Minería Internacional

Anglo American triplica dividendo interino tras fuerte avance del negocio del cobre

Anglo American anuncia un dividendo interino de US$0,23 por acción, triplicando el monto del año anterior, impulsado por un sólido desempeño en su negocio de cobre y una mejora en sus finanzas.

Anglo American triplica dividendo interino tras fuerte avance del negocio del cobre
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minera distribuirá US$0,23 por acción en septiembre, frente a los US$0,07 pagados un año antes. El mayor retorno refleja el crecimiento del EBITDA, una generación de caja más sólida y el mejor desempeño de sus operaciones cupríferas.

Anglo American aprobó un dividendo interino de US$0,23 por acción con cargo al ejercicio 2026, distribución que alcanzará aproximadamente US$200 millones y será pagada el próximo 29 de septiembre. El monto representa un aumento de 229% frente a los US$0,07 por título entregados en el mismo periodo del año anterior.

La decisión mantiene la política financiera del grupo, basada en distribuir el equivalente al 40% de las ganancias subyacentes. Sin embargo, el salto respecto de 2025 muestra un cambio relevante en la capacidad de generación de resultados de la compañía, impulsada principalmente por la recuperación del negocio del cobre y por una mayor disciplina de costos.

El dividendo será entregado a los accionistas registrados al 21 de agosto de 2026. Los títulos comenzarán a transarse sin derecho a la distribución durante los días previos, de acuerdo con los calendarios de las bolsas de Londres, Johannesburgo y Botsuana, mercados donde la minera mantiene registros accionarios.

Resultados operacionales respaldan el mayor retorno

El incremento del dividendo se produce después de un primer semestre marcado por una mejora generalizada de los principales indicadores financieros de Anglo American.

Los ingresos de las operaciones continuadas llegaron a US$9.926 millones entre enero y junio, con un crecimiento de 11% respecto del mismo periodo de 2025. El EBITDA subyacente alcanzó US$4.002 millones, un aumento de 35%, mientras que el margen EBITDA subió desde 32% hasta 38%.

La generación de caja también mostró una expansión significativa. El flujo de caja libre atribuible llegó a US$803 millones, frente a US$322 millones registrados un año antes. La variación equivale a un avance de 149% y permitió reforzar la capacidad del grupo para financiar inversiones, reducir deuda y mantener retornos para sus accionistas.

La utilidad subyacente de las operaciones continuadas alcanzó US$821 millones, más del doble de los US$387 millones obtenidos durante el primer semestre de 2025. A nivel consolidado, incluyendo negocios clasificados como operaciones discontinuadas, las ganancias subyacentes sumaron US$618 millones.

El retorno sobre el capital empleado atribuible aumentó desde 9% hasta 15%, apoyado por un EBIT subyacente de US$3.300 millones. El desempeño estuvo relacionado con los mayores aportes de las operaciones de cobre y con las medidas de control de costos, aunque continuó parcialmente presionado por las pérdidas del negocio de diamantes De Beers.

Cobre concentra el impulso financiero

El cobre fue el principal motor detrás de la recuperación financiera de Anglo American durante el semestre. El EBITDA subyacente de esta unidad aumentó 67% y alcanzó US$2.936 millones, explicado por mejores precios del metal, mayores créditos por subproductos y una estructura de costos más favorable.

En Chile, el EBITDA subyacente del negocio cuprífero llegó a US$1.436 millones, más del doble de los US$715 millones registrados en el mismo periodo de 2025. El crecimiento compensó menores volúmenes de venta y el impacto de un peso chileno más fuerte sobre los costos denominados en moneda local.

Los costos unitarios C1 de las operaciones chilenas disminuyeron 2%, hasta 206 centavos de dólar por libra. La mejora estuvo asociada a una mayor producción, mejores créditos por subproductos y menores cargos de tratamiento y refinación, aunque parte del beneficio fue absorbido por mayores costos de insumos y por la reactivación de una segunda planta en Los Bronces.

En Perú, el EBITDA subyacente de cobre aumentó 44%, hasta US$1.500 millones, consolidando a Quellaveco como uno de los activos centrales del portafolio del grupo. El desempeño conjunto de Chile y Perú confirma el peso creciente del cobre dentro de la estrategia corporativa de Anglo American.

La compañía se encuentra concentrando su cartera en cobre, mineral de hierro de alta calidad y nutrientes para cultivos. Esta reorganización incluye la salida de negocios como carbón metalúrgico y níquel, además del proceso de separación de De Beers.

Menor deuda y mayor liquidez

La deuda neta disminuyó desde US$8.600 millones al cierre de 2025 hasta US$8.234 millones al 30 de junio de 2026. La relación entre deuda neta y EBITDA bajó de 1,3 veces a 1,0 vez, reflejando la mejora del resultado operacional y una posición financiera más sólida.

La liquidez disponible alcanzó US$15.500 millones, compuesta por US$8.900 millones en efectivo y equivalentes, además de US$6.600 millones en líneas de crédito comprometidas no utilizadas.

Este fortalecimiento del balance es relevante para una compañía que mantiene una cartera intensiva en capital y que, paralelamente, desarrolla una transformación corporativa de gran escala. La minera requiere flexibilidad financiera para sostener proyectos de expansión, avanzar en procesos de desinversión y preparar su combinación con Teck.

El gasto de capital de las operaciones continuadas llegó a US$1.489 millones, levemente por debajo de los US$1.586 millones ejecutados durante el mismo periodo de 2025. La inversión de sostenimiento se redujo desde US$1.298 millones hasta US$1.125 millones, mientras que el capital destinado a crecimiento aumentó desde US$288 millones hasta US$364 millones.

Parte de este incremento estuvo asociado a la primera fase de descongestionamiento de la planta de Collahuasi, proyecto que considera nuevas capacidades de chancado y flotación.

Collahuasi mantiene inversiones de crecimiento

La ampliación inicial de Collahuasi busca elevar la capacidad de procesamiento desde aproximadamente 170.000 hasta 185.000 toneladas diarias. La iniciativa aportaría cerca de 10.000 toneladas anuales de cobre atribuibles a Anglo American, considerando su participación de 44%, a partir del cuarto trimestre de 2026.

Una segunda etapa pretende llevar la planta hasta su capacidad autorizada de 210.000 toneladas diarias, con una contribución adicional estimada en 15.000 toneladas anuales atribuibles desde fines de 2027.

La compañía también continúa evaluando una cuarta línea de procesamiento y una expansión minera de mayor escala. Esa alternativa podría incorporar hasta 150.000 toneladas anuales atribuibles de producción desde mediados de la próxima década, aunque todavía requiere completar estudios y permisos.

Para la minería chilena, el mayor dividendo no constituye solamente una señal para el mercado financiero. También refleja la capacidad de los activos cupríferos locales para generar caja en un escenario de precios favorables, menores cargos de tratamiento y una demanda estructural asociada a electrificación, infraestructura energética y expansión de redes.

El desafío será sostener esa rentabilidad mientras las operaciones enfrentan menores leyes minerales, mayores exigencias de inversión, presión sobre costos, restricciones hídricas y procesos regulatorios más extensos. En ese contexto, los resultados de Anglo American muestran que el cobre continúa financiando buena parte de la transformación del grupo y reforzando su posición frente a una nueva etapa de consolidación minera global.