
El IPSA abrió este jueves 19 de febrero de 2026 con una nueva caída y se acercó a la zona de los 10.800 puntos, en una jornada donde el petróleo repuntó a máximos de varios meses por el aumento de tensiones entre Estados Unidos e Irán, según el reporte de Diario Financiero.
IPSA en la apertura: el nivel que lo acercó a los 10.800
En los primeros movimientos de la mañana, el S&P IPSA bajaba 0,4% a 10.824,16 puntos, con presión desde SQM-B (-3,4%), de acuerdo con la misma publicación de Diario Financiero.
El arranque extendió el tono bajista de la sesión previa, cuando el índice terminó en 10.860,46 puntos (-0,3%), como quedó registrado en este reporte sobre el cierre del IPSA en mínimos desde el 5 de enero.
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Petróleo en máximos: Brent en US$ 71,48 y WTI en US$ 66,35
En paralelo, el crudo se movió al alza con fuerza. El Brent subía US$ 1,13 (+1,6%) a US$ 71,48 por barril, mientras el WTI avanzaba US$ 1,16 (+1,8%) a US$ 66,35, en un contexto de mayor preocupación por un eventual conflicto entre Estados Unidos e Irán, según Reuters.
El mismo reporte indicó que alrededor de 20% del suministro global de petróleo pasa por el Estrecho de Ormuz, un punto que vuelve a ganar relevancia cuando sube el riesgo geopolítico en Medio Oriente.
El cruce con variables locales: dólar, tasas y commodities
El movimiento del petróleo se sumó a un escenario externo más cauteloso que, en la apertura, también impactó a futuros de Wall Street y a bolsas europeas, según el reporte de Diario Financiero.
En Chile, el seguimiento del mercado suele incorporar la evolución de los commodities más sensibles para la economía local; para ese monitoreo, se mantiene disponible la referencia en tiempo real del precio del cobre.
Puntos que el mercado suele mirar durante la sesión
Evolución intradía del IPSA en torno al umbral de 10.800 puntos.
Desempeño de acciones de alta ponderación mencionadas en la apertura, como SQM-B.
Persistencia del repunte del petróleo y cualquier nueva señal asociada a la tensión entre Estados Unidos e Irán.
Señales desde EE.UU. (futuros y lectura de política monetaria) que puedan afectar el apetito por riesgo.






