
La compañía australiana Fortescue anunció este 19 de octubre de 2026 la primera venta comercial de más de 40 toneladas de concentrado de cobre tratado mediante una tecnología capaz de reducir drásticamente su contenido de arsénico. El resultado se obtuvo en una planta de demostración ubicada en Brisbane, Australia, mediante el denominado proceso Toowong, que busca resolver una de las principales dificultades técnicas y comerciales que enfrentan los productores de minerales de cobre con elevadas concentraciones de impurezas.
El material comercializado contenía menos de 0,25% de arsénico después de ser procesado, pese a provenir de concentrados con contenidos iniciales de hasta 7%. La tecnología también permitió conservar más del 99,9% del cobre durante las pruebas realizadas por la compañía.
El avance abre posibilidades para recuperar valor de recursos minerales que actualmente enfrentan restricciones de comercialización debido a su composición química. Sin embargo, el proceso todavía se encuentra en desarrollo y no ha demostrado su funcionamiento económico a escala industrial.
Cómo funciona la tecnología que elimina el arsénico
El proceso Toowong utiliza un tratamiento hidrometalúrgico que opera a temperaturas y presiones relativamente bajas para separar el arsénico del concentrado de cobre.
A diferencia de los métodos pirometalúrgicos, que requieren temperaturas elevadas para transformar o eliminar determinadas impurezas, esta tecnología utiliza soluciones químicas que permiten separar selectivamente los elementos no deseados.
Su funcionamiento se basa en una etapa de lixiviación alcalina que disuelve determinadas impurezas, mientras el cobre permanece mayoritariamente en la fracción sólida del concentrado.
El objetivo es obtener un producto con menores concentraciones de arsénico, apto para su posterior comercialización y tratamiento en fundiciones.
Fortescue sostiene que el procedimiento también permite capturar el arsénico extraído en un producto sólido estable, una característica relevante para controlar los residuos peligrosos asociados al procesamiento mineral.
La empresa afirma que el sistema podría consumir menos energía y generar menores emisiones que la tostación convencional. No obstante, todavía no ha divulgado información suficiente para cuantificar públicamente esas diferencias en condiciones industriales comparables.
Más de 3.000 horas de pruebas y siete campañas de procesamiento
Fortescue adquirió la tecnología en 2022 y posteriormente inició un programa de desarrollo y optimización en sus instalaciones de Brisbane.
Durante los últimos cuatro años, el sistema completó siete campañas experimentales que acumularon más de 3.000 horas de operación.
Los resultados reportados muestran que el contenido de arsénico pudo reducirse a menos de 0,3% en los concentrados tratados, manteniendo una retención de cobre superior al 99,9%.
En el caso específico del primer lote comercializado, el producto final alcanzó una concentración de arsénico inferior al 0,25%.
La venta de más de 40 toneladas constituye un avance respecto de las pruebas exclusivamente experimentales, porque confirma que un comprador aceptó concentrado producido mediante esta tecnología.
Sin embargo, Fortescue no detalló la identidad del comprador, el valor de la operación ni las condiciones comerciales específicas.
Tampoco anunció una capacidad de procesamiento industrial definitiva ni una fecha para construir una planta comercial de gran escala.
Estos antecedentes son necesarios para determinar si la tecnología puede competir económicamente con los métodos convencionales utilizados por las grandes operaciones cupríferas.
Por qué el arsénico representa un problema para la minería del cobre
El arsénico es una impureza presente en determinados minerales sulfurados de cobre. Su concentración puede aumentar cuando las compañías comienzan a explotar sectores geológicamente más complejos de sus yacimientos.
Durante el procesamiento, parte de este elemento puede permanecer en los concentrados destinados a fundiciones.
Su presencia plantea dificultades ambientales y comerciales, debido a la toxicidad del arsénico y a las exigencias de control aplicables a su tratamiento.
Las fundiciones pueden establecer penalizaciones económicas por concentrados con altos contenidos de impurezas e incluso rechazar materiales que superen sus límites de aceptación.
Esto obliga a algunas compañías mineras a mezclar concentrados de distintas características para reducir las concentraciones de arsénico, instalar infraestructura adicional de tratamiento o restringir la explotación de determinadas zonas mineralizadas.
El resultado puede traducirse en mayores costos operacionales, menor flexibilidad en la planificación minera y dificultades para aprovechar completamente los recursos disponibles.
Una tecnología capaz de remover el arsénico antes de enviar el concentrado a una fundición podría disminuir algunas de estas restricciones, siempre que sus costos de instalación y funcionamiento sean competitivos.
