
La campaña de polarización inducida busca mejorar la definición de blancos de cobre-oro y oro hasta 500 metros de profundidad en el proyecto ubicado en Columbia Británica.
Sego Resources completó un nuevo estudio de polarización inducida en Miner Mountain, proyecto de exploración de cobre y oro situado tres kilómetros al norte de Princeton, en Columbia Británica, Canadá. La información geofísica será integrada y modelada antes de iniciar una campaña de perforación de aproximadamente 1.500 metros, actualmente financiada.
El programa se concentró en la zona Cuba, donde la compañía investiga un sistema tipo pórfido de cobre-oro, y en Southern Gold Zone, sector que presenta mineralización aurífera y posibles vínculos con un sistema alcalino más amplio. El objetivo inmediato es reducir la incertidumbre sobre la geometría y continuidad de los cuerpos mineralizados antes de definir las posiciones finales de los sondajes.
La nueva etapa marca un avance desde la identificación superficial y la perforación inicial hacia una exploración más dirigida. Para una empresa junior, esa transición es relevante porque permite priorizar capital, disminuir el riesgo de ejecutar sondajes sin suficiente control geológico y enfocar los recursos en anomalías con mayor consistencia entre geofísica, alteración y mineralización conocida.
Mayor resolución hasta 500 metros de profundidad
El levantamiento fue diseñado y ejecutado por SJ Geophysics con líneas espaciadas cada 200 metros. Estas líneas rellenan los espacios existentes entre los perfiles del estudio Titan realizado en 2009, que también había sido desarrollado con separación de 200 metros.
La combinación de ambas campañas dejará una malla efectiva de aproximadamente 100 metros entre líneas. Con ello, Sego espera obtener una imagen más detallada de las anomalías de cargabilidad y extender la capacidad de interpretación hasta unos 500 metros bajo superficie.
La polarización inducida es una técnica utilizada habitualmente en exploración de sulfuros diseminados, debido a que permite medir la respuesta eléctrica de materiales capaces de almacenar temporalmente carga. En sistemas tipo pórfido, esta herramienta puede ayudar a reconocer volúmenes con presencia de sulfuros, aunque las anomalías deben ser contrastadas mediante perforación para confirmar su origen y contenido metálico.
En Miner Mountain, la mayor densidad de información permitirá comparar la respuesta geofísica de Cuba con la de Southern Gold Zone, además de revisar posibles extensiones bajo zonas donde ya existe mineralización conocida. El modelamiento tridimensional será decisivo para establecer si las anomalías forman cuerpos continuos, tendencias estructurales o sectores independientes.
Cuba y Southern Gold Zone concentran la exploración
Las líneas ejecutadas durante junio cubrieron la mineralización conocida en la zona Cuba y en Southern Gold Zone. Esta última había quedado en el margen del levantamiento Titan de 2009, una posición que limitaba la resolución disponible alrededor y por debajo de las intersecciones auríferas reconocidas.
Con la nueva cobertura, la empresa espera delinear mejor la cargabilidad bajo la mineralización de oro y revisar la relación entre ambos sectores. La hipótesis geológica considera que Southern Gold Zone podría encontrarse en una posición distal respecto de un pórfido alcalino de cobre-oro, escenario que ampliaría el interés exploratorio más allá de un objetivo aurífero aislado.
Miner Mountain reúne mineralización tipo pórfido alcalino de cobre-oro en Cuba y otras zonas, junto con mineralización aurífera descubierta en el sector sur. Este tipo de sistemas puede presentar múltiples centros, brechas, estructuras mineralizadas y halos de alteración, por lo que la integración de geofísica, geología y perforación es necesaria para ordenar los blancos.
La importancia de la nueva campaña no radica solamente en agregar líneas de medición. El valor técnico estará en determinar si las respuestas eléctricas coinciden con las estructuras y alteraciones reconocidas en terreno y si pueden proyectarse hacia profundidad con suficiente continuidad para justificar sondajes más largos.
Perforación financiada y recursos disponibles
Tras completar la adquisición de datos, Sego inició la etapa de compilación y modelamiento. El siguiente paso será una campaña de perforación de aproximadamente 1.500 metros, cuyo diseño dependerá de la interpretación final de las anomalías.
La compañía mantiene más de CAD$1,4 millones en caja después de cerrar una colocación por CAD$1,06 millones. Esa posición financiera permitiría ejecutar el programa anunciado sin depender de una captación inmediata adicional, un factor relevante para mantener continuidad entre el análisis geofísico y la perforación.
En exploración temprana, evitar interrupciones prolongadas entre campañas puede ser determinante. Los equipos técnicos necesitan incorporar rápidamente los nuevos datos, ajustar los modelos y probar los blancos mientras las prioridades geológicas permanecen definidas. También permite que los resultados de los primeros sondajes puedan influir en la ubicación de los pozos siguientes.
La extensión de 1.500 metros corresponde a un programa acotado, por lo que su efectividad dependerá de la selección de blancos. No se trata todavía de una fase destinada a definir reservas o preparar una evaluación económica, sino de comprobar la presencia, orientación y continuidad de zonas mineralizadas que podrían justificar campañas posteriores de mayor escala.
Un proyecto próximo a infraestructura minera
Sego Resources controla el 100% de Miner Mountain, propiedad de 2.056 hectáreas ubicada cerca de Princeton. El proyecto se encuentra aproximadamente 15 kilómetros al norte de la mina Copper Mountain, operación controlada por Hudbay Minerals.
La cercanía a una operación cuprífera activa aporta contexto geológico e industrial. La región cuenta con historia minera, infraestructura y conocimiento acumulado sobre depósitos alcalinos de cobre-oro, aunque cada proyecto debe demostrar de manera independiente su tamaño, leyes, continuidad y viabilidad.
Miner Mountain se emplaza en territorio tradicional de la Upper Similkameen Indian Band. Sego mantiene un memorando de entendimiento con esa comunidad, aspecto que será relevante si el proyecto avanza hacia programas de mayor intensidad, nuevas campañas de terreno o futuras etapas de evaluación ambiental.
El mercado observará ahora la calidad de los modelos geofísicos, la ubicación de los sondajes y la capacidad del programa para conectar las anomalías con mineralización comprobada. Una respuesta favorable podría ampliar el potencial de Cuba y Southern Gold Zone, mientras que resultados débiles obligarían a revisar la interpretación del sistema y reasignar los siguientes metros de exploración.












