
Los hallazgos Sandia Northeast y Sandia Southeast elevan a siete los sistemas identificados en el distrito minero de la compañía en Ecuador. La primera estimación de recursos de Sandia está prevista para comienzos de 2027.
Lundin Gold amplió el potencial cuprífero y aurífero de sus concesiones en el sureste de Ecuador tras identificar dos nuevos sistemas de pórfidos mineralizados en las cercanías de la mina Fruta del Norte. Los descubrimientos, denominados Sandia Northeast y Sandia Southeast, aumentan de cinco a siete el número de centros de pórfidos reconocidos dentro del distrito controlado por la minera canadiense.
El avance refuerza la posibilidad de que el entorno de Fruta del Norte evolucione desde una operación principalmente aurífera hacia un distrito con una presencia relevante de mineralización de cobre y oro. En paralelo, la compañía proyecta publicar a comienzos de 2027 la primera estimación de recursos minerales para Sandia, el sistema más avanzado del programa de exploración.
Sandia fue descubierto durante 2025 y se encuentra aproximadamente a dos kilómetros de Fruta del Norte. Desde entonces, las perforaciones han permitido delinear una huella mineralizada cercana a 1.600 metros de longitud, 700 metros de ancho y 1.000 metros de extensión vertical.
El cuerpo permanece abierto hacia el norte, el este y en profundidad, lo que mantiene espacio para nuevas ampliaciones antes y después de la estimación inicial de recursos.
Sandia avanza hacia su primera estimación de recursos
La campaña ejecutada en Sandia acumula 16.920 metros perforados en 24 sondajes. Actualmente, cuatro equipos continúan trabajando en el depósito, mientras los resultados obtenidos son incorporados al modelo geológico que respaldará la estimación prevista para comienzos de 2027.
Uno de los resultados principales correspondió al sondaje SND-2026-502, que interceptó 551,30 metros con 0,42% de cobre, 0,08 gramos por tonelada de oro, 1,62 gramos por tonelada de plata y una ley equivalente de 0,50% de cobre, desde una profundidad de 67 metros.
Dentro de ese tramo se reconoció un intervalo de 307,95 metros con 0,51% de cobre, 0,11 gramos por tonelada de oro y una ley equivalente de 0,61% de cobre. La perforación extendió el dominio de mayor ley hacia el sector norte del sistema.
El sondaje SND-2026-510, ubicado en la zona central, atravesó 909,45 metros con 0,38% de cobre, 0,06 gramos por tonelada de oro, 1,93 gramos por tonelada de plata y 0,46% de cobre equivalente, comenzando a 29 metros de profundidad.
Ese resultado incluyó 401,10 metros con 0,45% de cobre, 0,08 gramos por tonelada de oro y 0,56% de cobre equivalente. La intersección amplió la mineralización hacia el este y en profundidad, confirmando que Sandia todavía no ha alcanzado sus límites geológicos.
Las longitudes reportadas corresponden a intervalos de testigo y no necesariamente representan espesores reales. La equivalencia de cobre incorpora cobre, oro, plata y molibdeno bajo supuestos técnicos de precios y recuperaciones metalúrgicas utilizados para comparar la mineralización.
Dos nuevos centros amplían el conjunto de pórfidos
Sandia Northeast fue identificado aproximadamente 500 metros al noreste de Sandia, luego de que perforaciones exploratorias probaran una anomalía geoquímica de cobre y molibdeno.
El sondaje SND-2026-498 interceptó 454 metros con 0,22% de cobre, 0,11 gramos por tonelada de oro y 0,31% de cobre equivalente, desde 278,70 metros. El tramo incluyó 236,75 metros con 0,26% de cobre, 0,14 gramos por tonelada de oro y una ley equivalente de 0,37% de cobre.
La presencia de alteración potásica y vetillas de cuarzo características de sistemas de pórfidos respalda la interpretación de un centro mineralizado diferente de Sandia. Un equipo de perforación se encuentra activo en el área para definir su continuidad y dimensiones.
El segundo descubrimiento, Sandia Southeast, se ubica entre Sandia y Trancaloma, en un sector que hasta esta campaña no había sido perforado.
El sondaje TRL-2026-439 cortó 172,40 metros con 0,22% de cobre, 0,05 gramos por tonelada de oro y 0,28% de cobre equivalente desde 254,25 metros. El intervalo incluyó 52,45 metros con 0,31% de cobre, 0,07 gramos por tonelada de oro y 0,38% de cobre equivalente.
Aunque las leyes y espesores iniciales son inferiores a los mejores resultados registrados en Sandia, el valor exploratorio del hallazgo radica en confirmar mineralización dentro del espacio existente entre dos sistemas previamente identificados. Esto abre una nueva zona para perforaciones de seguimiento y aumenta la posibilidad de continuidad o agrupación de cuerpos intrusivos dentro del corredor.
De cinco a siete sistemas en el distrito
Con Sandia Northeast y Sandia Southeast, Lundin Gold reconoce ahora siete sistemas de pórfidos de cobre y oro en sus concesiones: Sandia, Trancaloma, Trancaloma West, Castillo, Chontas y los dos nuevos descubrimientos.
La distribución de estos centros muestra que la mineralización no corresponde a un cuerpo aislado, sino a un conjunto de intrusivos emplazados en un corredor de escala distrital. Sandia es hasta ahora el sistema de mayor tamaño y mejores leyes promedio entre los pórfidos perforados por la compañía.
El paso hacia una primera estimación de recursos será decisivo para establecer cuántas toneladas mineralizadas contiene Sandia, qué proporción podría cumplir criterios de recurso y cuál sería su rango de leyes de cobre y oro. También permitirá comenzar a evaluar alternativas conceptuales de procesamiento, infraestructura y eventual integración con las instalaciones existentes en Fruta del Norte.
Por ahora, el programa permanece en una etapa de exploración y delimitación. No existe una estimación formal de recursos para Sandia ni se ha definido un proyecto de explotación, capacidad de planta, inversión o calendario de desarrollo.
Por qué importa para la minería regional
Fruta del Norte es una mina subterránea de oro de alta ley y constituye el principal activo operativo de Lundin Gold. La identificación de un conjunto de pórfidos en sus proximidades introduce una alternativa de crecimiento diferente a la expansión de los depósitos epitermales de oro que sustentan la operación actual.
Los sistemas de pórfidos suelen requerir mayores escalas de procesamiento y presentan leyes más bajas que los depósitos auríferos subterráneos, pero pueden sostener operaciones de larga vida cuando cuentan con tonelajes suficientes. La cercanía de Sandia y de los demás objetivos a una faena en producción podría convertirse en una ventaja para futuros estudios, aunque esa posibilidad dependerá del volumen de recursos, la metalurgia, la geometría de los cuerpos y las condiciones económicas.
El avance también fortalece el posicionamiento de Ecuador dentro del cinturón metalogénico andino de cobre y oro. El país mantiene una cartera de proyectos relevantes, pero enfrenta el desafío de transformar descubrimientos geológicos en operaciones con permisos, infraestructura y acuerdos territoriales sostenibles.
Para Lundin Gold, el próximo punto de control será la estimación de recursos de Sandia. Ese resultado permitirá determinar si la sucesión de intersecciones extensas y los nuevos descubrimientos pueden traducirse en una base mineral suficiente para iniciar estudios técnicos de mayor profundidad y evaluar una nueva etapa de crecimiento alrededor de Fruta del Norte.












