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Medio Ambiente

Lluvias revelan en Atacama un crustáceo que puede permanecer años sin agua

Guardaparques de CONAF identificaron por primera vez Artemia franciscana en las aguadas del Parque Nacional Pan de Azúcar. El hallazgo ocurrió después de las precipitaciones que recargaron cuerpos de agua en agosto.

Lluvias revelan en Atacama un crustáceo que puede permanecer años sin agua

Un inesperado hallazgo en el desierto costero del norte de Chile permitió documentar la presencia de pequeños crustáceos capaces de resistir prolongados períodos de sequía mediante una extraordinaria adaptación biológica. La Corporación Nacional Forestal (CONAF) confirmó este martes 3 de noviembre de 2026 el primer registro de Artemia franciscana en las aguadas del Parque Nacional Pan de Azúcar, un ecosistema protegido que se extiende entre las regiones de Atacama y Antofagasta.

El descubrimiento se produjo después de las lluvias de agosto, que recargaron las aguadas y generaron nuevos cuerpos de agua en sectores del parque. Estas condiciones permitieron observar organismos asociados a ambientes acuáticos salinos que hasta ahora no figuraban en los registros de biodiversidad de esta área protegida.

La importancia del hallazgo no radica en el descubrimiento de una especie desconocida para la ciencia, sino en su identificación por primera vez dentro del parque. Su presencia abre nuevas interrogantes sobre la distribución de estos crustáceos y los mecanismos que les permiten persistir en ambientes sometidos a condiciones extremas.

Un pequeño animal que puede resistir años de sequía

La especie identificada pertenece al género Artemia, integrado por diminutos crustáceos adaptados a vivir en ambientes acuáticos con concentraciones de sal que resultan incompatibles con la supervivencia de numerosos organismos.

Su característica más sorprendente está relacionada con su reproducción. Cuando las condiciones ambientales se vuelven desfavorables, las hembras pueden producir embriones encapsulados en estructuras resistentes denominadas quistes.

Estos quistes pueden soportar una deshidratación extrema y permanecer en estado de latencia durante años. En determinadas condiciones, el embrión reduce drásticamente su actividad metabólica y detiene temporalmente su desarrollo, un mecanismo que le permite atravesar períodos prolongados sin disponer de agua líquida.

El fenómeno se relaciona con procesos de diapausa y criptobiosis, estrategias biológicas que han sido ampliamente estudiadas en estos crustáceos. Cuando vuelven a presentarse las condiciones ambientales apropiadas, los embriones pueden reactivar su desarrollo y finalmente eclosionar.

Esto no significa que los ejemplares adultos sobrevivan durante años completamente secos. La resistencia extraordinaria corresponde principalmente a sus embriones protegidos dentro de los quistes, una diferencia fundamental para comprender cómo estas poblaciones pueden persistir en ambientes donde el agua desaparece periódicamente.

Esta capacidad permite que las artemias ocupen lagunas temporales y otros cuerpos de agua sujetos a variaciones extremas de salinidad, evaporación y disponibilidad hídrica.

Las lluvias de agosto dejaron al descubierto una biodiversidad desconocida

El Parque Nacional Pan de Azúcar posee una superficie de 43.754 hectáreas distribuidas entre las regiones de Atacama y Antofagasta. Su territorio incluye ambientes desérticos costeros, sectores insulares y ecosistemas de alto valor para la conservación de especies adaptadas a condiciones de aridez.

Dentro de este paisaje, las aguadas constituyen ambientes acuáticos especialmente relevantes. Su disponibilidad puede experimentar cambios importantes dependiendo de las precipitaciones y de las condiciones ambientales.

Durante agosto de 2026, las lluvias registradas en el parque recargaron estos sectores y dieron origen a nuevos cuerpos de agua. Posteriormente, las labores de observación de los guardaparques permitieron identificar la presencia de Artemia franciscana.

Werther Marcoleta Hardessen, guardaparques encargado del programa de biodiversidad del área protegida, identificó a los organismos encontrados y destacó la ausencia de antecedentes previos de la especie dentro del parque.

El registro plantea una cuestión científica relevante: determinar si los crustáceos proceden de quistes que permanecían en el ambiente desde períodos anteriores o si llegaron mediante algún mecanismo natural de dispersión.

Las artemias pueden distribuirse entre ambientes acuáticos gracias al transporte de sus quistes. El viento y las aves acuáticas desempeñan un papel conocido en este proceso, aunque CONAF no ha establecido cuál fue el origen específico de los ejemplares encontrados en Pan de Azúcar.

