
La minera británica alcanzó un acuerdo de financiamiento con Chancery Royalty para concluir la primera etapa de su planta de procesamiento aurífero en Perú. La instalación tendrá una capacidad inicial de 70 toneladas diarias y contempla futuras ampliaciones hasta 350 toneladas por día.
La compañía minera Nativo Resources aseguró un acuerdo de financiamiento por US$3,5 millones con Chancery Royalty para completar la construcción y puesta en marcha de la planta de procesamiento de oro La Patona, ubicada en el distrito de Acarí, región de Arequipa, Perú. La operación financiera, cuyos términos fueron actualizados el 13 de octubre de 2026, permitirá avanzar hacia el inicio de producción previsto para el segundo trimestre de 2027.
El financiamiento está estructurado mediante una participación sobre los ingresos generados por la venta de oro procesado en las instalaciones. Adicionalmente, Chancery Royalty contempla una inversión accionaria de 600.000 libras esterlinas en Nativo Resources, compañía que cotiza en el mercado AIM de la Bolsa de Londres.
La Patona forma parte de la estrategia de Nativo para desarrollar capacidad propia de procesamiento de minerales auríferos en Perú, utilizando tanto material procedente de sus operaciones como mineral suministrado por terceros.
El proyecto ya registra inversiones previas de varios millones de dólares en infraestructura y desarrollo, por lo que los nuevos recursos estarán destinados principalmente a completar las instalaciones pendientes, ejecutar las pruebas de funcionamiento y financiar los requerimientos iniciales de operación.
Aunque existe un acuerdo vinculante, los desembolsos del financiamiento del proyecto permanecen sujetos a la formalización de la documentación contractual definitiva.
La Patona tendrá capacidad inicial de 70 toneladas diarias
La primera etapa contempla una planta de procesamiento aurífero con capacidad nominal de 70 toneladas de mineral por día, utilizando un circuito de lixiviación por cianuración.
Esta tecnología permite recuperar oro mediante procesos químicos aplicados al material mineralizado, bajo condiciones operacionales que requieren controles ambientales y de seguridad especializados.
La instalación se encuentra aproximadamente a 45 kilómetros de la concesión aurífera Tesoro, uno de los activos mineros de Nativo Resources en Perú.
La proximidad entre ambos proyectos forma parte de la estrategia de integración operacional de la compañía, que busca disminuir su dependencia de plantas externas para el tratamiento de mineral.
La disponibilidad de infraestructura propia permitiría mejorar la coordinación entre extracción, transporte, procesamiento y comercialización del oro recuperado.
Sin embargo, la producción efectiva dependerá del abastecimiento de mineral, sus características metalúrgicas, las recuperaciones obtenidas y la continuidad operacional de las instalaciones.
La capacidad nominal de tratamiento no equivale directamente a una determinada producción de oro, ya que esta dependerá de las leyes del material procesado y de la eficiencia del circuito metalúrgico.
Financiamiento contempla siete desembolsos mensuales
El acuerdo considera que Chancery Royalty aporte los US$3,5 millones mediante siete desembolsos mensuales de US$500.000.
El calendario contractual contempla que el primer desembolso se realice a más tardar el 31 de diciembre de 2026, siempre que se cumplan las condiciones necesarias.
Los recursos estarán destinados exclusivamente a completar la construcción, puesta en marcha, infraestructura asociada y determinados requerimientos de capital de trabajo de La Patona.
No podrán utilizarse para pagar o refinanciar deudas existentes de Nativo Resources.
Las principales condiciones financieras son:
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Concepto |
Condiciones |
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Financiamiento del proyecto |
US$3,5 millones |
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Entidad financiadora |
Chancery Royalty |
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Desembolsos |
7 cuotas de US$500.000 |
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Primera cuota prevista |
Hasta el 31 de diciembre de 2026 |
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Inversión accionaria adicional |
£600.000 |
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Regalía inicial sobre ingresos brutos de oro |
6% |
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Umbral de la primera regalía |
Equivalente a 3.034 onzas de oro |
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Regalía posterior |
1,5% |
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Producción prevista |
Segundo trimestre de 2027 |
La estructura permite financiar la construcción sin que la totalidad de los US$3,5 millones tenga que incorporarse inmediatamente mediante una emisión de acciones.
A cambio, Nativo compromete una parte de sus ingresos futuros, lo que tendrá efectos sobre los flujos de caja disponibles una vez que la planta comience a comercializar oro.
Chancery Royalty recibirá participación permanente en los ingresos
Uno de los elementos centrales del acuerdo corresponde a la regalía sobre los ingresos brutos asociados al oro procesado en La Patona.
Durante una primera etapa, Chancery Royalty recibirá el 6% de los ingresos brutos por oro hasta acumular pagos equivalentes al valor de 3.034 onzas troy.
Una vez alcanzado ese umbral, la participación disminuirá al 1,5% de los ingresos durante el resto de la vida útil de la operación.
La segunda etapa no contempla una opción contractual para que Nativo recompre la regalía.
