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Minería Internacional

Perú proyecta superar US$8.000 millones de inversión minera en 2026 y alcanzar su mayor nivel desde 2014

La inversión minera en Perú podría superar los US$8.000 millones en 2026, impulsada por proyectos como Tía María y mejoras en operaciones existentes, marcando un hito desde 2014.

Perú proyecta superar US$8.000 millones de inversión minera en 2026 y alcanzar su mayor nivel desde 2014

La inversión minera peruana acelera su crecimiento impulsada por Tía María, Shougang y Antamina. Los desembolsos alcanzaron US$3.300 millones durante el primer semestre, mientras las proyecciones apuntan a un cierre de año que superaría los registros de la última década.

La inversión minera en Perú podría superar los US$8.000 millones al cierre de 2026, alcanzando su mayor nivel anual desde 2014, impulsada por la construcción de nuevos proyectos cupríferos, la modernización de operaciones existentes y mayores desembolsos en infraestructura. La proyección, presentada este 19 de octubre, refleja una aceleración de la inversión privada en un contexto de mayor ejecución de proyectos y expectativas empresariales favorables.

Durante el primer semestre de 2026, las inversiones mineras acumularon aproximadamente US$3.300 millones, con un crecimiento cercano al 34%. El desempeño estuvo asociado principalmente al avance de Tía María, en Arequipa, junto con las obras de optimización de Shougang Hierro Perú, en Ica, y Antamina, en Áncash.

La expectativa de un segundo semestre con desembolsos superiores a los registrados entre enero y junio permitiría superar el umbral de US$8.000 millones, una cifra que significaría un cambio de escala frente a los US$6.228 millones ejecutados durante 2025.

El escenario también supera las metas previamente consideradas por el Ministerio de Energía y Minas, que durante junio proyectaba inversiones cercanas a US$6.300 millones y posteriormente elevó su objetivo a US$7.000 millones para diciembre.

Sin embargo, el monto superior a US$8.000 millones sigue siendo una proyección económica y no una cifra de inversión ya ejecutada.

Inversión minera crece 45% hasta julio de 2026

Los antecedentes oficiales muestran que el crecimiento de la inversión minera se ha mantenido durante los primeros siete meses del año.

Entre enero y julio de 2026, los desembolsos alcanzaron US$4.117 millones, frente a US$2.839 millones registrados en el mismo período de 2025.

La variación representa un incremento interanual del 45%, asociado a una mayor actividad en construcción, desarrollo de operaciones y adquisición de equipamiento.

Solamente durante julio se ejecutaron US$812 millones, cifra que representó un crecimiento de 55,1% respecto del mismo mes del año anterior.

El resultado mensual también superó en 22,7% los US$662 millones registrados en junio, mostrando una aceleración en el ritmo de ejecución.

Indicador

Monto

Inversión minera durante 2025

US$6.228 millones

Inversión enero-junio de 2026

Aproximadamente US$3.300 millones

Inversión enero-julio de 2026

US$4.117 millones

Crecimiento interanual enero-julio

45%

Inversión ejecutada en julio

US$812 millones

Meta gubernamental para 2026

US$7.000 millones

Nueva proyección para 2026

Más de US$8.000 millones

La diferencia entre la meta oficial y la nueva proyección muestra que existen distintos escenarios de inversión para el cierre de 2026.

Para alcanzar los US$8.000 millones, Perú tendría que ejecutar aproximadamente US$3.883 millones adicionales entre agosto y diciembre, considerando el acumulado conocido hasta julio.

Tía María impulsa el nuevo ciclo de inversiones

Uno de los principales motores del crecimiento corresponde al proyecto cuprífero Tía María, desarrollado por Southern Perú Copper Corporation en la región de Arequipa.

La iniciativa contempla una inversión total estimada de aproximadamente US$1.800 millones y una capacidad de producción proyectada de 120.000 toneladas anuales de cobre.

Su desarrollo representa una de las inversiones cupríferas más relevantes actualmente consideradas dentro de la cartera minera peruana.

Los trabajos de construcción generan demanda de servicios de ingeniería, movimiento de tierras, montaje industrial, equipamiento y logística.

Además de las inversiones directamente asociadas al proyecto, su avance tiene implicancias para proveedores regionales y empresas especializadas en infraestructura minera.

Tía María también es relevante para las perspectivas de producción de cobre del país, debido a que permitiría incorporar nueva capacidad extractiva una vez que concluya su construcción y comience su operación comercial.

El cronograma contempla avanzar hacia esa etapa durante 2027, aunque su cumplimiento dependerá del desarrollo efectivo de las obras y las condiciones operacionales correspondientes.

Shougang y Antamina fortalecen sus operaciones existentes

El dinamismo de la inversión no está limitado a la construcción de minas nuevas.

En Ica, Shougang Hierro Perú desarrolla inversiones destinadas a optimizar su infraestructura y fortalecer la continuidad de sus actividades productivas.

