
El índice de precios al consumidor registró su mayor avance mensual en cinco meses, impulsado por el encarecimiento de los combustibles. Los mercados aumentaron sus apuestas por un nuevo ajuste monetario ante señales de presiones inflacionarias más persistentes.
La inflación de Estados Unidos volvió a acelerarse en septiembre y alcanzó una tasa anual de 3,7%, frente al 3,4% registrado en agosto, según informó este miércoles 14 de octubre la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). El resultado superó las expectativas del mercado y reforzó las perspectivas de nuevas alzas de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed).
El índice de precios al consumidor (IPC) avanzó 0,6% mensual, después de aumentar 0,4% en agosto. Se trata del mayor incremento desde abril y coincide con un período de elevados costos energéticos, que están comenzando a trasladarse a otros sectores de la economía estadounidense.
Los economistas consultados por Reuters habían anticipado un aumento mensual de 0,6%, aunque proyectaban una inflación interanual de 3,6%. La diferencia, pese a ser moderada, adquiere relevancia porque confirma las dificultades para contener las presiones sobre los precios.
Combustibles impulsan el repunte de los precios
El principal factor detrás de la aceleración inflacionaria fue el encarecimiento de la energía. Durante septiembre, los precios de la gasolina aumentaron 9,1% mensual y acumularon un incremento de 34,2% en doce meses, según las cifras oficiales.
El índice energético general avanzó 5,2% durante el mes y 20,4% en términos interanuales, reflejando el impacto de las tensiones en los mercados internacionales de hidrocarburos, particularmente por el conflicto con Irán.
Sin embargo, las presiones inflacionarias no se limitaron a los combustibles. El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó 0,3% mensual y alcanzó una variación anual de 2,6%, frente al 2,4% de agosto.
También se observaron incrementos en vivienda, transporte aéreo, educación y bienes de consumo. Los costos de alojamiento subieron 0,4% mensual, mientras que las tarifas aéreas registraron un alza de 1,2%, evidenciando una mayor dispersión de las presiones sobre los precios.
Mercados anticipan nuevas alzas de tasas de interés
La publicación del informe provocó una reacción inmediata en los mercados financieros, donde aumentaron las expectativas de que la Reserva Federal deba mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años subió aproximadamente nueve puntos básicos, hasta situarse en torno al 5,30%, mientras que el dólar se fortaleció y las principales bolsas estadounidenses comenzaron la jornada con retrocesos.
El mercado también incrementó sus apuestas por una subida de tasas en octubre. No obstante, distintos analistas consideran que la Fed podría esperar hasta diciembre antes de aplicar un nuevo ajuste, particularmente después del incremento realizado en septiembre.
La autoridad monetaria, presidida por Kevin Warsh, enfrenta el desafío de contener la inflación sin provocar un deterioro mayor de la actividad económica. Aunque su objetivo de inflación es de 2%, medido mediante el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), el comportamiento del IPC constituye una referencia relevante para evaluar las presiones inflacionarias.
Próxima decisión de la Fed marcará el rumbo de los mercados
El nuevo escenario también aumenta la presión sobre la administración del presidente Donald Trump, a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en un contexto de elevados precios de los combustibles y preocupación por el costo de vida.
La próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal está programada para el 27 y 28 de octubre. Los inversionistas seguirán especialmente atentos a las señales del organismo sobre la persistencia de la inflación subyacente y la posibilidad de nuevas alzas antes de finalizar 2026.
El siguiente informe de inflación, correspondiente a octubre, será publicado el 10 de noviembre y permitirá evaluar si el aumento de los precios energéticos continúa extendiéndose al resto de la economía estadounidense.
REDIMIN Responde
¿Cuál fue la tasa de inflación anual en Estados Unidos en septiembre?
La tasa de inflación anual en Estados Unidos en septiembre fue de 3,7%, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
¿Qué factor impulsó principalmente el aumento de la inflación en septiembre?
El encarecimiento de la energía, especialmente el aumento de los precios de la gasolina, fue el principal factor que impulsó el aumento de la inflación en septiembre.
¿Cómo reaccionaron los mercados financieros ante el informe de inflación?
Los mercados financieros reaccionaron aumentando las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva, lo que llevó a un aumento en el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años y al fortalecimiento del dólar.
¿Cuándo está programada la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal?
La próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal está programada para el 27 y 28 de octubre.
¿Qué se espera del próximo informe de inflación en Estados Unidos?
El próximo informe de inflación, que se publicará el 10 de noviembre, permitirá evaluar si el aumento de los precios energéticos continúa extendiéndose al resto de la economía estadounidense.






