La UTE formada por Ferrovial, FCC y Añil comenzó el cercado, las instalaciones auxiliares y los primeros movimientos de tierra en Escúzar. El complejo utilizará un acelerador y un blanco de litio líquido para someter materiales a un intenso flujo de neutrones similar al esperado en futuras plantas de fusión.
La construcción de IFMIF-DONES entró en una nueva fase en Escúzar, Granada, con el inicio de los trabajos preparatorios sobre el terreno para levantar el edificio principal que albergará el acelerador y los principales sistemas científicos de la instalación. Las primeras actuaciones comenzaron durante la semana del 16 de septiembre e incluyen el vallado de la parcela, instalaciones auxiliares de obra y movimientos de tierra ejecutados por la unión temporal de empresas formada por Ferrovial, FCC y Añil.
El complejo se desplegará sobre un emplazamiento de aproximadamente 100.000 metros cuadrados y tendrá como misión estudiar cómo responden distintos materiales cuando son sometidos a un ambiente de irradiación semejante al que enfrentarán los componentes internos de futuros reactores de fusión nuclear.
El inicio de los trabajos no significa que el acelerador esté próximo a operar. Corresponde al comienzo de la preparación física del sitio y da continuidad al acuerdo firmado en agosto para desarrollar los edificios e infraestructura de planta del proyecto, considerado hasta ahora la mayor contribución comprometida dentro del Programa DONES.
El problema que IFMIF-DONES intenta resolver
Uno de los obstáculos para construir centrales de fusión no está únicamente en conseguir que la reacción produzca energía de manera estable. También es necesario desarrollar materiales capaces de resistir durante largos periodos el intenso bombardeo de neutrones generado por la fusión de deuterio y tritio.
Esos neutrones pueden alterar progresivamente la estructura microscópica de los materiales, desplazar átomos de sus posiciones, generar gases dentro de las aleaciones y modificar propiedades como resistencia mecánica, ductilidad y estabilidad dimensional.
Los futuros reactores necesitarán materiales capaces de soportar ese ambiente durante años manteniendo las propiedades necesarias para operar de manera segura. Los datos obtenidos mediante reactores de fisión existentes no reproducen completamente las energías y condiciones esperadas en una planta de fusión.
IFMIF-DONES está diseñado precisamente para cubrir esa brecha experimental. Su objetivo es producir información sobre daños por irradiación que pueda utilizarse para seleccionar, diseñar y posteriormente cualificar materiales destinados a DEMO, la futura planta de demostración contemplada por la hoja de ruta europea de fusión, y a reactores posteriores.
Un haz de deuterones contra una cortina de litio
El funcionamiento previsto de la instalación combina un acelerador de alta corriente con un sistema de litio líquido.
IFMIF-DONES producirá un haz de deuterones de 125 miliamperios que será acelerado hasta una energía de 40 MeV. El haz impactará posteriormente contra una cortina de litio líquido de unos 25 milímetros de espesor que circulará a aproximadamente 15 metros por segundo.
La interacción entre los deuterones y el litio generará un intenso flujo de neutrones. Inmediatamente detrás del blanco se instalarán módulos que contendrán pequeñas muestras de los materiales que los científicos quieran estudiar.
El objetivo no es reproducir un reactor de fusión completo, sino recrear de manera acelerada uno de sus ambientes más exigentes: el daño provocado por los neutrones sobre los materiales próximos al plasma.
Las muestras podrán posteriormente ser caracterizadas para determinar cómo cambian sus propiedades mecánicas y estructurales después de acumular niveles elevados de irradiación.
El edificio principal concentrará los sistemas científicos
Los trabajos iniciados en septiembre preparan el terreno donde se levantará el edificio principal, pieza central del complejo.
La futura infraestructura deberá integrar el acelerador, el sistema de litio, los módulos experimentales y los equipos auxiliares necesarios para manipular materiales irradiados y mantener operativa una instalación con requisitos radiológicos, térmicos y tecnológicos especialmente exigentes.
La fase actual deriva del cuarto Procurement Arrangement del Programa DONES, firmado en agosto y correspondiente a los edificios e infraestructura de planta. El acuerdo contempla los principales edificios del complejo y los espacios necesarios para integrar el acelerador, las áreas experimentales y los servicios de apoyo.
La UTE Ferrovial-FCC-Añil ya había sido seleccionada como contratista principal del acuerdo marco de diseño y construcción. El proyecto celebró en marzo de 2026 su reunión formal de inicio para coordinar esa etapa.
El anuncio de septiembre, por tanto, representa el paso desde esa fase contractual y de ingeniería hacia las primeras intervenciones físicas sobre el emplazamiento.
Un proyecto internacional con participación europea y japonesa
IFMIF-DONES tiene una estructura internacional. España, Croacia, Japón y Euratom a través de Fusion for Energy figuran actualmente como socios del Programa DONES, mientras otros países europeos participan en diferentes niveles de cooperación.
En noviembre de 2025 se firmó el Acuerdo Multilateral Internacional DONES, que estableció el marco de gobernanza y coordinación para las contribuciones de los participantes. En ese proceso también han intervenido instituciones científicas de Italia, Croacia y Japón.
La Comisión Europea confirmó además una aportación de €202 millones a través de Fusion for Energy para IFMIF-DONES. Esa cantidad corresponde a la contribución europea anunciada para el proyecto y no debe confundirse con el costo de los trabajos de terreno que ahora comienzan.
El comunicado específico sobre las obras iniciadas en septiembre no fija un presupuesto total de €800 millones, por lo que esa cifra no resulta necesaria para dimensionar el hito actual.
Materiales, uno de los cuellos de botella de la fusión
El avance de IFMIF-DONES expone una parte menos visible de la carrera por desarrollar energía de fusión.
Incluso si sistemas como ITER permiten demostrar y estudiar el comportamiento de plasmas de fusión a gran escala, una futura central necesitará componentes capaces de operar repetidamente bajo temperaturas, cargas mecánicas y niveles de radiación extremos.
El desafío no consiste solamente en encontrar una aleación resistente. Los desarrolladores necesitan datos suficientes para predecir cómo evolucionará ese material durante su vida útil y, posteriormente, respaldar el diseño de ingeniería y los procesos regulatorios de una instalación nuclear.
IFMIF-DONES está concebido para acelerar esa investigación, sometiendo materiales candidatos a un flujo de neutrones suficientemente intenso como para estudiar en plazos experimentales el daño que podría acumularse durante periodos mucho más extensos de operación.
Por ahora, el proyecto todavía está en construcción y no está generando esos datos experimentales. El movimiento de tierras iniciado en Escúzar es un paso de infraestructura previo a la instalación e integración de los sistemas científicos.
Su relevancia reside precisamente en lo que vendrá después: crear una instalación dedicada a determinar qué materiales pueden sobrevivir al ambiente que encontrarían dentro de los futuros reactores de fusión, una condición indispensable antes de que esa tecnología pueda trasladarse desde grandes experimentos científicos hacia centrales capaces de producir electricidad de forma sostenida.






