
El gobierno prioriza inversión, regulación y capacidad de refinación para posicionarse en la cadena global, en medio del debate legislativo sobre el rol del Estado en el sector.
Brasil se prepara para presentar en los próximos meses una política nacional de minerales críticos, en una señal clara de su intención de fortalecer su posicionamiento en la cadena global de suministro de insumos estratégicos como las tierras raras. La iniciativa, impulsada por la Agencia Nacional de Minería de Brasil, busca acelerar el desarrollo del sector mediante un enfoque centrado en inversión privada, regulación y capacidades industriales.
El director general de la ANM, Mauro Sousa, confirmó que el Ejecutivo no contempla, por ahora, la creación de una empresa estatal dedicada a este segmento, descartando así propuestas que han surgido recientemente en el Congreso, como la iniciativa denominada “Terrabras”.
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El debate legislativo ha cobrado fuerza en las últimas semanas, con al menos 13 proyectos de ley relacionados con minerales críticos y tierras raras actualmente en discusión. Sin embargo, desde el gobierno se ha optado por una estrategia distinta, orientada a generar condiciones habilitantes para la inversión y el desarrollo tecnológico, más que a una participación directa del Estado en la explotación.
Industria advierte sobre desafíos estructurales
La postura oficial coincide con las preocupaciones expresadas por el Instituto Brasileño de Minería, que ha cuestionado la creación de una empresa estatal como solución a los desafíos del sector. Desde el gremio sostienen que las principales limitaciones de Brasil no radican en la falta de control público, sino en la escasa capacidad de procesamiento y refinación de tierras raras a escala industrial.
A ello se suman factores como restricciones de financiamiento y marcos regulatorios aún en desarrollo, elementos que continúan limitando el avance de nuevos proyectos. En este contexto, el gobierno ha iniciado conversaciones con legisladores para impulsar una normativa que establezca una política integral para minerales críticos, incluyendo también al uranio dentro de su alcance.
Apuesta por valor agregado y desarrollo interno
La estrategia se alinea con la visión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien ha enfatizado la necesidad de que Brasil capture mayor valor dentro de su cadena productiva, evitando limitarse a la exportación de materias primas.
Si bien el país cuenta con importantes reservas de tierras raras —insumos clave para la fabricación de tecnologías avanzadas, vehículos eléctricos y sistemas de defensa— su producción aún es incipiente. La política en preparación busca precisamente cerrar esa brecha mediante el fortalecimiento de capacidades locales de procesamiento.
Proyectos en etapa temprana y horizonte de largo plazo
De acuerdo con el Ibram, Brasil cuenta con más de diez proyectos de exploración considerados altamente prometedores, especialmente en depósitos de arcillas iónicas. No obstante, su desarrollo requerirá tiempo, inversión y avances técnicos, dado que el ciclo completo de un proyecto minero puede extenderse por cerca de una década.
En este escenario, la decisión de priorizar incentivos, estabilidad regulatoria y desarrollo industrial por sobre la creación de una empresa estatal refleja una estrategia de largo plazo, orientada a transformar el potencial geológico del país en una plataforma competitiva dentro del mercado global de minerales críticos.












