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Exploración Minera

Makenita duplica superficie de Sisson West y alcanza 22.665 acres para explorar tungsteno en Canadá

Makenita Resources amplía su proyecto Sisson West en Canadá, duplicando su superficie a 22.665 acres, con el objetivo de explorar tungsteno tras identificar una prometedora anomalía magnética.

Makenita duplica superficie de Sisson West y alcanza 22.665 acres para explorar tungsteno en Canadá
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La minera junior incorporó nuevas concesiones contiguas en New Brunswick, junto al proyecto Sisson de Northcliff Resources. La ampliación sigue a la identificación de una anomalía magnética que será evaluada mediante un programa de perforación aún en preparación.

Makenita Resources amplió de 9.845 a 22.665 acres la superficie de su proyecto de exploración Sisson West, ubicado en la provincia de New Brunswick, Canadá, tras adquirir nuevas concesiones mineras mediante estacado. La operación más que duplica la posición territorial de la compañía y extiende su exposición a un distrito considerado estratégico para el desarrollo de nuevas fuentes norteamericanas de tungsteno.

Las nuevas pertenencias forman un bloque continuo que limita directamente con Sisson, depósito de tungsteno y molibdeno controlado por Northcliff Resources. El proyecto vecino se encuentra entre las iniciativas mineras priorizadas por el Gobierno de Canadá para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y recuperar producción doméstica de un metal utilizado en herramientas industriales, manufactura avanzada, defensa y tecnología aeroespacial.

La expansión de Makenita fue definida después de procesar los primeros resultados de un levantamiento magnético aerotransportado realizado durante 2026. La interpretación geofísica identificó una anomalía magnética y una tendencia estructural con orientación suroeste-noreste, cuya posible prolongación motivó la incorporación de terrenos adicionales.

La compañía trabaja ahora en la formulación de un programa de perforación para comprobar si las respuestas geofísicas tienen relación con mineralización de tungsteno. Hasta esta etapa no se han comunicado recursos minerales, reservas, leyes, espesores ni estimaciones económicas para Sisson West.

La superficie crece en 12.820 acres

La ampliación agrega 12.820 acres al proyecto, equivalentes a cerca de 5.188 hectáreas. Con ello, Sisson West pasa de aproximadamente 3.984 hectáreas a un total cercano a 9.172 hectáreas contiguas.

El crecimiento del paquete minero permite cubrir una mayor extensión de la tendencia estructural reconocida en la interpretación magnética. Para una compañía de exploración temprana, controlar terrenos continuos alrededor de una anomalía reduce la fragmentación de la propiedad y entrega mayor flexibilidad para diseñar líneas geofísicas, accesos, plataformas de perforación y futuras campañas de reconocimiento.

La decisión también muestra que Makenita busca asegurar superficie antes de iniciar una fase más intensiva de exploración. El valor técnico de las nuevas concesiones dependerá, sin embargo, de los resultados de terreno, la perforación y los posteriores análisis geológicos y geoquímicos.

La proximidad con Sisson entrega un contexto geológico relevante, pero no permite asumir que el proyecto de Makenita contenga una mineralización equivalente. En exploración minera, la continuidad de estructuras o anomalías entre propiedades vecinas debe ser demostrada mediante trabajos técnicos específicos dentro de cada concesión.

Una anomalía que deberá ser probada con sondajes

El antecedente que precedió a la expansión territorial fue la identificación de una anomalía magnética definida en la propiedad original. La información aerotransportada fue integrada con antecedentes históricos de carácter regional y sometida a una interpretación mediante inversión de vectores magnéticos.

Este tipo de herramientas permite modelar la distribución tridimensional de las fuentes que generan cambios en el campo magnético. En proyectos de exploración, las anomalías pueden estar asociadas a contactos intrusivos, estructuras, alteración o minerales magnéticos, aunque no constituyen por sí solas una confirmación de mineralización económica.

Makenita calificó el objetivo como apto para avanzar hacia perforación y mantiene en preparación el diseño del programa. La empresa no ha precisado todavía el número de sondajes, el metraje total, el presupuesto de la campaña ni la fecha de inicio de las perforaciones.

Esos antecedentes serán determinantes para evaluar el ritmo real del proyecto durante el resto de 2026. La perforación deberá comprobar la geometría de la anomalía, identificar las unidades geológicas presentes y determinar si existen concentraciones de tungsteno u otros elementos de interés.

