
La minera de cobre y zinc suscribió un acuerdo de garantías para respaldar la ampliación de sus operaciones en Áncash. Otros cinco contratos de estabilidad minera se encuentran en tramitación en Perú y podrían concretarse antes de finalizar 2026.
La compañía minera Antamina concretó un nuevo contrato de estabilidad para respaldar su proyecto de expansión en Perú, una iniciativa que contempla una inversión aproximada de US$4.475 millones y busca extender la continuidad de sus operaciones de cobre y zinc hasta 2036. El acuerdo representa un avance en las condiciones jurídicas para ejecutar inversiones de largo plazo en la región de Áncash, uno de los principales territorios productores de minerales del país.
El proceso se formalizó mediante la suscripción de un Contrato de Garantías y Medidas de Promoción a la Inversión, con participación del Ministerio de Energía y Minas de Perú y representantes de la compañía.
El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, participó en la firma junto con Claudia Torres, vicepresidenta de Administración y Finanzas de Antamina, y Antonio Pinilla, vicepresidente Legal y de Cumplimiento.
La operación se produce en un momento en que Perú busca fortalecer las condiciones para desarrollar nuevos proyectos y ampliar faenas existentes, en medio de una creciente competencia internacional por atraer capitales hacia la minería del cobre.
Además del acuerdo de Antamina, otros cinco contratos de estabilidad se encuentran actualmente en tramitación, con expectativas de que puedan formalizarse antes del término de 2026.
Inversión de US$4.475 millones apunta a prolongar la vida útil de Antamina
El Proyecto Expansión Antamina forma parte de la estrategia destinada a mantener la continuidad productiva de uno de los complejos mineros de cobre y zinc más relevantes de Perú.
La operación se ubica en la región de Áncash y constituye una pieza significativa para la producción minera peruana, tanto por su escala industrial como por su participación en el abastecimiento de concentrados destinados a los mercados internacionales.
La inversión aproximada de US$4.475 millones corresponde al presupuesto previsto para la expansión, no a recursos que necesariamente ya hayan sido desembolsados.
El horizonte operacional planteado hasta 2036 entrega una referencia sobre el alcance temporal de la iniciativa, aunque todavía no se ha detallado públicamente un cronograma completo de ejecución de las inversiones asociadas al nuevo contrato.
Tampoco se han precisado nuevas metas de producción anual derivadas exclusivamente de este acuerdo.
Desde una perspectiva industrial, prolongar la operación de una mina existente permite aprovechar infraestructura, conocimiento geológico y capacidades productivas ya desarrolladas.
Sin embargo, este tipo de ampliaciones también exige inversiones destinadas a mantener condiciones adecuadas de explotación, procesamiento, manejo de residuos e infraestructura complementaria.
La continuidad de una gran faena depende de factores como la disponibilidad de reservas económicamente explotables, la evolución de los costos y el cumplimiento de sus compromisos regulatorios y ambientales.
Cinco nuevos contratos de estabilidad avanzan en Perú
El acuerdo de Antamina forma parte de un escenario más amplio de inversiones mineras que buscan asegurar condiciones jurídicas previsibles.
Durante una presentación realizada el 23 de octubre de 2026 en el encuentro Jueves Minero, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), en Lima, el abogado Luis Carlos Rodrigo, socio decano del estudio Rodrigo, Elías & Medrano, abordó el estado de estos instrumentos.
En su intervención confirmó que, además de Antamina, cinco contratos adicionales se encuentran en proceso, con la expectativa de que puedan suscribirse antes de finalizar el año.
Por ahora, no se han identificado públicamente los proyectos vinculados a esos cinco acuerdos ni los montos de inversión correspondientes.
Los contratos de estabilidad tienen especial relevancia en una industria caracterizada por desembolsos de capital elevados y periodos prolongados entre exploración, construcción y operación comercial.
Su finalidad es entregar previsibilidad respecto de determinadas condiciones administrativas, tributarias y cambiarias durante los periodos establecidos contractualmente.
Estos instrumentos no deben confundirse con exenciones tributarias automáticas ni con autorizaciones ambientales para ejecutar obras.
Su función principal consiste en reducir la exposición a determinados cambios normativos dentro del alcance definido por cada contrato.
Para inversionistas y entidades financieras, esta previsibilidad puede influir en la evaluación de riesgos, las proyecciones económicas y las decisiones de financiamiento de proyectos.
Antamina: una operación estratégica para el cobre y zinc peruano
Antamina es una mina a cielo abierto ubicada en el distrito de San Marcos, provincia de Huari, en la región de Áncash. Su producción comercial comenzó en 2001 y actualmente opera bajo una estructura societaria integrada por cuatro grupos mineros internacionales.
La propiedad de la compañía se distribuye entre BHP (33,75%), Glencore (33,75%), Teck (22,5%) y Mitsubishi Corporation (10%).
Esta composición accionaria vincula directamente la operación peruana con algunas de las principales empresas internacionales productoras y comercializadoras de minerales.
Durante 2025, Antamina produjo aproximadamente 381.800 toneladas de cobre y 454.800 toneladas de zinc, cifras que reflejan su relevancia dentro de la minería peruana.
La composición mineralógica del yacimiento permite obtener concentrados de cobre y zinc, aunque los volúmenes de cada producto pueden variar dependiendo de las zonas explotadas y del mineral enviado a procesamiento.
El proyecto de expansión busca prolongar esa actividad industrial, reforzando el horizonte productivo de la compañía sin depender exclusivamente del desarrollo de nuevos yacimientos.
Para Perú, mantener en operación complejos de esta escala resulta relevante por sus aportes a las exportaciones, la recaudación tributaria y el empleo asociado a los servicios mineros.
