El pozo CMUG-26-50 cortó 183,7 metros con 1,18 g/t de oro, 72,42 g/t de plata, 0,39% de cobre, 0,45% de plomo y 1,67% de zinc en la mina polimetálica ubicada en Guerrero. La perforación refuerza el potencial de incorporar recursos próximos a infraestructura subterránea existente.
Luca Mining amplió la mineralización conocida en la mina Campo Morado, en el estado de Guerrero, México, después de interceptar 183,7 metros mineralizados en la zona Largo Norte, uno de los sectores aún no explotados que la compañía está evaluando dentro de su campaña de exploración subterránea.
El resultado corresponde al pozo CMUG-26-50, que desde 3,6 metros registró leyes promedio de 1,18 gramos por tonelada (g/t) de oro, 72,42 g/t de plata, 0,39% de cobre, 0,45% de plomo y 1,67% de zinc.
Dentro de esa intersección se identificó además un tramo de 18,3 metros con 2,64 g/t de oro, 152,34 g/t de plata, 0,53% de cobre, 1,05% de plomo y 2,52% de zinc, desde 11,9 metros.
La extensión del intervalo adquiere relevancia porque Largo Norte se encuentra próxima a desarrollos subterráneos existentes, una condición que podría facilitar su eventual integración a futuros planes mineros si las campañas de definición de recursos, estudios técnicos y evaluaciones económicas confirman su viabilidad.
Largo Norte vuelve a entregar intersecciones extensas
El resultado de agosto se suma a una serie de perforaciones realizadas durante 2026 sobre Largo Norte.
En abril, el pozo CMUG-26-38 había interceptado 118,2 metros con 2,53 g/t de oro, 77,89 g/t de plata, 0,76% de cobre, 0,57% de plomo y 1,99% de zinc. A su vez, CMUG-26-39 registró 100,7 metros con 2,80 g/t de oro, 90,72 g/t de plata, 0,59% de cobre, 0,71% de plomo y 2,59% de zinc.
La zona ha sido definida como un cuerpo de sulfuros masivos volcanogénicos de aproximadamente 650 metros de longitud, con espesores variables. Las nuevas perforaciones buscan aumentar la confianza geológica y extender áreas mineralizadas que permanecen fuera de explotación.
El pozo CMUG-26-50 también encontró sectores de mayor concentración dentro de la intersección principal. Entre ellos destaca un tramo de 3 metros con 1,35 g/t de oro, 427,65 g/t de plata, 0,54% de cobre, 3,79% de plomo y 14,69% de zinc, desde 49,5 metros.
Otro intervalo de 7,9 metros arrojó 2,80 g/t de oro, 89,65 g/t de plata, 0,50% de cobre, 0,54% de plomo y 1,73% de zinc.
La presencia simultánea de zinc, cobre, plomo, oro y plata refleja el carácter polimetálico de Campo Morado y convierte la distribución de leyes entre los distintos metales en una variable central para determinar el valor económico de cada zona.
Naranjo también amplía el frente exploratorio
La campaña no está concentrada únicamente en Largo Norte. Las perforaciones recientes también entregaron resultados en Naranjo, otra zona sin explotar ubicada cerca de infraestructura existente.
El pozo subterráneo CMUG-26-46 cortó 90,6 metros con 0,99 g/t de oro, 40,07 g/t de plata, 0,94% de cobre, 0,18% de plomo y 0,73% de zinc.
Otros sondajes entregaron intervalos aún más extensos. CMUG-26-48 interceptó 149,5 metros con mineralización polimetálica, mientras que CMUG-26-49 alcanzó 154,9 metros.
Desde superficie, el pozo CMNJ-26-02 registró 9,6 metros con 4,05 g/t de oro, 241,09 g/t de plata, 0,90% de cobre, 1,57% de plomo y 2,72% de zinc.
La combinación de perforaciones desde superficie y labores subterráneas permite evaluar tanto la continuidad interna de las zonas conocidas como posibles extensiones más allá de sus límites actuales.
Más de 33.000 metros perforados en Campo Morado
La exploración continúa con dos equipos de perforación en superficie y uno subterráneo.
Hasta el último reporte, Luca Mining había completado 13.571 metros distribuidos en 60 pozos subterráneos, además de 20.063 metros en 75 perforaciones desde superficie, totalizando más de 33.600 metros.
El trabajo constituye una campaña relevante para una operación que dispone de infraestructura minera y de procesamiento en funcionamiento. A diferencia de un descubrimiento ubicado lejos de instalaciones existentes, la exploración cercana a mina puede generar alternativas para reemplazar mineral explotado, modificar secuencias productivas y ampliar la flexibilidad del plan minero.
Sin embargo, las intersecciones de perforación no equivalen directamente a nuevas reservas ni aseguran que todo el material interceptado pueda incorporarse económicamente a producción. Los resultados deberán integrarse a modelos geológicos y estimaciones de recursos, además de considerar geometría, recuperación metalúrgica, costos y diseño minero.
Exploración apunta a respaldar los próximos planes de mina
Campo Morado es una operación subterránea de sulfuros masivos volcanogénicos que produce una combinación de metales base y preciosos. Durante 2026, Luca Mining ha concentrado parte de su exploración en sectores cercanos a los desarrollos actuales con el objetivo de definir mineralización adicional.
Además de Largo Norte y Naranjo, el programa ha evaluado zonas como El Rey y Estrella de Oro, mientras que futuras perforaciones contemplan objetivos como A9, Muñeco, Bajo y Fish.
Varias de estas áreas están vinculadas a la planificación minera del período 2026-2028, por lo que los nuevos resultados pueden adquirir una dimensión operativa más inmediata que una campaña puramente regional.
La compañía también prepara una actualización técnica que deberá integrar los avances obtenidos durante la campaña.
Para Campo Morado, el dato central no es únicamente la longitud de los 183,7 metros interceptados. La importancia industrial está en la repetición de intervalos mineralizados en distintas áreas próximas a infraestructura existente y en la posibilidad de transformar parte de ese crecimiento geológico en recursos que respalden producción futura.
Las próximas perforaciones y la actualización de los modelos de recursos serán claves para determinar cuánto de este potencial puede incorporarse efectivamente al plan de mina y qué impacto tendrá sobre la vida útil, las leyes procesadas y la flexibilidad productiva de Campo Morado.









