
Anglo American, Sibanye-Stillwater y Exxaro están incorporando energía solar y eólica a sus operaciones. Aunque las renovables ganan espacio, la electricidad suministrada por Eskom seguirá siendo necesaria para asegurar un abastecimiento continuo.
Las principales compañías mineras de Sudáfrica están acelerando sus inversiones en energías renovables para reducir costos, disminuir emisiones y depender menos de Eskom, la empresa eléctrica estatal que durante años ha enfrentado dificultades para cubrir la demanda del país.
La transición está siendo impulsada por grupos como Anglo American, Sibanye-Stillwater y Exxaro Resources. Las empresas están desarrollando proyectos propios o firmando contratos de suministro con generadores independientes, según informó Reuters.
El cambio es especialmente relevante para una industria que requiere electricidad permanente para mantener en funcionamiento minas, plantas de procesamiento, sistemas de ventilación y otras instalaciones. Sudáfrica todavía genera más del 80% de su electricidad con carbón, mientras las fuentes renovables representan cerca del 10%.
Anglo American avanza con una cartera de 520 MW
Uno de los mayores proyectos corresponde a Envusa Energy, empresa conjunta formada por Anglo American y EDF Power Solutions. Su complejo Koruson 2 reúne 520 megavatios (MW) de capacidad solar y eólica, destinados a abastecer operaciones de Kumba Iron Ore, De Beers y Valterra Platinum.
El complejo incluye una planta solar de 240 MW y dos parques eólicos de 140 MW cada uno. La electricidad se inyecta al sistema nacional y es transportada hasta las faenas mediante la infraestructura de Eskom, un modelo conocido como transmisión o suministro por la red.
Envusa tiene una cartera de proyectos por 1.500 MW y busca alcanzar una generación de 3.000 MW hacia 2030 para abastecer tanto a operaciones vinculadas con Anglo American como a otros clientes industriales. La plataforma ha establecido una meta más amplia de entre 3 y 5 gigavatios para el final de la década.
Nicole Mason, directora ejecutiva de Envusa, estimó que la electricidad producida exclusivamente con energía solar y eólica puede ser entre 20% y 30% más barata que las alternativas convencionales. Los próximos desarrollos de la compañía consideran parques eólicos y proyectos solares instalados directamente en las operaciones, acompañados por baterías.
Sibanye busca cubrir el 64% de su demanda con renovables
Sibanye-Stillwater eligió una estrategia diferente. En lugar de concentrarse en la propiedad de centrales eléctricas, la minera está firmando acuerdos de compra de energía a corto y largo plazo.
La compañía ya contrató 835 MW de capacidad renovable, de los cuales 164 MW están operativos. Su objetivo es que estas fuentes cubran cerca del 64% de la demanda energética de sus operaciones sudafricanas hacia fines de 2028.
Richard Stewart, director ejecutivo de Sibanye-Stillwater, explicó que el cambio no responde únicamente a las metas de reducción de emisiones. La empresa también espera disminuir su exposición al aumento de las tarifas de Eskom y obtener ahorros relevantes en sus operaciones.
Exxaro lleva energía solar a su principal mina de carbón
La transición también está llegando a las compañías productoras de carbón. Exxaro Resources puso en operación comercial durante abril de 2026 una planta solar de 68 MW destinada a abastecer directamente a la mina Grootegeluk, en la provincia de Limpopo.
La instalación cuenta con más de 129.000 paneles solares y demandó una inversión de 1.700 millones de rands. Exxaro calcula que permitirá ahorrar alrededor de 100 millones de rands al año en electricidad y reducir cerca de 17% de las emisiones indirectas asociadas al consumo energético de la mina.
A través de su filial Cennergi, Exxaro administra 297 MW de capacidad renovable operativa y mantiene otros 593 MW en su cartera de corto plazo. La meta de la compañía es alcanzar una capacidad administrada de 1.600 MW en 2030.
Thungela Resources, por su parte, está evaluando el uso del metano contenido en mantos de carbón para mejorar la eficiencia energética de sus operaciones. Su proyecto Lephalale contempla emplear el gas extraído para alimentar generadores y sustituir parte de la electricidad comprada a Eskom.
Eskom seguirá siendo parte del suministro minero
Pese al avance de las renovables, las mineras sudafricanas no prevén desconectarse completamente de Eskom. La producción solar y eólica varía según las condiciones climáticas, mientras los sistemas de almacenamiento con baterías todavía no permiten cubrir por sí solos toda la demanda de una faena durante las 24 horas.
La propia empresa estatal creó en junio de 2026 Eskom Green, una filial enfocada en proyectos renovables y contratos con grandes consumidores industriales. Su estrategia contempla sumar cerca de 6.000 MW de capacidad hacia 2030, con la minería y la manufactura entre sus principales mercados.
De esta forma, el sector minero sudafricano está avanzando hacia un modelo mixto: mayor participación de energías renovables para reducir costos y emisiones, pero con Eskom todavía encargada de aportar respaldo y suministro continuo cuando no haya suficiente generación solar o eólica.






