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Lluvias activan quebradas en La Serena y Coquimbo: alertas SAE ordenan evacuaciones preventivas

Las recientes lluvias en La Serena y Coquimbo han reactivado quebradas, generando alertas de evacuación ante el riesgo de aluviones y deslizamientos en sectores urbanos y rurales.

Lluvias activan quebradas en La Serena y Coquimbo: alertas SAE ordenan evacuaciones preventivas
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Las precipitaciones concentradas sobre terrenos saturados elevaron el riesgo de aluviones y remociones en masa. La emergencia afecta sectores urbanos y rurales, con interrupciones viales, anegamientos y llamados a abandonar zonas expuestas.

Nuevas precipitaciones registradas durante este viernes 31 de julio reactivaron quebradas y cursos de agua en la Región de Coquimbo, obligando a emitir alertas del Sistema de Alerta de Emergencia, SAE, para evacuar preventivamente distintos sectores de La Serena y Coquimbo.

Los avisos se concentraron en zonas cercanas a quebradas que aumentaron rápidamente su caudal, en medio de un escenario especialmente complejo: los suelos todavía presentan altos niveles de saturación tras el sistema frontal que golpeó al Norte Chico durante julio.

La emergencia alcanzó sectores como Cajón del Romero, en La Serena, y Tambillos, en Coquimbo. También se pidió extremar las precauciones en áreas próximas a las quebradas Santa Gracia, Cutún y Arrayán Costero, además de evitar sectores con problemas de conectividad o circulación debido al escurrimiento de agua.

Evacuaciones por activación de quebradas

La activación del sistema SAE implica una instrucción preventiva dirigida a las personas ubicadas dentro de un área determinada. El mensaje llega directamente a los teléfonos celulares compatibles y debe ser atendido de inmediato, especialmente cuando existe peligro de aluvión, desborde o flujo de sedimentos.

En Cajón del Romero se solicitó abandonar las áreas expuestas ante el aumento del escurrimiento en la quebrada. En la comuna de Coquimbo se aplicó una medida similar para Tambillos, donde el agua acumulada comenzó a desplazarse por cauces naturales y sectores bajos.

La recomendación también alcanzó las cercanías de Santa Gracia, Cutún y Arrayán Costero, en la zona norte de La Serena. En Coquimbo se pidió evitar Tongoycillo y la Ruta D-427 debido al aumento del caudal en la quebrada Las Barrancas.

Las personas que reciben una alerta deben dirigirse hacia terrenos elevados, alejados de cauces, quebradas, laderas inestables y zonas donde pueda acumularse agua. La evacuación no debe realizarse atravesando corrientes, incluso cuando parezcan poco profundas, debido a la fuerza que puede alcanzar el agua y a la presencia de barro, piedras y otros materiales.

Por qué estas lluvias representan un riesgo mayor

El peligro no depende únicamente del total de agua caída. En este episodio, la principal preocupación está relacionada con la intensidad de las precipitaciones en períodos breves y con la limitada capacidad del terreno para absorber más humedad.

Los pronósticos meteorológicos anticipaban lluvias durante gran parte de la jornada, con montos cercanos a 20 milímetros en La Serena y Coquimbo y acumulaciones superiores en localidades interiores y del sur de la región. También se proyectaron rachas de viento que podían alcanzar entre 60 y 80 kilómetros por hora en algunos sectores.

Aunque estos registros pueden ser inferiores a los observados durante el temporal anterior, la condición del suelo modifica el nivel de riesgo. Un terreno saturado facilita que el agua escurra rápidamente por las quebradas y puede provocar desprendimientos, flujos de barro, deslizamientos y caída de rocas.

La acumulación de sedimentos, escombros y material vegetal en los cauces también puede generar obstrucciones. Cuando estos bloqueos ceden, el agua puede avanzar repentinamente hacia viviendas, caminos o zonas habitadas.

Cortes de tránsito, anegamientos y fallas eléctricas

Las precipitaciones provocaron anegamientos en distintos puntos de la conurbación La Serena-Coquimbo y dificultades para circular por vías cercanas a quebradas y sectores bajos.

También se reportaron árboles caídos e interrupciones del suministro eléctrico asociadas al viento y al contacto de ramas con las redes de distribución. Estas situaciones pueden aumentar durante las horas posteriores a la lluvia, por lo que se recomienda no manipular cables, postes o instalaciones dañadas.

Los desplazamientos deben reducirse a lo estrictamente necesario. Antes de iniciar un viaje, los conductores deben revisar el estado de las rutas y evitar calles inundadas, pasos bajo nivel, badenes y cruces donde no sea posible calcular la profundidad del agua.

Para las localidades rurales, la activación de quebradas puede provocar aislamiento temporal, especialmente cuando los accesos dependen de caminos de tierra, puentes menores o rutas que atraviesan cauces naturales.

Qué deben hacer las familias en sectores expuestos

Las personas ubicadas cerca de quebradas o laderas deben mantener preparados sus documentos, medicamentos, agua, linterna, radio, batería externa, ropa de abrigo y artículos esenciales.

También es importante considerar las necesidades de niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas. Una evacuación temprana reduce el riesgo de quedar atrapado por el aumento repentino del caudal.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Cumplir de inmediato las instrucciones recibidas mediante SAE.
  • Alejarse de quebradas, riberas, pendientes y zonas con caída de rocas.
  • No regresar a una vivienda evacuada hasta que se autorice.
  • No cruzar caminos cubiertos por agua o barro.
  • Mantener libres las líneas telefónicas y privilegiar mensajes de texto.
  • Cortar la electricidad y el gas solamente cuando pueda hacerse sin riesgo.
  • Informar a familiares sobre el lugar de evacuación.

Las personas que no reciban el mensaje en su teléfono, pero se encuentren dentro de una zona evacuada, deben seguir igualmente las instrucciones entregadas en terreno.

La emergencia ocurre durante una reconstrucción pendiente

Las nuevas lluvias encuentran a la Región de Coquimbo todavía enfrentando daños en viviendas, caminos, puentes, sistemas de agua potable, infraestructura eléctrica y conectividad rural.

La saturación del suelo y la vulnerabilidad de las obras afectadas elevan el riesgo de nuevos cortes, desprendimientos o deterioros. Por esta razón, el monitoreo deberá continuar incluso después de que terminen las precipitaciones.

En Coquimbo, la emergencia también llevó al municipio a suspender la Fiesta de La Pampilla 2026 y redirigir recursos hacia la reconstrucción y la ayuda a las familias afectadas. La reasignación contempla más de $1.800 millones del presupuesto del evento, que se suman a otros recursos extraordinarios destinados a enfrentar los daños.

Durante las próximas horas, la prioridad será mantener despejadas las zonas evacuadas, revisar el comportamiento de las quebradas y evaluar la seguridad de caminos, viviendas y servicios básicos. El regreso a los sectores afectados debe realizarse únicamente cuando las condiciones permitan descartar nuevos flujos de agua, barro o sedimentos.