Antofagasta (LON: ANTO) ha ajustado a la baja su pronóstico de producción de cobre para 2026 después de que condiciones climáticas extremas obligaran a cerrar su mina insignia, Los Pelambres, en Chile. Este ajuste se produce a pesar de un notable aumento del 27% en las ganancias operativas del primer semestre.
Ajuste en la guía de producción
La minera ha reducido su guía de producción anual a entre 625,000 y 655,000 toneladas, desde un rango anterior de 650,000 a 700,000 toneladas, lo que representa una disminución aproximada del 5% en el punto medio. Esta revisión se dio tras intensas lluvias y nevadas en julio que llevaron al gobierno chileno a declarar un "estado de catástrofe" en la Región de Coquimbo, donde se ubica la mina.
Resultados financieros sólidos
A pesar de los contratiempos operativos, Antofagasta reportó un beneficio antes de impuestos de $2,000 millones, un aumento del 72% en comparación con el año anterior. Los ingresos antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) también crecieron un 27%, alcanzando $2.84 mil millones. Además, el flujo de caja operativo se incrementó en un 53%, totalizando $2.77 mil millones. Estos resultados fueron impulsados por el aumento de los precios de los metales, donde el cobre subió un 36% y el oro un 46% durante el periodo.
Desafíos en la infraestructura de Los Pelambres
Antofagasta indicó que las inclemencias climáticas no causaron daños significativos a la infraestructura principal de Los Pelambres, aunque se requerirán reparaciones en algunas plataformas de tuberías y sistemas de gestión de agua. Los analistas de Citi señalaron que la sólida posición de flujo de caja de la empresa debería ayudar a mitigar el impacto negativo de la reducción en la producción.
Dividendos y proyecciones futuras
La compañía declaró un dividendo interino de $0.30 por acción, un 16% superior a la estimación de $0.26 de BMO, alineándose con su política de distribución del 35% de las ganancias. Este pago implica un rendimiento anualizado de aproximadamente 1.1%. Sin embargo, el desafío inmediato de Antofagasta es restaurar la producción en Los Pelambres mientras aprovecha los precios del cobre que contribuyeron a sus resultados positivos en la primera mitad del año.
A medida que la industria del cobre en Chile enfrenta desafíos operativos y minas envejecidas, la situación de Antofagasta resalta la necesidad de adaptaciones estratégicas para mantener y expandir la producción en un entorno cada vez más complejo. La próxima evaluación de la producción de Codelco, que también ha reducido su guía de producción para 2026 a 1.34 millones de toneladas, subraya la presión sobre el sector.
Con el enfoque en la recuperación de operaciones y la gestión de costos, Antofagasta se prepara para enfrentar un panorama incierto en el futuro cercano, donde la estabilidad de la producción será clave para su desempeño financiero.









