Exploración Minera

Fitzroy Minerals obtiene recuperaciones de cobre de hasta 82,6% en pruebas iniciales de Buen Retiro

Fitzroy Minerals reporta avances en su proyecto Buen Retiro, con recuperaciones de cobre que alcanzan hasta el 82,6% en pruebas iniciales, mientras continúa el desarrollo de ensayos a mayor escala.

Fitzroy Minerals obtiene recuperaciones de cobre de hasta 82,6% en pruebas iniciales de Buen Retiro
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Las pruebas metalúrgicas realizadas por SGS sobre mineral oxidado y mixto del proyecto cercano a Copiapó alcanzaron recuperaciones de cobre total entre 59,9% y 82,6% en mini-columnas. Ensayos de mayor escala continúan en desarrollo y sus balances definitivos aún no han sido cerrados.

Fitzroy Minerals informó este 23 de septiembre los primeros resultados de su programa metalúrgico para Buen Retiro, proyecto de cobre ubicado cerca de Copiapó, en la Región de Atacama, donde la compañía evalúa un esquema de desarrollo basado en lixiviación en pilas. Las pruebas en mini-columnas completadas por SGS alcanzaron recuperaciones de cobre total de 71,8% para mineral oxidado de alta ley, 59,9% para oxidado de baja ley y 82,6% para material mixto, después de 21 días de lixiviación.

Los resultados corresponden a la primera etapa de un programa metalúrgico más amplio y no representan todavía recuperaciones industriales definitivas. Fitzroy mantiene en ejecución ensayos en columnas de un metro y posteriormente avanzará hacia pruebas de tres metros y columnas con material ROM, con el objetivo de generar parámetros para la futura ingeniería y la prefactibilidad del proyecto.

Tres tipos de mineral bajo evaluación

El programa considera tres unidades geometalúrgicas definidas por su ley y mineralogía: óxidos de alta ley, óxidos de baja ley y material mixto.

Para las pruebas se prepararon tres compósitos de 1.349, 1.566 y 426 kilogramos, respectivamente, totalizando 3.341 kg de material enviado a SGS. El programa completo contempla hasta 208 pruebas entre ensayos de pH, sulfatación, mini-columnas y columnas de uno y tres metros.

Las leyes de cabeza medidas en los compósitos fueron de 0,95% de cobre total en el oxidado de alta ley, 0,35% en el oxidado de baja ley y 1,24% en el material mixto.

En las mini-columnas, con una granulometría de alimentación en la que el 90% del material se encontraba bajo un cuarto de pulgada, las recuperaciones después de 21 días fueron de 71,8%, 59,9% y 82,6%, respectivamente.

El consumo específico de ácido llegó a 4,9 kg H+/kg de cobre recuperado en el oxidado de alta ley, 11,2 kg H+/kg Cu en el oxidado de baja ley y 3,4 kg H+/kg Cu en el material mixto. Fitzroy destacó particularmente el comportamiento de los dos primeros tipos de material que concentran menor consumo específico de ácido, aunque será necesario determinar su desempeño bajo condiciones más representativas de una operación comercial.

Columnas de un metro muestran recuperaciones mayores, pero siguen siendo preliminares

En paralelo, SGS mantiene seis columnas de un metro bajo lixiviación, dos por cada tipo de material.

Al momento del reporte, las columnas correspondientes a los dos materiales oxidados acumulaban 68 días de lixiviación, mientras que las de material mixto alcanzaban 53 días. A diferencia de las mini-columnas, estos ensayos utilizan una granulometría más gruesa, con un P90 inferior a media pulgada.

Las tendencias observadas apuntan a recuperaciones cercanas a 85% para el oxidado de alta ley, 74% para el oxidado de baja ley y aproximadamente 95% para el material mixto al extender el ciclo de lixiviación hacia unos 70 días.

Sin embargo, estas cifras todavía son proyecciones preliminares. Los balances metalúrgicos requieren analizar los residuos finales de lixiviación y aún no se encuentran cerrados. Fitzroy además advierte que, para estimar recuperaciones esperables a escala industrial, los resultados de columnas normalmente deben ajustarse mediante factores de escalamiento, que la compañía sitúa entre 0,8 y 0,9.

Por esa razón, el 95% observado como tendencia para el material mixto no debe interpretarse como una recuperación proyectada directamente para una futura planta.

Cloruro aparece como una variable para optimizar el proceso

Las pruebas también analizaron el efecto de incorporar cloruro durante la aglomeración y la lixiviación.

En los materiales oxidados, la adición de sal durante la aglomeración y de cloruro en la solución elevó las recuperaciones entre 3 y 5 puntos porcentuales con consumos de ácido similares.

Para el material mixto, aumentar la dosis de ácido durante la aglomeración desde 15 hasta 30 kg por tonelada incrementó la recuperación entre 2 y 4,5 puntos porcentuales, aunque a costa de un mayor consumo de ácido. A una dosis constante, elevar la concentración de cloruro desde 60 a 90 gramos por litro aumentó la extracción desde aproximadamente 79% hasta 82%.

Los datos serán utilizados para definir las condiciones de operación que pasarán a las siguientes etapas del programa metalúrgico.

Roca presenta baja dureza

Otro resultado relevante corresponde a las propiedades físicas del mineral.

Los ensayos Bond realizados sobre muestras representativas entregaron índices de trabajo inferiores a 8 kWh por tonelada, caracterizados como material de baja dureza. En una futura operación, esta condición podría reducir los requerimientos específicos de energía asociados a trituración frente a minerales más competentes.

La abrasividad se ubicó entre niveles medios y moderados, mientras que algunas litologías mostraron densidades relativamente altas. En el caso del material denominado FeM o hierro masivo, la densidad promedio alcanzó 3,67 gramos por centímetro cúbico.

Estos parámetros serán relevantes para dimensionar equipos, trituración, transporte de mineral y configuración de las pilas de lixiviación.

El programa continuará hasta 2027

Fitzroy prevé cerrar durante septiembre los balances metalúrgicos de las seis primeras columnas de un metro y ampliar posteriormente esa campaña hasta completar 30 columnas, proceso que la compañía espera finalizar hacia mediados de diciembre de 2026.

Las pruebas en columnas de tres metros, consideradas más representativas de una operación industrial, junto con ensayos en columnas con material ROM de hasta 10 pulgadas, están programadas para comenzar a partir de noviembre.

El programa metalúrgico completo debería concluir con un informe final hacia el 1 de marzo de 2027. Sus resultados serán incorporados al estudio de prefactibilidad de Buen Retiro, cuya publicación está prevista para el segundo trimestre de 2027.

Buen Retiro forma parte de la cartera de proyectos de cobre que Fitzroy Minerals desarrolla en Chile. La compañía busca determinar si la mineralización superficial oxidada y mixta puede sustentar una operación de lixiviación en pilas, aprovechando además la infraestructura minera existente en el entorno de Copiapó.

Los resultados divulgados este miércoles entregan una primera referencia sobre el comportamiento metalúrgico del mineral, pero las cifras de recuperación de las columnas de mayor escala continúan sujetas al cierre de balances, nuevas pruebas y posteriores factores de escalamiento. La definición de recuperaciones de diseño, consumos de reactivos, configuración del proceso y parámetros económicos quedará condicionada a la conclusión del programa metalúrgico y al estudio de prefactibilidad previsto para 2027.