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INAPI lanza nueva plataforma del PAI y refuerza asistencia para patentar inventos en Chile

INAPI presenta un nuevo portal para el Programa de Asistencia a Inventores, facilitando el acceso a asesoría gratuita para patentar inventos en Chile y fortaleciendo el apoyo a emprendedores.

INAPI lanza nueva plataforma del PAI y refuerza asistencia para patentar inventos en Chile
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El organismo estrenó un portal dedicado al Programa de Asistencia a Inventores y actualizó su reglamento. La iniciativa conecta a personas y pequeñas empresas con especialistas que prestan apoyo profesional sin costo durante el proceso de protección de una invención.

El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) inició una nueva etapa del Programa de Asistencia a Inventores (PAI) en Chile con la puesta en marcha de una plataforma digital propia y la publicación de un nuevo reglamento para ordenar su administración y los requisitos de postulación. El programa, operativo en el país desde 2022, busca reducir una de las principales barreras que enfrentan inventores y pequeñas empresas: acceder a asesoría especializada para preparar y tramitar una solicitud de patente.

La iniciativa es impulsada internacionalmente por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en cooperación con el Foro Económico Mundial, y funciona mediante una red de profesionales voluntarios que asesoran a quienes cuentan con una invención potencialmente patentable pero tienen limitaciones económicas o técnicas para avanzar por cuenta propia.

El nuevo portal de INAPI concentra información sobre el funcionamiento del programa, mientras que el reglamento fija las normas administrativas y las condiciones formales que deben cumplir los postulantes. La solicitud de ingreso continúa realizándose a través de la plataforma internacional administrada por la OMPI.

Veinte inventores ya han sido seleccionados en Chile

Desde que Chile se incorporó al programa en 2022, 20 inventores e inventoras han sido seleccionados y vinculados con un asesor especializado. De esos procesos surgieron hasta ahora 10 solicitudes formales de patente y dos registros de propiedad industrial ya concedidos, de acuerdo con las cifras informadas por INAPI.

El esquema chileno cuenta además con una red de 25 especialistas provenientes de estudios jurídicos y profesionales independientes relacionados con propiedad intelectual. Entre las firmas participantes figuran Carey, Villaseca Abogados, Andes IP, Albagli Zaliasnik, Covarrubias, Jarry IP, Alessandri Abogados, Clarke Modet Chile, Silva y Johansson & Langlois.

Su labor puede abarcar desde la preparación y redacción de una solicitud hasta el seguimiento de la tramitación ante la autoridad de propiedad industrial. En determinados casos, el programa internacional también contempla orientación vinculada con la comercialización de las patentes apoyadas mediante el PAI.

La asistencia profesional entregada por los voluntarios no tiene costo para los beneficiarios. Sin embargo, el programa no financia directamente los gastos asociados al patentamiento: tasas oficiales, traducciones y otros desembolsos necesarios para completar una solicitud siguen siendo responsabilidad del inventor o de la empresa beneficiaria.

Cómo funciona el proceso de postulación

El PAI está orientado principalmente a inventores individuales y pequeñas empresas que no cuentan con recursos suficientes para contratar por su cuenta asesoría especializada en propiedad industrial.

A nivel internacional, los postulantes deben acreditar conocimientos básicos sobre el sistema de patentes —por ejemplo, mediante el módulo de formación habilitado por la OMPI—, cumplir los criterios económicos definidos en su país, presentar una invención que pueda ser considerada elegible y residir en una nación participante del programa.

Después de presentar los antecedentes, una instancia nacional revisa la admisibilidad y evalúa las postulaciones. Si el inventor es seleccionado, la OMPI lo vincula con un profesional cuya experiencia sea compatible con el área técnica de la invención.

La disponibilidad de especialistas también influye en la selección. En el caso chileno, el proceso incorpora además un componente de equilibrio de género entre los criterios utilizados para administrar el programa.

La plataforma internacional permite actualmente gestionar digitalmente el ciclo completo, desde la presentación de antecedentes hasta la asignación de voluntarios, y es utilizada tanto por postulantes y beneficiarios como por especialistas y coordinadores nacionales.

El costo de transformar una idea en una patente

El refuerzo del programa apunta a una dificultad habitual dentro de los sistemas de innovación: desarrollar una solución técnica no garantiza que su creador tenga las herramientas para protegerla.

La solicitud de una patente exige describir técnicamente la invención, definir con precisión qué elementos se pretende proteger y responder durante la tramitación a las observaciones que puedan surgir. Una solicitud mal estructurada puede limitar el alcance de la protección o dificultar su aprobación.

Por esa razón, el PAI se concentra en entregar acceso a conocimiento profesional especializado, particularmente entre personas y pequeñas empresas que tendrían mayores dificultades para contratar ese servicio en el mercado.

El objetivo no es financiar nuevos proyectos ni reemplazar programas de emprendimiento o capital de riesgo. Su foco está específicamente en facilitar el acceso al sistema de patentes y convertir desarrollos tecnológicos en activos de propiedad industrial protegidos.

Un programa presente en diez países

Chile forma parte actualmente de un grupo de diez países donde opera el Programa de Asistencia a Inventores, junto con Colombia, Ecuador, Kenya, Marruecos, Pakistán, Perú, Filipinas, Singapur y Sudáfrica.

En conjunto, la iniciativa de la OMPI ha apoyado a más de 300 beneficiarios, contribuido a presentar más de 130 solicitudes de patente y participado en procesos que han terminado con más de 80 patentes concedidas a nivel internacional.

Para Chile, la nueva plataforma y la actualización normativa buscan consolidar un programa que hasta ahora mantiene una escala acotada, pero que aborda una etapa crítica del proceso innovador: pasar desde una solución o desarrollo técnico a una protección jurídica que permita negociar licencias, buscar socios, atraer inversión o avanzar posteriormente hacia su explotación comercial.

Las postulaciones permanecen disponibles a través del sistema digital de la OMPI, mientras INAPI asumirá la coordinación nacional y la evaluación de los antecedentes conforme a las reglas del programa.