Minería Internacional

Minerales críticos se convierten en nuevo frente de competencia global entre potencias y países productores

La competencia global por minerales críticos como cobre y litio está redefiniendo alianzas comerciales y políticas, mientras países productores enfrentan crecientes presiones sobre sus recursos.

Minerales críticos se convierten en nuevo frente de competencia global entre potencias y países productores
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La búsqueda de cobre, litio, tierras raras y otros insumos estratégicos está reordenando alianzas comerciales y políticas de seguridad. Estados Unidos, China, Europa y economías asiáticas buscan asegurar suministros mientras países productores enfrentan una presión creciente sobre sus recursos.

La competencia internacional por minerales críticos se está extendiendo mucho más allá de los mercados de materias primas. Durante 2026, el acceso a cobre, litio, tierras raras, uranio y otros recursos vinculados con la electrificación, la defensa y la inteligencia artificial ha pasado a ocupar un lugar central en las estrategias económicas de Estados Unidos, China, Europa y varias economías asiáticas.

El fenómeno combina acuerdos de suministro, nuevas inversiones mineras, controles comerciales y alianzas tecnológicas, pero también está aumentando la importancia estratégica de regiones productoras expuestas a conflictos internos o disputas por el control de sus recursos.

Uno de los ejemplos más claros se encuentra en Balochistán, Pakistán, una provincia con importantes depósitos minerales donde grupos separatistas han intensificado sus ataques contra actividades extractivas. ACLED contabilizó 38 ataques relacionados con operaciones extractivas entre enero y septiembre de 2026, elevando a más de 130 los incidentes registrados durante los últimos tres años.

En septiembre, integrantes del Ejército de Liberación de Balochistán atacaron además un sitio de exploración de litio en Mashkel, donde destruyeron equipos de perforación y vehículos. El grupo ha manifestado su oposición a proyectos extractivos que considera una explotación de los recursos de la provincia, incorporando directamente a la minería dentro del conflicto separatista.

Reko Diq muestra el impacto del riesgo geopolítico

La situación de seguridad también ha repercutido sobre uno de los proyectos de cobre y oro más relevantes de Pakistán: Reko Diq, desarrollado por Barrick Mining.

La compañía anunció en abril que reduciría el ritmo de desarrollo del proyecto y extendería hasta mediados de 2027 una revisión que considera seguridad, requerimientos de capital, financiamiento, alcance y cronograma.

Barrick mantiene su evaluación positiva sobre el potencial de largo plazo del depósito, pero reconoció que el deterioro de las condiciones de seguridad podría afectar presupuestos y plazos previamente establecidos.

El caso ilustra uno de los desafíos que enfrenta la expansión de la oferta mundial de minerales: una parte relevante de los nuevos recursos necesarios para abastecer el crecimiento tecnológico se encuentra en países donde los proyectos deben coexistir con riesgos políticos, comunitarios, regulatorios o de seguridad.

China conserva una posición dominante en tierras raras

Al mismo tiempo, las economías occidentales buscan reducir su dependencia de China en varias etapas de las cadenas de suministro.

La concentración es especialmente elevada en las tierras raras. Datos del Servicio Geológico de Estados Unidos indican que China representa más del 70% de la extracción mundial de tierras raras y el 87% de su procesamiento, además de concentrar completamente la producción procesada de elementos pesados como disprosio y terbio incluida en esas estadísticas.

Estos materiales son utilizados en imanes permanentes, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica, semiconductores y sistemas de defensa, por lo que garantizar su disponibilidad se ha transformado en una preocupación industrial y estratégica.

La respuesta estadounidense incluye Pax Silica, iniciativa lanzada por el Departamento de Estado en diciembre de 2025 para coordinar cadenas de suministro vinculadas con inteligencia artificial, minerales críticos, energía, manufactura avanzada, semiconductores e infraestructura tecnológica.

La Unión Europea suscribió la declaración en junio de 2026, incorporándose a una estrategia que busca diversificar proveedores y reducir vulnerabilidades frente a concentraciones excesivas de producción.

Los minerales pasan a formar parte de las alianzas tecnológicas

La expansión de Pax Silica evidencia cómo la política minera y la política tecnológica están comenzando a integrarse.

La infraestructura necesaria para ampliar la inteligencia artificial requiere enormes cantidades de electricidad, centros de datos, semiconductores y redes eléctricas. Todas esas industrias dependen, en distintas proporciones, de cobre, tierras raras y otros minerales.

Esto ha llevado a Estados Unidos, Europa, Japón, Corea del Sur y otros países industrializados a buscar acuerdos con productores capaces de diversificar las fuentes tradicionales de abastecimiento.

Asia Central también está ganando relevancia debido a sus reservas de uranio, cobre y otros metales, mientras distintas potencias intensifican su acercamiento diplomático y comercial con países de la región.

La competencia no implica únicamente aumentar la extracción. El procesamiento y refinación se han convertido en componentes igualmente importantes, porque disponer de reservas minerales no garantiza autonomía industrial cuando etapas posteriores de la cadena permanecen concentradas geográficamente.

Chile queda en una posición estratégica

Para Chile, esta reconfiguración internacional tiene consecuencias directas.

Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones mineras chilenas alcanzaron US$36.888 millones, un crecimiento de 20,4% respecto del mismo período de 2025. Solo el cobre generó retornos por US$30.236 millones y representó el 50,1% de todas las exportaciones de bienes del país.

El litio, en tanto, acumuló envíos por US$3.218 millones, casi triplicando el valor registrado durante el primer semestre del año anterior.

China continúa siendo un socio central. En 2025 recibió el 67% del litio exportado por Chile, mientras Asia en conjunto concentró el 95% de los despachos nacionales de este mineral, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales.

Chile también se incorporó durante 2026 al esquema de cooperación de Pax Silica, situándose en una posición donde deberá mantener relaciones comerciales con China al mismo tiempo que profundiza su participación en cadenas de suministro promovidas por Estados Unidos y sus socios.

Una competencia que recién comienza

La transición energética, la electrificación y la expansión de la inteligencia artificial están aumentando el valor estratégico de recursos que anteriormente eran tratados principalmente como commodities.

El cambio más relevante es que la seguridad de suministro comienza a pesar tanto como el precio. Países consumidores están intentando diversificar proveedores, financiar nueva capacidad minera y asegurar procesamiento, mientras las economías productoras adquieren mayor relevancia dentro de las relaciones internacionales.

Para la industria minera, esta nueva etapa abre oportunidades de inversión, pero también agrega riesgos. Seguridad, infraestructura, relaciones comunitarias, capacidad de procesamiento y alineamientos comerciales serán factores cada vez más determinantes para decidir qué depósitos pueden convertirse efectivamente en nuevas fuentes de suministro.