, gestionada por una entidad independiente cuya identidad aún no ha sido divulgada.
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Alcance operativo y apoyo a manufactura local
A diferencia de reservas tradicionales, Project Vault permitirá manejar tanto materiales en estado bruto como aquellos ya procesados. Los fabricantes asociados, que incluyen a compañías como Clarios, GE Vernova, Western Digital y Boeing, podrán transferir inventario dentro de la reserva, someterlo a procesamiento y retornar el producto refinado bajo el mismo marco logístico, facilitando ciclos de conversión flexibles y respuestas rápidas ante cambios en la demanda.
El presidente de EXIM, John Jovanovic, señaló que la iniciativa busca superar el déficit de capital, la escasez de contrapartes con suficiente solvencia y las limitaciones logísticas existentes en el país, permitiendo además el crecimiento de la infraestructura de almacenamiento y la generación de compromisos de suministro a largo plazo para la industria nacional.
Participación empresarial y restricciones de mercado
Además de los principales fabricantes, participan proveedores internacionales como Hartree Partners, Mercuria Energy Americas y Traxys, quienes contribuyen con experiencia en trading y manejo de inventario físico. Sin embargo, persisten vacíos relevantes a la fecha: aún no se han divulgado la localización de las instalaciones de almacenamiento y procesamiento, ni detalles sobre la entidad independiente que estará a cargo de la operación general del sistema.
El proceso se ejecutará en etapas y buscará también ampliar la base de empresas integradas al sistema, en línea con el objetivo de habilitar la participación de todas las firmas comercializadoras del rubro. Este punto ya ha sido relevado en notas previas sobre el avance de integraciones y acceso de nuevos participantes.
Impacto en el mercado global de minerales críticos
La activación de Project Vault representa una respuesta de Estados Unidos a tensiones geopolíticas y a la volatilidad del abastecimiento global de minerales esenciales para la transición energética. Si bien está orientado al mercado norteamericano, su implementación tendrá repercusiones sobre la cadena global, impactando indirectamente a países como Chile, importante productor de litio y cobre.
Para profundizar sobre la seguridad estratégica de suministro impulsada por Estados Unidos, puede revisarse el análisis de cómo el país busca asegurar suministro estratégico de cinco minerales clave, lo que entrega contexto adicional sobre las prioridades de la política sectorial estadounidense.
Cifras principales y desafíos pendientes
El financiamiento aprobado: US$10.000 millones en crédito EXIM y US$2.000 millones de inversión privada. Hasta la fecha, los actores principales incluyen a Clarios, GE Vernova, Western Digital, Boeing, y proveedores internacionales, pero se proyecta la incorporación de más entidades a medida que avance el cierre del financiamiento inicial. Los próximos desafíos serán clarificar la estructura operativa y logística, así como dimensionar el impacto económico real sobre la industria estadounidense y sus socios en la cadena global de minerales críticos.












