Exploración Minera

Montero completa registro geológico de sondaje de 625 metros en proyecto Elvira y confirma sistema de alteración con pirita

Montero Mining and Exploration finaliza un sondaje de 625 metros en el proyecto Elvira, revelando un sistema de alteración con pirita que podría indicar potencial mineral.

Montero completa registro geológico de sondaje de 625 metros en proyecto Elvira y confirma sistema de alteración con pirita
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La campaña en el cinturón de Maricunga identificó alteración de alta sulfuración dentro de un pórfido dacítico. Los análisis de laboratorio serán decisivos para establecer si el sistema contiene concentraciones relevantes de oro, plata o cobre.

Montero Mining and Exploration completó el registro geológico del sondaje MON-ELV-02, perforado hasta una profundidad final de 625,25 metros en el proyecto Elvira, ubicado en el norte de Chile. La revisión del testigo confirmó una extensa zona de alteración de alta sulfuración con presencia de pirita, desarrollada tanto en rocas volcánicas superficiales como en una intrusión porfídica subyacente.

El sondaje corresponde al primer pozo completado dentro del programa de perforación 2026 de la compañía y fue ejecutado como una repetición del objetivo originalmente asignado a MON-ELV-01. Su propósito fue comprobar una anomalía geofísica de alta cargabilidad interpretada como un posible sistema de sulfuros en profundidad.

La perforación atravesó rocas volcánicas intensamente alteradas desde superficie hasta los 194,9 metros. A partir de esa profundidad ingresó en un pórfido de feldespato, cuarzo y anfíbol, unidad que se mantuvo hasta el final del pozo. Con ello, Montero confirmó el contacto entre la secuencia volcánica y la intrusión aproximadamente en la cota prevista por su modelo geológico.

Pese a la continuidad de la alteración y los sulfuros, la etapa actual todavía no permite determinar si existe una mineralización económicamente relevante. Las muestras están siendo cortadas, preparadas y enviadas a laboratorio, por lo que las concentraciones de oro, plata y cobre permanecen pendientes.

Un intervalo porfídico de más de 430 metros

El tramo intrusivo interceptado por MON-ELV-02 se extiende por más de 430 metros a lo largo del sondaje. En su interior se observaron cantidades moderadas y localmente intensas de pirita diseminada, agregados de grano más grueso y vetillas delgadas de cuarzo con pirita.

El registro también identificó alteración de cuarzo, alunita y pirita distribuida en amplios sectores del pozo. A ello se suman ocurrencias locales de sílice oquerosa, vetillas de cuarzo-pirita-alunita, venas de calcedonia y brechas hidrotermales tipo crackle.

La base de oxidación fue reconocida aproximadamente a los 253 metros. Bajo ese nivel, los sulfuros muestran una mejor preservación, condición que permitió relacionar con mayor claridad la respuesta geofísica detectada previamente con un sistema real de pirita en profundidad.

También fueron observadas trazas visuales de calcopirita y posibles fases adicionales de sulfuros. Sin embargo, su identificación definitiva y su distribución deberán ser confirmadas mediante análisis mineralógicos y geoquímicos.

En un tramo del testigo cercano a los 298,5 metros, la estimación visual preliminar alcanzó aproximadamente un 8% de pirita diseminada. Esta observación corresponde únicamente a una descripción de terreno y no constituye una ley mineral ni permite anticipar resultados analíticos.

Qué está comprobando la perforación

El principal resultado técnico de MON-ELV-02 es la validación parcial del modelo integrado utilizado para seleccionar el blanco de perforación. La anomalía de cargabilidad obtenida mediante polarización inducida coincide con una amplia zona portadora de pirita dentro del cuerpo porfídico.

Antes de perforar, Montero combinó cartografía, geoquímica superficial, interpretación estructural, resistividad, cargabilidad, perforaciones históricas y modelamiento geológico tridimensional. La empresa también utilizó herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático para examinar relaciones entre las distintas bases de datos y jerarquizar objetivos.

La presencia de cuarzo, alunita, pirita y sílice residual respalda la interpretación de un evento hidrotermal de alta sulfuración que penetró profundamente en la roca intrusiva. Este tipo de alteración es habitual en sistemas epitermales y puede vincularse verticalmente con ambientes porfídicos, aunque su sola presencia no garantiza acumulaciones de metales con valor económico.

Una de las preguntas que deberá resolver la campaña es si el pórfido interceptado actuó como fuente de los fluidos hidrotermales o si existe otra intrusión mineralizante a mayor profundidad. La segunda posibilidad mantendría abierto el potencial de un blanco porfídico de cobre y oro aún no alcanzado directamente por la perforación.

Si la intrusión atravesada fuese parte del sistema causante de la alteración, la superposición entre rasgos porfídicos y de alta sulfuración podría reflejar un sistema hidrotermal telescopado, donde distintos niveles de alteración y mineralización quedaron comprimidos verticalmente por procesos geológicos posteriores.

El programa de exploración en Elvira

Elvira se encuentra dentro del cinturón aurífero de Maricunga, una provincia geológica del norte de Chile que concentra depósitos epitermales de alta sulfuración y sistemas de tipo pórfido. Montero mantiene una opción para adquirir el proyecto, junto con Potrero, mientras controla directamente el proyecto de cobre y molibdeno Avispa.

La primera fase de perforación en Elvira fue diseñada con cuatro sondajes iniciales y una extensión total estimada de aproximadamente 2.025 metros, sujeta a condiciones operacionales y a los resultados obtenidos durante la campaña.

Los blancos fueron seleccionados para examinar distintos componentes del sistema: una anomalía profunda de cargabilidad asociada a un posible pórfido de cobre y oro, zonas de alimentación epitermal, tendencias de cobre reconocidas en perforaciones antiguas y cuerpos resistivos interpretados como sectores silicificados.

Los antecedentes históricos del proyecto incluyen 5.711 metros perforados en dos campañas anteriores. Entre los intervalos documentados se encuentran 39 metros con 0,66 gramos por tonelada de oro, 114 metros con 0,14% de cobre, 30 metros con 42 gramos por tonelada de plata y zonas más amplias con zinc.

Esos resultados muestran un sistema polimetálico, pero no configuran por sí solos un recurso mineral. Su relevancia radica en la zonación de oro, plata, cobre y zinc, que puede actuar como guía hacia sectores más cercanos al núcleo hidrotermal.

Los ensayos definirán el alcance real del hallazgo

El registro geológico de MON-ELV-02 reduce parte de la incertidumbre sobre la arquitectura del subsuelo en Elvira. La perforación confirmó la secuencia volcánica prevista, interceptó el pórfido a la profundidad proyectada y explicó la anomalía de cargabilidad mediante la presencia de sulfuros.

El paso siguiente será establecer si la pirita está acompañada por contenidos significativos de oro, plata, cobre u otros metales. Los resultados analíticos también permitirán determinar cómo varía la geoquímica dentro del pozo, identificar vectores hacia posibles zonas de mayor temperatura y actualizar el modelo tridimensional.

Montero ya inició el sondaje MON-ELV-03, dirigido a otro componente del sistema. La ubicación y secuencia de las perforaciones posteriores podrán ajustarse a medida que se incorporen los ensayos, el análisis portátil mediante fluorescencia de rayos X y las nuevas observaciones geológicas.

Para la exploración minera en Chile, Elvira representa un caso de perforación temprana sobre un sistema de gran extensión vertical, pero aún sin una mineralización económica comprobada. La continuidad del programa dependerá de que los análisis transformen las señales geológicas observadas en evidencia cuantitativa de metales y permitan definir objetivos más precisos dentro del cinturón de Maricunga.