La infraestructura será instalada a 4.030 metros de altitud en la cordillera de San Juan. El contrato por cerca de US$52 millones forma parte del despliegue necesario para el desarrollo integrado de Josemaría y Filo del Sol.
El proyecto minero Vicuña, controlado en partes iguales por Lundin Mining y BHP, avanza en una fuerte ampliación de su infraestructura en la cordillera de San Juan, Argentina, mediante la incorporación de un complejo modular que sumará unas 2.500 camas al campamento Batidero. Gran parte de las estructuras será fabricada en China y posteriormente transportada hasta la alta montaña para su montaje, en un emplazamiento ubicado a 4.030 metros sobre el nivel del mar.
Aunque algunas publicaciones han descrito la iniciativa como una nueva “ciudad prefabricada”, en la práctica corresponde a la expansión de un campamento minero que ya se encuentra operativo. Debido al sistema de turnos utilizado por la industria, la nueva capacidad podría atender un flujo de entre 3.500 y 5.000 trabajadores, acompañando el aumento de las actividades de exploración, ingeniería y preparación del futuro complejo minero.
Un contrato de unos US$52 millones
La nueva etapa del complejo habitacional fue adjudicada a un consorcio integrado por PowerChina, Beijing Chengdong y la empresa argentina RAFA S.A., después de un proceso en el que Vicuña evaluó variables técnicas, de seguridad, capacidad de ejecución, plazos y costos.
El contrato alcanza aproximadamente US$52 millones. PowerChina tendrá a su cargo la gestión integral bajo un esquema EPC —ingeniería, procura y construcción—, mientras Beijing Chengdong participa en la fabricación de los módulos y RAFA S.A. interviene en trabajos asociados al montaje y las obras en terreno.
La propuesta compitió con una oferta de aproximadamente US$70 millones presentada por la empresa argentina Modular Homes. La diferencia de costos abrió una discusión entre representantes de la industria local respecto de la participación que tendrán fabricantes y proveedores argentinos en las grandes inversiones mineras que comienzan a desplegarse en San Juan.
La operadora ha sostenido que la adjudicación respondió al conjunto de requisitos establecidos en el proceso y no exclusivamente al precio.
Batidero multiplicará su capacidad
Batidero funciona como base de operaciones para las actividades que Vicuña desarrolla en la alta cordillera. El campamento cuenta con servicios de alojamiento, alimentación, atención médica, espacios de recreación y gimnasio, infraestructura necesaria para mantener personal durante períodos prolongados en un entorno remoto y de alta montaña.
Durante 2025, las instalaciones disponían de 552 habitaciones y capacidad para 1.068 huéspedes, bajo un esquema de rotaciones laborales. La incorporación de unas 2.500 camas representa, por tanto, un aumento sustancial respecto de la infraestructura previamente disponible.
El uso de módulos prefabricados busca reducir parte de las faenas que deberían ejecutarse directamente sobre los 4.000 metros de altitud, donde las condiciones climáticas, la logística y los tiempos de construcción son considerablemente más exigentes que en zonas de menor altura.
Infraestructura para uno de los mayores desarrollos de cobre de la región
La ampliación está directamente vinculada con el avance del Distrito Vicuña, que reúne los depósitos Josemaría y Filo del Sol en la frontera entre Argentina y Chile.
Vicuña Corp. pertenece en partes iguales a Lundin Mining y BHP. Josemaría se encuentra en la provincia argentina de San Juan y está planteado como una futura operación convencional a cielo abierto, con procesamiento mediante trituración, molienda y flotación. Filo del Sol, situado aproximadamente a 11 kilómetros, corresponde a un depósito de cobre, oro y plata que se extiende hacia territorio chileno.
La compañía presentó en febrero de 2026 una evaluación económica preliminar para desarrollar ambos depósitos de manera integrada y por etapas. El plan considera una inversión inicial estimada en US$7.000 millones y desembolsos acumulados de aproximadamente US$18.000 millones a lo largo de sus distintas fases, cifras que corresponden a estimaciones de desarrollo y no a capital ya ejecutado.
Actualmente, Josemaría permanece en etapa de preconstrucción, reevaluación y tramitación de permisos, mientras Filo del Sol continúa en exploración activa. La ampliación de Batidero forma parte, por tanto, de la infraestructura preparatoria necesaria para sostener el avance técnico del distrito y no implica que las futuras minas se encuentren completamente construidas u operativas.
Exploración continuará durante 2026 y 2027
El crecimiento del campamento coincide además con una nueva etapa de exploración. Vicuña anunció para la temporada 2026-2027 un programa de aproximadamente 55.500 metros de perforación diamantina, concentrado principalmente en Filo del Sol.
La campaña se desarrollará tanto en Argentina como en Chile, en zonas situadas entre 4.500 y 5.500 metros de altitud, y contempla operar hasta ocho equipos de perforación simultáneamente. Parte de los sondajes podría superar los 1.500 metros de profundidad.
Este despliegue explica la necesidad de aumentar alojamiento, servicios y capacidad logística en Batidero. En una zona alejada de centros urbanos y sometida a condiciones de alta montaña, la infraestructura para trabajadores se convierte en una pieza previa indispensable para ejecutar campañas de perforación, estudios de ingeniería y, posteriormente, obras de mayor escala.
La expansión del campamento muestra así una de las primeras expresiones materiales del crecimiento previsto para Vicuña: antes de avanzar hacia una futura producción de cobre, oro y plata, el proyecto necesita aumentar sustancialmente su capacidad para movilizar, alojar y mantener personal especializado en uno de los sectores más remotos de la cordillera entre Argentina y Chile.