Este mecanismo permite vincular el retorno del financista al desempeño comercial de la instalación, pero también representa una obligación permanente sobre los ingresos futuros de la planta.
La diferencia es relevante porque una regalía calculada sobre ingresos brutos se aplica antes de determinar la rentabilidad neta del negocio.
En consecuencia, Nativo tendrá que considerar estos pagos junto con los costos de extracción, adquisición de mineral, energía, reactivos, transporte, mantenimiento y administración.
El acuerdo también considera derechos de preferencia para Chancery respecto de determinadas oportunidades futuras de expansión y financiamiento.
Nativo proyecta ampliar el procesamiento hasta 350 toneladas diarias
La estrategia de desarrollo de La Patona no termina con la instalación inicial de 70 toneladas diarias.
Nativo Resources contempla etapas posteriores de crecimiento, denominadas Fase 1a y Fase 2, que permitirían elevar progresivamente la capacidad de procesamiento hasta 350 toneladas de mineral por día.
Esto representaría una capacidad cinco veces superior a la considerada para el inicio de las operaciones.
La compañía espera utilizar los flujos de caja generados por la primera etapa para financiar las expansiones posteriores.
Sin embargo, esta posibilidad dependerá del desempeño económico y metalúrgico de la instalación, además de la disponibilidad de mineral suficiente para mantener los nuevos niveles de procesamiento.
Por ahora, las ampliaciones constituyen planes de desarrollo y no capacidades instaladas.
La ejecución de estas etapas también podría requerir inversiones adicionales en equipos, infraestructura auxiliar y sistemas de manejo de materiales, además de las autorizaciones que correspondan.
Proyecto Tesoro forma parte de la estrategia aurífera
La planta La Patona está vinculada al desarrollo de los activos auríferos que Nativo mantiene en el sur de Perú.
Entre ellos destaca la concesión Tesoro, ubicada en Arequipa, desde donde la empresa busca desarrollar una fuente de abastecimiento para sus futuras actividades de procesamiento.
El modelo comercial también contempla recibir mineral procedente de terceros, una alternativa que permitiría utilizar la capacidad instalada incluso cuando los volúmenes extraídos desde los activos propios sean limitados.
Este enfoque requiere asegurar condiciones de suministro, transporte, calidad mineralógica y trazabilidad del material recibido.
Para una planta de menor escala, la continuidad del abastecimiento constituye un factor determinante, debido a que interrupciones prolongadas pueden afectar directamente los costos unitarios y la generación de ingresos.
La integración entre minería y procesamiento también permite reducir la exposición a tarifas externas de tratamiento, aunque implica asumir directamente los costos operacionales y las responsabilidades ambientales de la instalación.
Arequipa podría fortalecer sus servicios de procesamiento aurífero
El desarrollo de La Patona se inserta en una región con una extensa trayectoria minera y una cadena de proveedores especializada.
Arequipa concentra actividades vinculadas a explotación mineral, procesamiento metalúrgico, transporte, mantenimiento industrial y servicios técnicos.
La finalización de la planta podría generar demanda de contratistas para montaje de equipos, instalaciones eléctricas, automatización, mantenimiento y servicios ambientales.
También se requerirán capacidades relacionadas con operación metalúrgica, gestión de reactivos, seguridad industrial y control de procesos.
No obstante, Nativo Resources no ha confirmado una cifra específica de empleos directos o indirectos asociados a la puesta en marcha de La Patona.
Desde el punto de vista regulatorio, la operación deberá mantener las autorizaciones aplicables al procesamiento aurífero y cumplir los requisitos relacionados con manejo de sustancias químicas, agua, residuos y seguridad ocupacional.
La utilización de cianuración exige procedimientos de control y monitoreo destinados a prevenir impactos sobre trabajadores, instalaciones y entorno ambiental.
Segundo trimestre de 2027 será determinante para Nativo Resources
El cronograma empresarial considera un período aproximado de cinco a seis meses para completar la construcción y puesta en marcha una vez reanudados los trabajos.
Bajo esta planificación, la primera producción de La Patona está prevista para el segundo trimestre de 2027.
El cumplimiento de esta meta dependerá de la recepción oportuna de los recursos comprometidos, la ejecución de los trabajos restantes y los resultados de las pruebas operacionales.
Para Nativo Resources, avanzar desde la construcción hacia la producción permitiría incorporar una nueva actividad generadora de ingresos a su cartera peruana.
La planta también podría establecer una base industrial para posteriores expansiones, siempre que el desempeño comercial y metalúrgico justifique aumentar la capacidad instalada.
El acuerdo por US$3,5 millones entrega a La Patona una ruta de financiamiento para completar su primera etapa, aunque todavía quedan condiciones contractuales y operacionales por cumplir.
La evolución del proyecto durante los próximos meses permitirá determinar si Nativo consigue transformar la inversión comprometida en capacidad productiva efectiva y consolidar su participación en el negocio de procesamiento de oro en el sur de Perú.