La operación, vinculada a la extracción y procesamiento de mineral de hierro, constituye uno de los principales polos mineros del sur peruano.

Las mejoras operacionales demandan equipos industriales, tecnología de procesamiento y servicios de mantenimiento.

En Áncash, Antamina mantiene inversiones vinculadas a la optimización y sostenimiento de su operación de cobre y zinc.

Los proyectos de modernización permiten mejorar la eficiencia de las instalaciones, mantener niveles productivos y gestionar las condiciones técnicas asociadas a la explotación de yacimientos maduros.

Durante los primeros meses de 2026, estas inversiones contribuyeron al incremento de los desembolsos nacionales.

El comportamiento confirma que una parte significativa del crecimiento minero peruano procede de proyectos de sostenimiento y expansión dentro de faenas existentes.

Estas inversiones suelen aprovechar infraestructura previamente desarrollada, aunque también deben cumplir los procedimientos ambientales y sectoriales aplicables.

Desarrollo minero e infraestructura lideran los desembolsos

El crecimiento de 2026 también se refleja en la composición de las inversiones.

Hasta julio, el rubro de desarrollo y preparación acumuló US$888 millones, con un incremento de 108,7% respecto de los US$426 millones registrados en el mismo período de 2025.

Este segmento comprende actividades necesarias para habilitar zonas de explotación, preparar instalaciones y mantener las condiciones de continuidad operacional.

La inversión en infraestructura también presentó un desempeño destacado, acumulando aproximadamente US$1.128 millones, un aumento de 70,5% interanual.

Ambos componentes son relevantes porque permiten identificar dónde se están ejecutando los recursos y qué tipo de actividad industrial está movilizando la inversión.

Para las empresas proveedoras, el crecimiento abre oportunidades relacionadas con construcción, maquinaria pesada, automatización, instalaciones eléctricas, mantenimiento y servicios especializados.

Cartera minera peruana supera los US$64.000 millones

Las perspectivas de inversión encuentran respaldo en una cartera de 66 proyectos mineros distribuidos en 19 departamentos de Perú, con una inversión conjunta estimada de US$64.075 millones.

Este portafolio incluye iniciativas en distintas etapas de evaluación, ingeniería, permisos y desarrollo, por lo que su valor total no debe confundirse con desembolsos previstos exclusivamente para 2026.

Entre los proyectos relevantes figuran Zafranal, la optimización de Cerro Verde, Los Chancas, Michiquillay y La Granja, además de nuevas ampliaciones en operaciones existentes.

La ejecución de estas iniciativas será determinante para sostener los niveles de inversión más allá del actual ciclo de construcción.

Perú dispone de una base geológica relevante para el cobre y otros minerales, pero transformar esa cartera en producción requiere asegurar autorizaciones, infraestructura energética, disponibilidad hídrica y condiciones de financiamiento.

Permisos y minería ilegal amenazan la continuidad de las inversiones

Pese al crecimiento observado, la continuidad de la inversión minera enfrenta riesgos.

Los plazos administrativos, la conflictividad social y el avance de actividades mineras ilegales representan factores que pueden modificar decisiones de financiamiento y construcción.

La seguridad territorial adquiere especial importancia en zonas donde coexisten proyectos formales y extracción no autorizada.

También existen riesgos relacionados con fenómenos climáticos que pueden afectar infraestructura, caminos y operaciones.

En este escenario, mantener un ritmo elevado de inversión durante 2027 dependerá de que nuevos proyectos avancen hacia la construcción y compensen progresivamente la finalización de obras actualmente en ejecución.

La culminación prevista de Tía María durante 2027 refuerza la necesidad de incorporar nuevas iniciativas a la fase de desarrollo.

Perú busca consolidar un nuevo ciclo de inversión minera

El desempeño de 2026 ofrece señales de recuperación de la inversión minera peruana después de varios años de crecimiento moderado.

La combinación de proyectos nuevos, optimizaciones y obras de infraestructura está impulsando desembolsos que podrían alcanzar niveles no registrados desde 2014.

Para la economía peruana, el impacto potencial incluye mayor demanda de bienes de capital, contratación de servicios industriales y generación de actividad económica en regiones mineras.

También fortalece las oportunidades de empresas proveedoras sudamericanas, incluidas compañías chilenas especializadas en ingeniería, tecnología y servicios para grandes operaciones de cobre.

La principal señal será el comportamiento de los desembolsos durante los últimos cinco meses de 2026. Con US$4.117 millones ejecutados hasta julio, superar los US$8.000 millones exigirá mantener un elevado ritmo de inversión en construcción, infraestructura y modernización minera.

Si esa trayectoria se concreta, Perú cerrará 2026 con su mejor desempeño inversor minero desde 2014. El desafío posterior será sostener el crecimiento mediante nuevos proyectos que permitan transformar las inversiones actuales en mayor capacidad productiva, empleo y exportaciones durante los próximos años.