
El precio del oro tocó este lunes 2 de marzo su nivel más alto en cerca de un mes, con un avance intradía que lo llevó a moverse en la zona de US$5.400 por onza en medio de la intensificación bélica en Medio Oriente. El salto se dio con una rotación hacia activos refugio y con señales de tensión logística en el hub de Dubái, clave para los flujos de lingotes hacia Asia.
Qué pasó con el oro: máximo de cuatro semanas y rango sobre US$5.400
En el mercado al contado, el metal se ubicó en US$5.388,59 por onza cerca del mediodía GMT, tras haber marcado un máximo de más de cuatro semanas durante la sesión. En paralelo, los futuros en Estados Unidos avanzaron a US$5.404,20 por onza. El movimiento quedó reflejado en el seguimiento de la reacción inmediata del oro tras los ataques a Irán.
Para monitoreo continuo del mercado, el panel de precio del oro (XAU/USD) en tiempo real permite ver el pulso intradía del metal en dólares por onza troy.
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Por qué el conflicto empujó al refugio: aversión al riesgo y shock de energía
El repunte respondió al patrón clásico de mercado en episodios de estrés geopolítico: salida parcial desde activos de riesgo y mayor demanda por instrumentos defensivos. En este escenario, la lectura no se limita al frente militar: la preocupación se amplifica cuando se instala la posibilidad de disrupciones en rutas críticas y cuando el petróleo sube con fuerza, reabriendo el debate sobre inflación y tasas.
El factor Dubái: vuelos suspendidos y ajuste en los flujos físicos hacia Asia
Una parte relevante del movimiento estuvo asociada a la logística. Emiratos Árabes Unidos cumple un rol de bisagra en el comercio de lingotes, con Dubái como nodo de redistribución hacia compradores en China e India y como canal para envíos que salen desde Londres.
Con el aumento de las hostilidades, el país cerró parcialmente su espacio aéreo y se reportaron suspensiones de vuelos en Dubái, lo que forzó a operadores a evaluar rutas alternativas para evitar retrasos. Ese impacto en el circuito físico fue descrito en el reporte de Mining.com sobre el máximo de un mes del oro y las fricciones logísticas en Dubái.
Plata bajo presión y divergencia entre metales
Mientras el oro concentró la demanda defensiva, la plata retrocedió y volvió a ubicarse bajo el umbral de US$90 por onza durante la sesión, en una jornada marcada por volatilidad y por ajustes rápidos de posicionamiento. En la práctica, el mercado operó con divergencias: refugio más puro en el oro y castigo en otros metales más expuestos a rotación táctica y a cambios bruscos de liquidez.
Proyecciones de bancos: US$6.000 en 12 meses y US$6.300 hacia fin de 2026
Antes del episodio bélico, varias mesas ya venían recalibrando escenarios para el oro en 2026. JPMorgan elevó su proyección de largo plazo a US$4.500 por onza y mantuvo un objetivo de US$6.300 para el cierre de 2026, mientras que Bank of America planteó un camino para US$6.000 en los próximos 12 meses. Ese marco de proyecciones quedó recogido en el informe de Reuters sobre el ajuste de estimaciones de JPMorgan y el escenario de Bank of America.
Compras de bancos centrales: demanda elevada y diversificación
La demanda oficial ha seguido como componente estructural del ciclo. En su reporte anual, el World Gold Council informó que las compras netas de bancos centrales en 2025 llegaron a 863 toneladas, todavía en niveles altos y con participación amplia por país. El detalle está en Gold Demand Trends: Q4 y Full Year 2025, donde el organismo vincula el interés por el metal a motivos de refugio y diversificación en un entorno de incertidumbre geopolítica y económica.