La revisión técnica del anuncio fue realizada bajo los estándares del instrumento canadiense NI 43-101, marco que regula la divulgación de información científica y técnica para proyectos mineros de emisores que participan en los mercados de capitales de Canadá.

Sisson eleva el interés por el distrito

El posicionamiento de Sisson West adquiere relevancia por su cercanía con el proyecto Sisson de Northcliff Resources, concebido como una mina a cielo abierto de tungsteno y molibdeno de larga vida útil en New Brunswick.

Sisson fue incorporado en noviembre de 2025 a la cartera de proyectos remitidos a la Oficina de Grandes Proyectos de Canadá. El organismo busca coordinar apoyo regulatorio y financiero para acelerar iniciativas consideradas estratégicas para la economía y la seguridad de suministro del país.

La iniciativa de Northcliff ya cuenta con aprobación ambiental federal, obtenida en 2017, y con autorizaciones posteriores vinculadas a la regulación de efluentes mineros. Durante 2025 recibió además financiamiento público canadiense para avanzar en su desarrollo.

Canadá no mantiene producción activa de tungsteno desde el cierre de su última mina del metal en 2015. En ese escenario, Sisson es visto como una alternativa para restablecer oferta nacional y abastecer mercados de Norteamérica, Europa y Asia.

Para Makenita, la presencia de un proyecto avanzado en el límite de sus concesiones puede generar ventajas en disponibilidad de información geológica regional, interés de inversionistas y conocimiento técnico del distrito. No obstante, Sisson West continúa siendo un activo de exploración sin recursos definidos y con un nivel de riesgo sustancialmente mayor que una iniciativa que ya cuenta con estudios, evaluaciones ambientales y planificación minera.

El tungsteno gana peso en las cadenas de suministro

El tungsteno es uno de los metales con mayor punto de fusión y destaca por su dureza, resistencia al desgaste y capacidad para conservar propiedades mecánicas bajo temperaturas elevadas.

Su principal uso está en la fabricación de carburos cementados para herramientas de corte, perforación, mecanizado y procesamiento de roca. También forma parte de componentes electrónicos, aleaciones especiales, equipamiento de defensa, municiones, aplicaciones aeroespaciales y maquinaria industrial.

La elevada concentración geográfica de su producción ha llevado a Estados Unidos, Canadá y otros países occidentales a impulsar fuentes alternativas de suministro. Las restricciones comerciales sobre minerales críticos y la preocupación por la seguridad de abastecimiento han incrementado el interés por depósitos ubicados en jurisdicciones políticamente estables.

En este contexto, los proyectos de New Brunswick forman parte de una tendencia más amplia: gobiernos y empresas están destinando capital a la exploración y desarrollo de metales que hasta hace algunos años recibían menor atención que el cobre, el oro o el litio.

Una junior con exposición a varios minerales críticos

Makenita Resources cotiza en la Canadian Securities Exchange bajo el símbolo KENY y mantiene una cartera de proyectos de exploración en Canadá.

Además de Sisson West, controla un proyecto de hierro-magnetita asociado a procesos de serpentinización en Saskatchewan, con una superficie de 102.110 acres; el proyecto NTX de tierras raras en Quebec, de aproximadamente 9.000 acres; y el proyecto Hector, en Ontario, con 5.542 acres prospectivos para plata, cobalto y diamantes.

La empresa mantiene poco más de 35 millones de acciones en circulación, una estructura de capital acotada que puede amplificar la reacción bursátil ante resultados exploratorios positivos, pero que también expone a los accionistas a la volatilidad propia de las compañías sin producción ni flujo operacional minero.

El próximo punto de observación será la definición del programa de perforación en Sisson West. La cantidad de metros, la localización de los primeros pozos y los resultados analíticos permitirán determinar si la ampliación territorial responde a un sistema geológico con continuidad real o permanece como una apuesta basada principalmente en interpretación geofísica.

Para la industria, el movimiento confirma el creciente interés por consolidar posiciones tempranas alrededor de proyectos de tungsteno respaldados por políticas públicas. La superficie ya está asegurada; la siguiente etapa será demostrar, mediante sondajes, si bajo esas concesiones existe un depósito capaz de avanzar hacia una estimación formal de recursos.