Las oportunidades para Chile y sus yacimientos de cobre
El desarrollo tiene especial interés para Chile, donde existen operaciones que deben controlar concentraciones elevadas de arsénico en sus minerales.
Uno de los ejemplos es División Ministro Hales, de Codelco, ubicada cerca de Calama, en la Región de Antofagasta.
Esta operación cuenta con un complejo de tostación diseñado para disminuir el contenido de arsénico presente en sus concentrados y producir calcina apta para su procesamiento posterior.
La instalación demuestra que el tratamiento de impurezas constituye una necesidad operacional concreta para la gran minería chilena.
En ese contexto, tecnologías hidrometalúrgicas como Toowong podrían convertirse en alternativas de interés para proyectos futuros, ampliaciones o instalaciones que deban procesar concentrados complejos.
Entre sus eventuales ventajas se encuentran la posibilidad de reducir tratamientos térmicos intensivos, mejorar las condiciones de comercialización del concentrado y facilitar el aprovechamiento de recursos que actualmente presentan restricciones metalúrgicas.
Sin embargo, Fortescue no ha anunciado acuerdos de implementación del proceso Toowong en Chile, y todavía no existen antecedentes que permitan establecer si su incorporación sería técnicamente conveniente para una operación chilena específica.
Fortescue ya prueba la tecnología con cobre de Perú
La empresa también está evaluando el procedimiento con concentrados procedentes de su proyecto Cañariaco, ubicado en la región de Lambayeque, al norte de Perú.
Fortescue incorporó este activo a su cartera mediante la adquisición de Alta Copper, compañía propietaria del proyecto.
Cañariaco comprende los depósitos Cañariaco Norte y Cañariaco Sur, además del prospecto Quebrada Verde.
La minera busca determinar si la eliminación del arsénico permitiría aumentar la proporción de concentrado comercializable y mejorar la flexibilidad de un eventual plan de explotación.
Una reducción de las restricciones asociadas a las impurezas también podría facilitar la incorporación de recursos al inventario minero económicamente explotable, aunque ese resultado dependerá de los estudios técnicos y financieros del proyecto.
El uso de Toowong en Cañariaco todavía está en evaluación y no constituye una decisión de construcción u operación comercial.
El siguiente desafío: procesar grandes volúmenes a costos competitivos
La principal incógnita ahora es si Fortescue podrá trasladar los resultados obtenidos en Brisbane a instalaciones capaces de procesar grandes cantidades de concentrado de manera continua.
Para conseguirlo, la empresa deberá avanzar en el diseño de ingeniería, el dimensionamiento de equipos, la optimización del consumo de reactivos y la determinación de los costos de inversión y operación.
También será necesario evaluar el manejo de los residuos que contienen arsénico, las condiciones de disposición final y el desempeño del sistema con diferentes composiciones mineralógicas.
Fortescue continúa desarrollando esta ingeniería y buscando oportunidades para reducir sus costos.
La compañía considera que la tecnología podría aplicarse tanto en sus propios proyectos cupríferos como en operaciones de otros productores.
La venta de más de 40 toneladas demuestra que es posible obtener un concentrado comercializable a partir de material con elevado contenido de arsénico. El desafío pendiente es demostrar que ese resultado puede mantenerse de manera segura, estable y rentable en las condiciones de producción de una mina de gran escala.
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¿Qué anunció Fortescue el 19 de octubre de 2026?
Fortescue anunció la primera venta comercial de más de 40 toneladas de concentrado de cobre tratado mediante una tecnología que reduce drásticamente el contenido de arsénico.
¿Dónde se realizó el proceso de demostración del concentrado de cobre?
El proceso de demostración se realizó en una planta ubicada en Brisbane, Australia, utilizando el proceso Toowong.
¿Qué nivel de arsénico se logró en el concentrado de cobre procesado?
El concentrado de cobre procesado contenía menos de 0,25% de arsénico después del tratamiento, a pesar de provenir de concentrados con contenidos iniciales de hasta 7%.
¿Qué desafíos enfrenta la tecnología Toowong para su implementación a gran escala?
La tecnología Toowong todavía no ha demostrado su funcionamiento económico a escala industrial, y Fortescue no ha anunciado una capacidad de procesamiento industrial definitiva ni una fecha para construir una planta comercial de gran escala.
¿Qué interés tiene el desarrollo de esta tecnología para Chile?
El desarrollo tiene especial interés para Chile, donde existen operaciones que deben controlar concentraciones elevadas de arsénico en sus minerales, como la División Ministro Hales de Codelco. Tecnologías como Toowong podrían ser alternativas para proyectos futuros o ampliaciones que deban procesar concentrados complejos.