Permisos mineros y plazos de inversión bajo discusión
El avance de los contratos de estabilidad coincide con un debate sobre los tiempos necesarios para desarrollar proyectos mineros en Perú.
Uno de los puntos de discusión es la posibilidad de reducir de 30 a 15 años el plazo asociado a la caducidad de concesiones mineras sin actividad.
La propuesta genera preocupación entre especialistas del sector debido a la duración que pueden alcanzar los procesos de exploración, evaluación económica, obtención de permisos, financiamiento y construcción.
Los grandes proyectos de cobre suelen atravesar diferentes etapas antes de comenzar su producción comercial.
En determinados casos, los cambios de diseño, las exigencias ambientales, los procesos de participación ciudadana y las condiciones de financiamiento pueden extender significativamente esos periodos.
Durante el encuentro realizado en Lima, también se planteó que una iniciativa minera de gran envergadura puede enfrentar alrededor de 400 permisos, licencias y autorizaciones durante su desarrollo.
Esta cifra corresponde a una estimación general expuesta para proyectos complejos y no representa el número específico de permisos exigidos a la expansión de Antamina.
La discusión se concentra especialmente en la coordinación entre organismos públicos y en la secuencia de autorizaciones.
Cuando un permiso depende de la aprobación previa de otros procedimientos, los retrasos pueden acumularse y modificar los calendarios de inversión.
La agilización administrativa, sin disminuir los estándares ambientales y de seguridad, aparece así como uno de los desafíos relevantes para mejorar la competitividad de la minería peruana.
Impacto económico para Áncash y los proveedores mineros
La continuidad operacional de Antamina tiene implicancias económicas para la región de Áncash, donde la actividad minera mantiene vínculos con empresas de transporte, mantenimiento, ingeniería, construcción y servicios especializados.
Un programa de inversión de US$4.475 millones puede generar oportunidades para proveedores durante las distintas etapas de ejecución, dependiendo del alcance definitivo de las obras y de los contratos que se adjudiquen.
La expansión también tiene importancia para la estabilidad de las actividades productivas existentes.
Extender la vida útil de una operación permite mantener una demanda de bienes y servicios asociada al funcionamiento de la mina, aunque el efecto final sobre el empleo dependerá de las decisiones operacionales y del calendario de inversión.
Hasta ahora, no se han confirmado cifras específicas de nuevos puestos de trabajo vinculados con el contrato recientemente suscrito.
En materia territorial, los proyectos de esta magnitud también requieren gestionar sus impactos sobre infraestructura, recursos hídricos y comunidades cercanas, además de cumplir las obligaciones ambientales correspondientes.
Por ello, la estabilidad contractual constituye una condición relevante para la inversión, pero no sustituye las evaluaciones técnicas, ambientales y sociales que acompañan el desarrollo de las operaciones mineras.
Qué significa la expansión para el mercado latinoamericano del cobre
La decisión de Antamina adquiere relevancia regional porque Perú y Chile ocupan posiciones centrales en el abastecimiento mundial de cobre.
Ambos países enfrentan desafíos compartidos: sostener la producción de yacimientos maduros, desarrollar nuevas reservas, mejorar la productividad y ejecutar inversiones en un entorno de mayores exigencias técnicas y ambientales.
La extensión de operaciones existentes puede contribuir a mantener la oferta minera en el mediano y largo plazo, aunque no necesariamente representa un incremento inmediato en la producción anual.
En el caso de Antamina, la información disponible permite identificar un nuevo instrumento contractual y un horizonte operacional hasta 2036, pero todavía no cuantificar un aumento específico de la producción asociado a la firma.
El avance de los otros cinco contratos de estabilidad será otra señal que observarán los inversionistas durante los últimos meses de 2026.
Si estos acuerdos se concretan, podrían reforzar las condiciones jurídicas para ejecutar proyectos mineros que actualmente enfrentan distintas etapas de evaluación y financiamiento.
La expansión de Antamina pone nuevamente en el centro de la discusión la relación entre seguridad jurídica, permisos y continuidad productiva. Para la industria minera latinoamericana, la capacidad de transformar inversiones proyectadas en operaciones efectivas seguirá siendo uno de los factores determinantes para sostener la competitividad y responder a la demanda internacional de minerales.
REDIMIN Responde
¿Qué acuerdo suscribió la minera de cobre y zinc para sus operaciones en Áncash?
La minera suscribió un acuerdo de garantías para respaldar la ampliación de sus operaciones en Áncash, mediante un Contrato de Garantías y Medidas de Promoción a la Inversión, con participación del Ministerio de Energía y Minas de Perú.
¿Cuál es la inversión aproximada para el proyecto de expansión de Antamina en Perú?
La inversión aproximada para el proyecto de expansión de Antamina es de US$4.475 millones, destinada a prolongar la continuidad de sus operaciones de cobre y zinc hasta 2036.
¿Cuántos contratos de estabilidad minera están en tramitación en Perú además del de Antamina?
Además del contrato de Antamina, hay otros cinco contratos de estabilidad minera en tramitación en Perú, con expectativas de que puedan formalizarse antes de finalizar 2026.
¿Cuál fue la producción de cobre y zinc de Antamina durante 2025?
Durante 2025, Antamina produjo aproximadamente 381.800 toneladas de cobre y 454.800 toneladas de zinc.
¿Qué discusión se está llevando a cabo sobre los plazos de concesiones mineras en Perú?
Se está discutiendo la posibilidad de reducir de 30 a 15 años el plazo asociado a la caducidad de concesiones mineras sin actividad, lo que genera preocupación debido a la duración de los procesos de exploración y desarrollo de proyectos mineros.






