
La minera desplegará una segunda sonda diamantina a comienzos de agosto en Carolina del Norte, mientras avanza hacia una primera estimación de recursos prevista para inicios de 2027.
acelerará el programa de exploración del proyecto polimetálico Silver Hill, en Carolina del Norte, Estados Unidos, mediante la incorporación de un segundo equipo de pMetalsource Miningerforación diamantina y la habilitación de un turno nocturno. La nueva configuración permitiría elevar aproximadamente a tres veces la capacidad actual de perforación, ampliando en paralelo el sistema mineralizado conocido y evaluando objetivos geofísicos aún no perforados.
La segunda sonda y su equipo de trabajo deberían movilizarse durante los primeros días de agosto de 2026. Con esta decisión, la compañía pasará de una campaña concentrada principalmente en el entorno de la antigua mina Silver Hill a una estrategia de dos frentes, orientada tanto a definir recursos como a comprobar el potencial de exploración del distrito.
El programa representa un cambio de escala para un activo que todavía se encuentra en una etapa temprana. Silver Hill no dispone actualmente de una estimación moderna de recursos minerales, por lo que los nuevos metros perforados serán determinantes para establecer la continuidad, geometría, espesor y distribución de leyes del sistema.
Dos equipos para objetivos distintos
La primera sonda continuará ejecutando perforaciones de extensión en torno al corredor mineralizado conocido. Los trabajos buscarán prolongar la mineralización a lo largo del rumbo y en profundidad, especialmente fuera de las antiguas labores subterráneas.
Esos sondajes respaldarán la preparación de una estimación inaugural de recursos minerales, cuya publicación está prevista para comienzos de 2027. Antes de alcanzar esa etapa, la empresa deberá integrar los nuevos ensayes, revisar la interpretación estructural y construir un modelo geológico suficientemente robusto para delimitar volúmenes mineralizados.
El segundo equipo será destinado principalmente a probar objetivos generados por campañas recientes de polarización inducida, una técnica geofísica utilizada para detectar sectores con respuestas compatibles con concentraciones de sulfuros.
La estrategia permitirá perforar simultáneamente el núcleo histórico de Silver Hill y anomalías ubicadas en otras áreas de la propiedad. Esto reduce la necesidad de escoger entre perforaciones de definición y sondajes de mayor riesgo exploratorio, aunque también incrementará el volumen de muestras, información geológica y análisis que deberán procesarse durante los próximos meses.
Un corredor prospectivo de 2,4 kilómetros
La ampliación de la campaña ocurre después de que los trabajos geofísicos identificaran aproximadamente 2,4 kilómetros de zonas prospectivas dentro del distrito Silver Hill.
Entre los objetivos destaca una anomalía continua cercana a la antigua mina, con una extensión aproximada de 1,8 kilómetros. Los blancos presentan características geofísicas comparables con el corredor donde las perforaciones anteriores interceptaron mineralización de plata, oro, plomo, zinc y cobre.
Los objetivos permanecen abiertos tanto al norte como al sur del sector histórico, lo que amplía el espacio potencial para nuevos descubrimientos. Sin embargo, las anomalías geofísicas no constituyen recursos ni garantizan la existencia de mineralización económica. Su valor dependerá de los resultados obtenidos mediante perforación, muestreo y ensayes de laboratorio.
La segunda sonda será clave para determinar si las respuestas detectadas corresponden a una prolongación del sistema conocido, a cuerpos separados o a sectores sin mineralización relevante. Esa diferencia definirá si Silver Hill puede evolucionar desde un proyecto centrado en una antigua mina hacia una oportunidad de escala distrital.
Resultados que respaldan la expansión
Las campañas ejecutadas durante 2026 han entregado intersecciones polimetálicas de alta ley, aunque todavía insuficientes para establecer el tamaño total del depósito.
