La autorización incorpora principalmente bienes de capital para el proyecto integrado Josemaría-Filo del Sol, uno de los desarrollos de cobre, oro y plata de mayor escala que avanzan en la cordillera entre Argentina y Chile.
El Gobierno argentino autorizó a Vicuña Argentina a sustituir y ampliar el listado de bienes que podrá importar bajo los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), incorporando 66 nuevas posiciones arancelarias vinculadas al desarrollo del proyecto Vicuña en San Juan. La decisión profundiza la etapa de preparación de una iniciativa que integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol y que tiene al cobre como principal eje de desarrollo.
La modificación fue formalizada mediante la Resolución 81/2026 de la Secretaría de Minería argentina. De las nuevas posiciones incorporadas, 59 corresponden a bienes de capital y siete a bienes de informática y telecomunicaciones, categorías directamente relacionadas con el equipamiento requerido para desarrollar una operación minera de gran escala.
La autorización no equivale a la llegada inmediata de los equipos ni representa una nueva aprobación del proyecto. Su efecto es regulatorio y aduanero: permite que las mercaderías incluidas en el nuevo listado puedan acogerse a la franquicia prevista en el artículo 190 de la Ley 27.742, dentro del marco otorgado al proyecto bajo el RIGI.
Vicuña ajusta su plataforma de importaciones
Vicuña Argentina presentó la solicitud para incorporar las 66 posiciones arancelarias el 14 de septiembre de 2026. Ocho días después, el 22 de septiembre, la Secretaría de Minería dictó la resolución que autoriza el reemplazo del listado anterior.
El cambio modifica la nómina que había sido aprobada originalmente en julio, cuando el Ministerio de Economía autorizó formalmente la incorporación del Proyecto Único Vicuña al RIGI.
El alcance de la medida es relevante porque permite adecuar el esquema de abastecimiento y equipamiento a las necesidades que van apareciendo a medida que avanza la ingeniería de un proyecto de esta magnitud. En minería, especialmente en desarrollos cordilleranos de cobre, la definición de equipos, infraestructura, sistemas de control y tecnologías asociadas evoluciona junto con los estudios técnicos y la configuración final de las instalaciones.
La resolución dispone además que la modificación sea comunicada a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo encargado de aplicar los incentivos tributarios y aduaneros correspondientes a las mercaderías incorporadas.
Josemaría y Filo del Sol bajo un solo proyecto
El Proyecto Vicuña reúne los depósitos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la provincia argentina de San Juan y, en el caso de Filo del Sol, con extensión hacia la Región de Atacama en Chile.
Su estructura empresarial está controlada conjuntamente por BHP y Lundin Mining, que avanzan en la integración de ambos activos dentro de una estrategia común de desarrollo.
El proyecto incorporado al RIGI contempla la extracción, producción y exportación de cobre, oro y plata, además de la exploración de las concesiones que integran el distrito y la construcción de la infraestructura necesaria para su ejecución.
La integración de los depósitos es uno de los elementos centrales de la estrategia. En lugar de desarrollar Josemaría y Filo del Sol como iniciativas completamente independientes, el diseño apunta a aprovechar infraestructura y capacidades comunes, una fórmula que puede tener efectos relevantes sobre costos de capital, logística y secuencia de explotación.
Vicuña avanza además bajo la categoría de Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo, modalidad contemplada dentro del RIGI para inversiones de elevada escala y orientación exportadora.
El calendario de inversión bajo el RIGI
La incorporación del proyecto al régimen estableció como fecha de adhesión el 3 de junio de 2026 y fijó obligaciones específicas de inversión.
Durante el primer y segundo año desde la notificación de la aprobación, Vicuña Argentina deberá acreditar inversiones en activos computables equivalentes o superiores al 20% del monto de inversión mínima establecido para esta categoría.
El calendario aprobado también determina el 31 de diciembre de 2028 como fecha límite para cumplir con el monto mínimo de inversión en activos computables.
Estos compromisos convierten al esquema de importaciones en un componente relevante para la ejecución del proyecto. Una operación de cobre de gran escala requiere maquinaria minera, equipos de procesamiento, componentes eléctricos, sistemas de automatización, telecomunicaciones y numerosos bienes especializados que deben coordinarse con las etapas de ingeniería, construcción y puesta en marcha.
La incorporación de 59 posiciones clasificadas como bienes de capital muestra que la mayor parte de la ampliación está precisamente concentrada en este tipo de equipamiento.
Proveedores locales e importaciones, una discusión clave
El avance de Vicuña también pone en primer plano uno de los principales debates que acompañan al RIGI: cuánto del gasto asociado a los grandes proyectos mineros quedará dentro de Argentina y cuánto corresponderá a equipamiento importado.
La minería de cobre requiere componentes de alta especialización que no siempre cuentan con fabricación local a la escala o especificaciones necesarias. Al mismo tiempo, proyectos de esta dimensión generan demanda para construcción, ingeniería, transporte, mantenimiento, campamentos, servicios industriales, metalmecánica y una extensa red de proveedores.
Por eso, la ampliación de posiciones arancelarias no significa por sí misma una sustitución generalizada de abastecimiento nacional. Corresponde a una adecuación de los bienes específicamente habilitados para utilizar las franquicias del régimen.
El desafío para San Juan y para la industria argentina estará en capturar una fracción creciente del gasto que puede ser atendido competitivamente por proveedores nacionales, mientras los componentes especializados que no tienen oferta equivalente ingresan bajo el marco aduanero definido para las grandes inversiones.
Un proyecto con impacto más allá de Argentina
Para Chile, el avance de Vicuña también tiene una dimensión estratégica. Filo del Sol se emplaza en un distrito mineralizado que atraviesa la frontera y alcanza territorio de la Región de Atacama, por lo que la evolución del proyecto tiene implicancias para la actividad exploratoria y el desarrollo de infraestructura en ambos lados de la cordillera.
Vicuña ya mantiene más de 2.600 puestos de trabajo directos e indirectos, mientras continúa desarrollando ingeniería, planificación técnica y labores preparatorias asociadas a las siguientes etapas.
El proyecto se inserta además en un escenario global marcado por la búsqueda de nueva oferta de cobre para responder al crecimiento de redes eléctricas, energías renovables, almacenamiento, electromovilidad y expansión de infraestructura digital.
Argentina busca posicionarse dentro de ese ciclo mediante proyectos cordilleranos de gran escala que durante décadas permanecieron principalmente en fases de exploración o evaluación.
La autorización de las 66 nuevas posiciones arancelarias es un paso administrativo dentro de ese proceso, pero permite observar una señal concreta: Vicuña continúa ajustando su estructura de abastecimiento y equipamiento bajo el RIGI mientras avanza la definición técnica del desarrollo integrado de Josemaría y Filo del Sol.
Para la industria minera regional, los próximos hitos estarán asociados a la ingeniería, permisos, compromisos de capital, contratación de proveedores y definición de la secuencia de construcción. Esas decisiones determinarán el ritmo con que uno de los principales distritos cupríferos en desarrollo de la cordillera avance desde la planificación hacia una inversión minera de escala industrial.