Por lo tanto, las precipitaciones explican la aparición de condiciones favorables para observar estos organismos, pero no permiten determinar por sí solas cuánto tiempo llevaban presentes en el lugar ni cómo llegaron hasta allí.

Una especie que también habita salares y lagunas de Chile

En territorio chileno se reconocen principalmente dos especies de este género: Artemia franciscana y Artemia persimilis.

La primera presenta una distribución asociada principalmente a ambientes salinos de las zonas norte y central del país, incluidos salares altiplánicos y salinas costeras. La segunda se encuentra vinculada a ecosistemas del sur de Chile y la Patagonia.

Además de su capacidad para enfrentar condiciones ambientales extremas, estos organismos desempeñan funciones importantes dentro de las cadenas alimentarias acuáticas.

Las artemias se alimentan mediante filtración, aprovechando partículas orgánicas, microorganismos y algas microscópicas presentes en el agua. A su vez, constituyen alimento para diversas aves acuáticas, incluidos flamencos de ecosistemas salinos del norte chileno.

Su importancia también se extiende a la investigación científica y la acuicultura. Los quistes de Artemia son utilizados internacionalmente para obtener larvas destinadas a la alimentación de peces y crustáceos cultivados, debido a su capacidad de almacenamiento y posterior eclosión bajo condiciones controladas.

Precisamente por estas características, el género ha sido objeto de investigaciones sobre resistencia ambiental, reproducción, metabolismo y estrategias de supervivencia.

El hallazgo abre nuevas preguntas para la investigación científica

Jorge Carabantes, jefe regional de Áreas Protegidas de CONAF Atacama, calificó el registro como "un hecho inédito en la historia del parque" y destacó las posibilidades que ofrece para profundizar en el conocimiento de su biodiversidad.

Desde una perspectiva científica, identificar una especie en un ambiente donde no existían registros previos permite ampliar la información disponible sobre su distribución. Sin embargo, todavía resulta necesario investigar las características de la población, las condiciones fisicoquímicas de las aguadas y su permanencia a través del tiempo.

La información difundida por CONAF no establece cuántos ejemplares fueron encontrados, la cantidad de cuerpos de agua donde se detectaron ni la existencia de una población estable. Tampoco permite concluir si los organismos ya habían estado presentes sin ser observados.

El administrador del parque, José Luis Gutiérrez, destacó el papel de los guardaparques en la observación y documentación de fenómenos naturales poco frecuentes, una labor que contribuye a ampliar los antecedentes disponibles sobre las especies presentes en las áreas protegidas.

El descubrimiento demuestra que las precipitaciones pueden crear oportunidades excepcionales para estudiar componentes de la biodiversidad que normalmente pasan inadvertidos en el desierto.

En Pan de Azúcar, las lluvias de agosto no solo modificaron temporalmente la disponibilidad de agua: también hicieron posible el primer registro de un crustáceo cuya estrategia reproductiva le permite enfrentar condiciones de sequía prolongada. Su presencia constituye ahora un nuevo antecedente para comprender la vida acuática que puede desarrollarse en uno de los ambientes más áridos de Chile.

REDIMIN Responde

¿Qué especie de crustáceo fue encontrada en el Parque Nacional Pan de Azúcar?

La especie encontrada es Artemia franciscana, un crustáceo adaptado a ambientes acuáticos salinos.

¿Qué fenómeno permitió el descubrimiento de Artemia franciscana en el parque?

Las lluvias de agosto recargaron las aguadas y generaron nuevos cuerpos de agua, lo que permitió observar la presencia de Artemia franciscana.

¿Cuál es la capacidad de adaptación de Artemia franciscana a condiciones extremas?

Artemia franciscana puede producir embriones encapsulados en quistes que soportan deshidratación extrema y permanecen en estado de latencia durante años, permitiendo su supervivencia en ambientes con sequías prolongadas.

¿Qué importancia tiene el hallazgo de Artemia franciscana en el Parque Nacional Pan de Azúcar?

El hallazgo es importante porque es el primer registro de esta especie en el parque, lo que abre nuevas preguntas sobre su distribución y los mecanismos que le permiten persistir en condiciones extremas.

¿Qué desafíos científicos plantea el descubrimiento de Artemia franciscana en el parque?

El descubrimiento plantea la necesidad de investigar las características de la población, las condiciones fisicoquímicas de las aguadas y la permanencia de la especie en el tiempo, así como determinar el origen de los crustáceos encontrados.