Uno de los resultados reportados durante el año correspondió al sondaje SH26-08, que interceptó 13 metros con 447 gramos por tonelada de plata equivalente. Dentro de ese tramo se registraron intervalos de mayor ley, entre ellos 5,4 metros con 705 gramos por tonelada de plata equivalente y 3,1 metros con 1.063 gramos por tonelada de plata equivalente.
Este último intervalo presentó además una elevada participación combinada de plomo y zinc. Otros sondajes y muestras han registrado contenidos variables de plata, oro, cobre, plomo y zinc, confirmando el carácter polimetálico del sistema.
Las cifras muestran la presencia de sectores de alta ley, pero su significado económico dependerá de factores que todavía deben definirse: continuidad lateral y vertical, espesor verdadero, orientación de los cuerpos, recuperación metalúrgica, costos de extracción y condiciones ambientales y regulatorias.
La campaña ampliada deberá entregar información para responder esas preguntas. También permitirá comprobar si las intersecciones de mayor ley forman parte de cuerpos continuos o corresponden a zonas más restringidas dentro de una estructura mineralizada compleja.
De una mina histórica a un proyecto moderno
Silver Hill se ubica aproximadamente 15 kilómetros al sur de Lexington, en Carolina del Norte. El distrito registra actividad minera desde 1839 y es reconocido como uno de los primeros centros de producción de plata de Estados Unidos.
Las labores históricas explotaron mineralización de plata, oro, plomo y zinc, pero fueron desarrolladas antes de la aplicación de métodos modernos de exploración, modelamiento tridimensional y perforación sistemática. Esa condición explica parte del interés actual: existe evidencia de producción anterior, pero amplios sectores permanecen poco evaluados con técnicas contemporáneas.
Metalsource ha combinado perforación diamantina, interpretación estructural, levantamientos geofísicos y expansión de su posición territorial para reconstruir el sistema mineralizado más allá de las antiguas labores.
La compañía también mantiene ensayes pendientes de la campaña en ejecución. Esos resultados se incorporarán al modelo geológico mientras avanza la movilización del segundo equipo, generando un flujo más continuo de datos técnicos durante el segundo semestre de 2026.
Plata y metales base en una misma campaña
El atractivo de Silver Hill no se limita a la plata. La presencia de oro, cobre, plomo y zinc podría aportar valor adicional, pero también exige una caracterización metalúrgica más compleja.
En depósitos polimetálicos, la viabilidad no depende únicamente de la ley equivalente informada en los sondajes. También influyen la proporción de cada metal, los minerales que los contienen, la capacidad de separación mediante procesos de concentración y las condiciones comerciales de los productos finales.
Por esa razón, el aumento de la perforación deberá ser acompañado por estudios mineralógicos y metalúrgicos a medida que el proyecto avance. Una eventual estimación de recursos será un primer paso técnico, no una decisión de construcción.
Metalsource todavía deberá completar sucesivas etapas de exploración, evaluación económica, ingeniería y permisos antes de determinar si Silver Hill puede sostener una operación minera.
Qué observará la industria
El principal indicador durante los próximos meses será la capacidad del programa para convertir anomalías geofísicas en nuevas intersecciones mineralizadas y, al mismo tiempo, demostrar continuidad en el corredor ya perforado.
La movilización de una segunda sonda y la incorporación de un turno nocturno acelerarán la generación de información, pero también elevarán el ritmo de gasto exploratorio. El resultado deberá medirse por la cantidad de metros efectivamente perforados, la calidad de las intersecciones y la expansión del volumen potencialmente mineralizado.
La estimación de recursos prevista para comienzos de 2027 será el siguiente punto de referencia. Ese documento permitirá conocer por primera vez una aproximación técnica al tonelaje, las leyes y la distribución de metales en Silver Hill.
Hasta entonces, el proyecto seguirá siendo una apuesta exploratoria respaldada por resultados de alta ley y por un conjunto creciente de objetivos. La campaña con dos equipos determinará si esas señales pueden transformarse en una base mineral de mayor escala dentro de uno de los distritos históricos de plata de Estados Unidos












