
El metal precioso frenó su reciente avance luego de que la inflación en Estados Unidos reforzara las expectativas de tasas de interés más altas. El mercado ahora espera nuevas señales de la Reserva Federal.
El precio del oro se mantuvo bajo los US$4.600 por onza este jueves, después de retroceder con fuerza desde el máximo de más de tres meses alcanzado durante la semana.
El oro al contado se ubicaba en torno a US$4.594,82 por onza, con una variación marginal de 0,06%, tras cerrar la jornada anterior con una caída de 1,4%. Los futuros estadounidenses para entrega en diciembre, en tanto, bajaban 0,1% hasta US$4.648,60.
El movimiento se produjo luego de que operadores tomaran ganancias y evaluaran un nuevo reporte de inflación en Estados Unidos, que mantuvo abierta la posibilidad de nuevas alzas de tasas por parte de la Reserva Federal.
Inflación en Estados Unidos presiona al oro
El índice de precios de gastos de consumo personal, conocido como PCE, aumentó 0,2% durante julio y acumuló un avance interanual de 3,7%, por encima de la meta de 2% establecida por la Reserva Federal.
La medición subyacente, que excluye alimentos y energía por su mayor volatilidad, también subió 0,2% mensual y se mantuvo en 3,3% durante los últimos 12 meses, según la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos.
Las cifras reforzaron la cautela del mercado frente a la trayectoria de las tasas de interés. Una política monetaria más restrictiva suele reducir el atractivo del oro, debido a que el metal no genera intereses frente a instrumentos como los bonos del Tesoro.
Sin embargo, las expectativas inmediatas siguen divididas. Los operadores asignaban una probabilidad de 34% a un aumento de tasas en septiembre, mientras que la posibilidad de un ajuste antes de diciembre llegaba a 74%, de acuerdo con la herramienta FedWatch de CME citada por Reuters.
Mercado espera señales desde Jackson Hole
La atención está puesta ahora en el discurso que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ofrecerá en el simposio económico de Jackson Hole.
Los inversionistas esperan conocer su evaluación sobre la persistencia de la inflación y las medidas que podría adoptar el banco central para acercarla nuevamente a su objetivo.
Pese al retroceso reciente, el oro continúa respaldado por las dudas sobre el dólar, el nivel de deuda estadounidense y las tensiones geopolíticas. Durante la semana, el metal alcanzó su precio más alto desde mediados de mayo.
En el resto del mercado de metales preciosos, la plata al contado avanzaba 0,9% hasta US$68,72 por onza, mientras el platino subía 0,08% a US$1.830,67. El paladio retrocedía 0,3% y se cotizaba en US$1.323,94.












