
El oro abrió la semana con retrocesos y llegó a tocar su nivel más bajo en una semana, en una sesión marcada por el repunte del dólar y del petróleo tras el fracaso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. El movimiento volvió a instalar el temor a un shock energético con impacto inflacionario.
Qué pasó con el precio del oro
El oro al contado cayó hasta 2,2% intradía, perforando los US$4.650 por onza, antes de moderar parte de las pérdidas y ubicarse cerca de US$4.720 hacia media mañana en Nueva York. En paralelo, un reporte de Reuters sobre la sesión del lunes indicó que el metal llegó a cotizar en torno a US$4.734,50, su menor nivel desde el 7 de abril.
La presión sobre el metal coincidió con un nuevo avance del dólar, factor que encarece la compra de oro para tenedores de otras divisas. A eso se sumó el deterioro del apetito por activos sin rendimiento en un escenario donde el mercado volvió a reajustar sus expectativas para la política monetaria estadounidense.
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El petróleo volvió al centro del mercado
El detonante fue el quiebre de las conversaciones más recientes entre Washington y Teherán, seguido por la decisión del presidente Donald Trump de ordenar un bloqueo en torno al estrecho de Ormuz. La medida reactivó el riesgo sobre una ruta crítica para el transporte global de crudo y gas.
La reacción fue inmediata: el crudo superó nuevamente los US$100 por barril, en un movimiento que reforzó las alertas sobre inflación y sobre un posible endurecimiento monetario más prolongado. De acuerdo con otro despacho de Reuters sobre el salto del petróleo, el Brent avanzó más de 6% y el WTI llegó a US$102,26.
“Es un mercado muy impulsado por los titulares. Todas las miradas están puestas en el precio del petróleo crudo, porque el crudo va a marcar la inflación y eso va a marcar la política de la Reserva Federal.”, dijo Phillip Streible, estratega jefe de mercado de Blue Line Futures.
Menos espacio para recortes de tasas
Con el petróleo otra vez bajo presión alcista, el mercado empezó a descontar una menor probabilidad de recortes de tasas en Estados Unidos antes de fin de año. El texto entregado sitúa esa posibilidad en torno a 21%, por debajo del 40% previo, mientras que las referencias del mercado recopiladas por Reuters mostraban un ajuste similar, con una caída de las apuestas por alivio monetario hacia fines de 2026. La herramienta CME FedWatch sigue precisamente esas probabilidades implícitas en futuros sobre fondos federales.
Ese cambio golpea directamente al oro, porque tasas más altas por más tiempo elevan el costo de oportunidad de mantener activos que no pagan intereses. El repliegue del metal se produjo, además, después de borrar todas las ganancias de la semana pasada.
UBP vuelve a mirar el metal tras la corrección
La caída también abrió espacio para recompras selectivas. Paras Gupta, jefe de gestión discrecional de portafolios en Asia de Union Bancaire Privée (UBP), señaló a Bloomberg que el banco suizo ha ido aumentando gradualmente su exposición al oro en carteras discrecionales de clientes, luego de haberla reducido a 3% desde cerca de 10%.
Gupta añadió que la entidad busca seguir reconstruyendo posiciones, principalmente a través de fondos cotizados, y mantiene una proyección de US$6.000 por onza hacia fin de año, bajo la premisa de que la demanda estructural por bullion se mantiene intacta. En su lectura, el movimiento reciente del oro ha sido menos extremo que al inicio de la guerra en Medio Oriente, cuando el metal subió con fuerza y luego corrigió más de 10%.






