
El precio del oro retrocedió con fuerza este viernes después de que el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, advirtiera que la inflación continúa sobre la meta y que el organismo todavía podría tener “trabajo por hacer” para controlar las presiones sobre los precios.
El oro al contado bajaba 0,8%, hasta los US$4.563,05 por onza, luego de tocar un mínimo de una semana de US$4.528,94. Los futuros del metal para entrega en diciembre, en tanto, caían 1% y se ubicaban en US$4.615,10 por onza.
El movimiento revirtió las ganancias registradas durante las primeras horas de la jornada y alejó al metal precioso del máximo de más de tres meses alcanzado el martes, cuando llegó a US$4.696,18 por onza.
Mercado aumenta sus apuestas por una subida de tasas
La caída se produjo después del discurso de Warsh en el simposio económico de Jackson Hole, donde afirmó que las últimas cifras no muestran una mejora significativa en las tendencias subyacentes de la inflación.
Según el presidente de la Fed, el índice de precios del gasto en consumo personal —la medición de inflación preferida por el banco central— registró una variación anual de 3,7%, todavía lejos de la meta de 2%.
“Debemos estar seguros de que la inflación subyacente avanza hacia nuestro objetivo, con claridad y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo por hacer”, sostuvo Warsh en su discurso publicado por la Reserva Federal.
Aunque no anunció una decisión concreta sobre las tasas de interés, sus declaraciones fueron interpretadas por los mercados como una señal de que la Fed mantiene abierta la posibilidad de endurecer nuevamente su política monetaria.
Tras el discurso, los operadores elevaron a 56% la probabilidad de un aumento de tasas en septiembre, frente al 36% estimado anteriormente. Para diciembre, las apuestas por un incremento llegaron a 80%, de acuerdo con la herramienta FedWatch de CME citada por Reuters.
Dólar más fuerte presiona al oro
Las palabras de Warsh también impulsaron al dólar hasta su nivel más alto en más de una semana. Un dólar fortalecido encarece el oro para compradores que utilizan otras monedas, lo que suele reducir la demanda internacional por el metal.
Además, las tasas de interés elevadas restan atractivo al oro, debido a que el metal no paga intereses ni genera rendimientos periódicos. Cuando aumentan los retornos de los bonos y otros activos financieros, mantener oro puede representar un mayor costo de oportunidad para los inversionistas.
El resto de los metales preciosos mostró un comportamiento diferente. La plata al contado subía 0,3%, hasta US$69,48 por onza; el platino avanzaba 1,7%, a US$1.878,46; y el paladio registraba un salto de 7%, hasta US$1.444,75 por onza.






