
La incertidumbre global provocada por el conflicto en Medio Oriente y el aumento en los precios de la energía han impactado significativamente a los mercados de metales, con caídas importantes en los precios de algunos metales preciosos e industriales, mientras otros activos, como el tungsteno y el petróleo, se consolidan en 2026 como estratégicos.
La volatilidad domina los mercados de metales
Los principales metales han enfrentado correcciones sustanciales en sus precios, según lo reportado por distintos analistas y entidades del sector. En marzo, la plata sufrió una baja del 21,4%, el oro cayó un 15,2% y el cobre retrocedió un 8,6%. Esta volatilidad ha sido atribuida a una serie de factores, entre ellos, los riesgos inflacionarios globales y el endurecimiento de las políticas monetarias.
Según Katherine Salazar Uriarte, analista sénior de Scotiabank, la corrección en los metales inició con el cambio en las expectativas sobre la Reserva Federal de Estados Unidos, ante la designación de Kevin Warsh, conocido por tener una postura más restrictiva. Otro factor clave ha sido el impacto del conflicto en Medio Oriente, que incrementó los precios de la energía y exacerbó presiones inflacionarias. Salazar Uriarte destacó: “La guerra en Medio Oriente ya tuvo consecuencias… Esto reduce el soporte que esperábamos para los metales este año y añade mayor presión bajista sobre todo en el corto plazo.”
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El oro cerró marzo con una pérdida mensual de más del 15%, situándose alrededor de los US$4.500 por onza.
La plata cayó más del 20%, estabilizándose cerca de los US$70 por onza.
El cobre redujo su valor en un 8% y quedó alrededor de US$5,50 por libra.
Perspectivas para metales preciosos e industriales
El panorama para los metales preciosos sigue siendo moderado. Salazar Uriarte señaló que, si bien los precios podrían mantenerse altos, sería difícil alcanzar los niveles récord observados a inicios del año. Según Scotiabank, las alzas previas fueron impulsadas principalmente por especulación y no por fundamentos sólidos. Así, el banco proyecta para 2026 un precio promedio de US$4.500 por onza de oro y US$70 por onza para la plata.
Por otro lado, el mercado de metales industriales, como el cobre y el zinc, podría enfrentarse a un escenario de mayor incertidumbre si el conflicto se extiende. Un alargamiento del conflicto podría desacelerar el crecimiento global, afectando la demanda industrial y generando presiones bajistas, aunque las perspectivas a largo plazo para el cobre resaltan por su conexión con la transición energética y la electrificación. “Proyectan un precio promedio de US$5,50 por libra en 2026,” afirmó Scotiabank.
El impacto del dólar en los mercados de commodities
El fortalecimiento del dólar también ha sido identificado como un factor clave en la presión sobre los metales. Según Alexander Londoño, analista de ActivTrades, “La mayoría de los bienes básicos, especialmente los metales como el oro, la plata y el cobre, cotizan en dólares en los mercados internacionales y cuando el billete verde se fortalece, la demanda por estos commodities tiende a bajar.” Esta dinámica encarece los metales para los inversionistas que deben convertir sus monedas locales a dólares, reduciendo así las transacciones en mercados internacionales.
A pesar de las condiciones adversas, los expertos consideran que el ajuste podría ser transitorio, dependiendo de la duración del conflicto y las decisiones de política monetaria. A futuro, activos como el cobre mantienen perspectivas sólidas debido a su papel estratégico en diversas industrias esenciales.












