El Gobierno peruano prepara la eliminación y simplificación de decenas de permisos para acelerar una cartera minera de US$64.075 millones. China y Estados Unidos concentran una parte relevante de los capitales vinculados a los proyectos del país.
Perú está acelerando una reforma de sus procedimientos mineros en momentos en que empresas y capitales de China y Estados Unidos aumentan su interés por los proyectos de cobre del país, una cartera que adquiere mayor valor estratégico ante la creciente competencia internacional por asegurar suministro del metal.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) trabaja en una revisión de los procedimientos administrativos que actualmente deben enfrentar las compañías, con la intención de eliminar trámites, simplificar autorizaciones y establecer mecanismos de aprobación automática en determinados procesos.
El movimiento coincide con una nueva ofensiva del Gobierno para transformar en inversiones efectivas una cartera minera que actualmente comprende 66 proyectos por aproximadamente US$64.075 millones.
El cobre domina ampliamente ese portafolio. Unos US$45.949 millones, equivalentes a cerca del 71,4% del total, corresponden a proyectos donde el metal rojo es el principal mineral previsto.
Perú revisa casi la mitad de sus procedimientos mineros
El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, explicó que su cartera administra alrededor de 96 permisos relacionados con la actividad minera y que el Gobierno analiza modificar una parte sustancial de ellos.
La propuesta considera eliminar 27 permisos y simplificar otros 14, además de trasladar determinados procedimientos hacia esquemas basados en declaraciones juradas y aprobaciones automáticas.
En conjunto, el Minem estima que cerca de la mitad de sus procedimientos podría ser reducida o modificada.
La reforma también contempla un régimen simplificado para actividades de exploración, mecanismos relacionados con la devolución del Impuesto General a las Ventas (IGV) para proyectos exploratorios y la aplicación del silencio administrativo positivo en determinados trámites.
El Gobierno sostiene que la reducción de burocracia no supondrá flexibilizar las obligaciones ambientales de las compañías. La estrategia busca concentrar una mayor parte de la fiscalización en la ejecución y operación efectiva de los proyectos, manteniendo las evaluaciones ambientales correspondientes.
Las modificaciones aún deben completar sus procesos regulatorios antes de entrar plenamente en vigencia.
China lidera el capital asociado a la cartera minera
La competencia por nuevos activos peruanos se produce en un escenario donde China ya tiene una posición considerable dentro de la industria.
Los proyectos cuyo principal inversionista es de origen chino representan alrededor de US$13.794 millones, equivalentes al 21,5% de la cartera de inversiones mineras de Perú.
Estados Unidos, por su parte, aparece asociado a cinco proyectos por aproximadamente US$10.085 millones, cerca del 15,7% del total.
Entre las iniciativas con participación china figura El Galeno, en Cajamarca, proyecto de cobre vinculado a Jiangxi Copper y China Minmetals que contempla una inversión estimada de US$3.500 millones.
También destaca Río Blanco, en Piura, relacionado con Zijin Mining y con una inversión prevista cercana a US$2.792 millones.
La presencia china ya se extiende además a grandes operaciones en producción. MMG controla Las Bambas, mientras Minera Chinalco Perú opera Toromocho, dos activos relevantes dentro de la producción cuprífera nacional.
Estados Unidos mantiene una presencia importante a través de compañías como Freeport-McMoRan, operador y principal accionista de Cerro Verde, una de las mayores minas de cobre de Perú, además de otras inversiones vinculadas a la industria extractiva.
Washington aumenta su atención sobre los minerales peruanos
El interés estadounidense ha adquirido además una dimensión estratégica.
En febrero de 2026, Perú y Estados Unidos suscribieron un memorando de entendimiento sobre cooperación en minerales críticos y tierras raras. El instrumento busca facilitar la identificación de proyectos prioritarios y mejorar el acceso a instrumentos financieros, tecnología y cooperación especializada.
Posteriormente, ProInversión y la Embajada de Estados Unidos firmaron otro acuerdo destinado a facilitar capital estadounidense hacia sectores considerados estratégicos, incluidos los minerales críticos.
La aproximación de Washington ocurre mientras China continúa siendo el principal socio comercial de Perú y mantiene inversiones relevantes en minería, energía e infraestructura.
Para Lima, la estrategia oficial no consiste en escoger entre ambos mercados, sino en atraer capital de múltiples orígenes hacia proyectos capaces de aumentar la producción y las exportaciones.
US$33.000 millones en inversiones durante el nuevo gobierno
La administración de la presidenta Keiko Fujimori, que asumió el poder en julio, ha colocado la minería entre sus principales herramientas para acelerar el crecimiento económico.
El Ejecutivo proyecta movilizar al menos US$33.000 millones en inversiones mineras durante sus cinco años de mandato.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, anunció además que el Gobierno pretende autorizar durante 2026 unos 240 proyectos relacionados con exploración y explotación minera.
El planteamiento oficial es reducir superposiciones administrativas y entregar mayor predictibilidad a los inversionistas, uno de los problemas identificados durante años por las compañías que operan en el país.
Perú tiene depósitos ya descubiertos que permanecen durante largos periodos en etapas de estudios, permisos o evaluación social. Entre los proyectos cupríferos que forman parte de la cartera aparecen El Galeno, Río Blanco, Los Chancas, Michiquillay, La Granja, Cañariaco, Zafranal y Tía María, entre otros.
Varios requieren todavía permisos, estudios de ingeniería, acuerdos territoriales o decisiones definitivas de inversión, por lo que su inclusión en la cartera no implica que estén aprobados para construcción.
El desafío será convertir proyectos en nuevas minas
La magnitud de los recursos geológicos no garantiza por sí sola un aumento rápido de la producción.
Perú continúa enfrentando dificultades relacionadas con los tiempos de autorización, conflictos sociales, acceso a terrenos e infraestructura y minería ilegal en determinadas zonas.
El Gobierno intenta reducir uno de esos obstáculos mediante la reforma de permisos, mientras simultáneamente promueve los proyectos entre inversionistas internacionales.
La oportunidad es considerable. Perú se mantiene entre los principales productores mundiales de cobre y dispone de una cartera capaz de incorporar grandes volúmenes adicionales durante las próximas décadas.
Con China ya profundamente instalada en la minería peruana y Estados Unidos reforzando su política de acceso a minerales críticos, los proyectos de cobre del país están adquiriendo una relevancia que trasciende la inversión minera tradicional.
El resultado dependerá ahora de cuánto de los más de US$64.000 millones actualmente registrados en la cartera logra superar las etapas de permisos, financiamiento, acuerdos sociales y construcción para convertirse efectivamente en nuevas operaciones.









