El oro aportó el 61% de los envíos, mientras el litio anotó su mejor primer semestre y superó los US$1.000 millones. Suiza, China y Estados Unidos concentraron casi tres cuartas partes de las ventas.
La minería argentina exportó US$4.742 millones entre enero y junio de 2026, un aumento de 74,4% frente a igual periodo del año anterior y el mayor registro para un primer semestre. El resultado estuvo sostenido por el oro, la plata y una expansión acelerada de los embarques de litio, que alcanzaron una participación inédita dentro de la canasta sectorial.
El monto representa US$2.023 millones adicionales respecto de los US$2.719 millones registrados durante los primeros seis meses de 2025. También se ubicó 154,7% por encima del promedio observado entre 2010 y 2025 para el mismo periodo, reflejando una combinación de mayores precios internacionales, crecimiento de los volúmenes exportados y entrada en régimen de nuevas capacidades productivas.
La cifra semestral equivale, además, a cerca del 79% de los US$6.037 millones exportados por la minería argentina durante todo 2025. Esa comparación anticipa que el sector podría superar ampliamente su máximo anual si mantiene el ritmo de despachos durante la segunda mitad del ejercicio.
Solo en junio, las ventas mineras al exterior llegaron a US$744 millones, con un incremento interanual de 54,6%. Con ese desempeño, la actividad explicó el 9,7% de las exportaciones totales del país acumuladas hasta el cierre del primer semestre.
Oro mantiene el liderazgo exportador
Los minerales metalíferos continuaron siendo la principal fuente de divisas de la industria. Entre enero y junio totalizaron US$3.559 millones, un crecimiento de 58,1% respecto del mismo periodo de 2025 y una participación de 75,1% dentro de las exportaciones mineras.
El oro se mantuvo como el producto dominante, con envíos por US$2.905 millones, equivalentes al 61% del total sectorial. El valor exportado aumentó 51,2% interanual, respaldado por un escenario internacional favorable para el metal precioso y por la continuidad operacional de las principales faenas auríferas del país.
La estructura productiva del oro argentino se concentra principalmente en provincias como Santa Cruz y San Juan, donde la minería constituye una parte relevante de las exportaciones regionales. El fortalecimiento del precio internacional mejora los ingresos de las operaciones existentes, aunque también eleva la importancia de sostener inversiones destinadas a extender la vida útil de yacimientos maduros.
La plata acumuló exportaciones por US$562 millones, correspondientes al 12% del total minero. En junio, los envíos del metal aumentaron 90,2% en doce meses, impulsados tanto por mejores precios como por mayores cantidades despachadas.
La suma de oro y plata confirma el peso que todavía mantienen los metales preciosos en la balanza minera argentina. Aunque el país busca avanzar hacia una mayor participación del cobre y otros minerales críticos, su estructura exportadora actual continúa dependiendo de operaciones auríferas y argentíferas en producción.
El litio supera los US$1.000 millones
El principal cambio dentro de la canasta exportadora provino del litio. Las ventas externas alcanzaron US$1.096 millones durante el primer semestre, un alza de 185% frente a igual periodo de 2025 y el mayor valor registrado por el mineral en los primeros seis meses de un año.
En junio, las exportaciones de litio marcaron un récord mensual de US$212 millones, con un crecimiento interanual de 334,9%. Las cantidades exportadas durante el semestre aumentaron 68,2%, mostrando que el avance no respondió únicamente a una recuperación de precios, sino también al incremento de la producción disponible.
La participación del litio dentro de las exportaciones mineras subió desde 14% en 2025 hasta 23,1% en el primer semestre de 2026. El salto refleja la incorporación de proyectos desarrollados en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, que han ampliado la capacidad productiva del denominado triángulo del litio.
Argentina cerró 2025 con siete minas de litio en producción, luego de la puesta en marcha de cuatro proyectos entre 2024 y 2025. La maduración de esas operaciones comenzó a trasladarse con mayor fuerza hacia las cifras de comercio exterior durante 2026.
Este crecimiento también aumenta las exigencias sobre infraestructura eléctrica, caminos, disponibilidad hídrica, logística y capacidad de procesamiento. La expansión de las exportaciones será más sostenible en la medida en que las provincias productoras logren acompañar los nuevos volúmenes con redes de transporte, proveedores especializados y mecanismos de control ambiental adecuados.
Mercados concentrados en cuatro destinos
La demanda internacional mostró una elevada concentración. Suiza, China, Estados Unidos y Corea del Sur absorbieron en conjunto US$3.706 millones, equivalentes al 78% de las exportaciones mineras argentinas durante el semestre.
Suiza fue el principal mercado, con compras por US$1.520 millones y una participación de 32%, asociada principalmente a los flujos comerciales del oro. China ocupó el segundo lugar con US$1.165 millones, equivalentes al 25% del total, después de aumentar sus compras en 205% frente al primer semestre de 2025.
Estados Unidos recibió productos mineros argentinos por US$786 millones, un incremento interanual de 90% y una participación de 17%. Corea del Sur concentró aproximadamente el 5% de los envíos y elevó sus adquisiciones en 196%.
Canadá, con US$377 millones, Brasil, con US$79 millones, y Finlandia, con US$39 millones, completaron el grupo de destinos relevantes. La distribución confirma la creciente conexión de la minería argentina con centros de refinación, manufactura tecnológica y comercialización de metales.
La fuerte dependencia de pocos mercados constituye una ventaja comercial mientras la demanda se mantenga firme, pero también expone al sector a cambios regulatorios, barreras arancelarias y variaciones en la actividad industrial de sus principales compradores.
Una base exportadora que comienza a ampliarse
Los minerales no metalíferos y las rocas de aplicación generaron exportaciones por US$87 millones durante el semestre. El grupo incluye boratos, ácido ortobórico, bentonita y cales, productos con menor peso relativo, pero vinculados a cadenas industriales y proveedores regionales.
El avance general de las exportaciones ocurre mientras Argentina intenta acelerar una cartera de proyectos de cobre, litio, oro y plata. En el caso del cobre, el país dispone de iniciativas de gran escala en distintas etapas de evaluación, permisos y preparación financiera, aunque todavía no cuenta con una producción comparable a la de Chile o Perú.
La consolidación de nuevas minas cupríferas podría modificar de manera sustancial la matriz exportadora durante la próxima década. Sin embargo, su aporte dependerá de la obtención de permisos, acuerdos con comunidades, infraestructura transfronteriza, acceso a energía y financiamiento para inversiones que suelen superar varios miles de millones de dólares.
Para Chile, el crecimiento minero argentino abre oportunidades para empresas de ingeniería, construcción, perforación, transporte, automatización y servicios ambientales con experiencia en operaciones de gran altura. También puede fortalecer corredores logísticos y encadenamientos binacionales asociados a proyectos ubicados cerca de la cordillera.
El primer semestre de 2026 muestra que Argentina comenzó a transformar parte de su potencial geológico en exportaciones efectivas. El desafío será sostener ese avance más allá del ciclo favorable de precios, ampliar la producción de litio sin perder competitividad y convertir la cartera de cobre en operaciones capaces de diversificar de forma permanente sus ingresos mineros.









