La asociación gremial sumó a una empresa chilena con más de 3.500 colaboradores, enfocada en mantención industrial, movimientos de tierra y arriendo de equipos para minería.
APRIMIN incorporó oficialmente a MPM como nueva empresa asociada, en una señal de fortalecimiento de la cadena de proveedores que sostiene la continuidad operacional de la minería chilena, especialmente en el norte del país. La compañía, fundada en 2008, presta servicios integrales de alta especialización para faenas mineras y opera en tres líneas principales: mantención y montaje industrial, movimientos de tierra masivos y arriendo de equipos y maquinarias.
La incorporación ocurre en un momento en que la industria minera chilena enfrenta una cartera de inversiones de gran escala, mayores exigencias en productividad, presión por continuidad operacional y una demanda creciente por servicios especializados en terreno. Según la Comisión Chilena del Cobre, la cartera de proyectos mineros 2025-2034 alcanza US$104.549 millones, el mayor nivel en más de una década.
Un proveedor con foco operacional
MPM llega a APRIMIN con más de 15 años de trayectoria y una dotación superior a 3.500 colaboradores, de acuerdo con la información publicada por la asociación. Su oferta se concentra en servicios directamente vinculados con la operación minera: mantenimiento de plantas y equipos críticos, montaje industrial, preparación de terrenos, infraestructura base, movimientos de tierra y disponibilidad de maquinaria para contratos en faena.
La propia compañía informa en su sitio corporativo que nació en 2008 con el objetivo de realizar mantenimiento de plantas mineras y que actualmente estructura su actividad en tres áreas de negocio: Mantención y Montaje Industrial, Movimientos de Tierra Masivos, y Arriendo de Equipos y Maquinarias.
La relevancia de estas líneas de servicio está en que se ubican en etapas sensibles para la continuidad operacional: preparación de frentes de trabajo, soporte a plantas, montaje electromecánico, logística, disponibilidad de equipos y respuesta ante exigencias de producción.
En minería, la calidad de los servicios de apoyo puede incidir directamente en disponibilidad de activos, cumplimiento de programas de mantenimiento, seguridad operacional y control de costos. Por eso, la incorporación de nuevos proveedores al ecosistema gremial no solo amplía la representatividad institucional, sino que también suma capacidades en áreas donde las compañías mineras suelen requerir contratos intensivos en personal, equipamiento y estándares de seguridad.
Las áreas que suma MPM
De acuerdo con APRIMIN, MPM desarrolla tres líneas principales de negocio:
Mantención y Montaje Industrial.
Movimientos de Tierra Masivos.
Arriendo de Equipos y Maquinarias.
La compañía también declara contar con certificaciones ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001, asociadas a gestión de calidad, medioambiente y seguridad y salud ocupacional.
En mantención y montaje industrial, MPM informa que participa en contratos bajo modalidades como precios unitarios, suma alzada y EPC, además de servicios de construcción, montaje electromecánico, gestión de suministros, transporte local y logística.
En movimientos de tierra masivos, la empresa identifica actividades como carguío, transporte y descarga, además de planificación de rutas, despeje y saneamiento de áreas, escarpe, replanteo, excavación, excavación en roca, plantas seleccionadoras de material y rellenos.
Ese tipo de servicios se vincula con etapas tempranas de proyectos, expansión de infraestructura, preparación de áreas industriales y soporte operacional en faenas activas. En la práctica, son trabajos que pueden aparecer tanto en proyectos nuevos como en iniciativas de continuidad operacional, reposición de activos o ampliaciones dentro de operaciones existentes.
Por qué importa para la minería chilena
La entrada de MPM a APRIMIN se da en un contexto en que los proveedores han ganado peso estratégico en la discusión minera. Ya no se trata solo de contratistas externos, sino de actores que inciden en productividad, seguridad, innovación, empleo local y cumplimiento de plazos.
APRIMIN ha planteado que sus líneas de trabajo incluyen seguimiento de proyectos mineros en Chile y la región, identificación de servicios e infraestructura adyacente a las mineras, innovación aplicada y sustentabilidad ESG.
Ese enfoque dialoga con el escenario de inversión proyectado por Cochilco. La cartera minera 2025-2034 considera iniciativas de cobre, litio, oro, hierro y minerales industriales, con proyectos de gran escala como la Nueva Concentradora en Rosario, vinculada a Collahuasi, y la Nueva Concentradora Los Colorados, asociada a Escondida, ambos mencionados por Cochilco entre los desarrollos relevantes de la década.
Para que esa cartera avance desde el papel a ejecución, la industria necesitará contratistas, operadores especializados, equipos, ingeniería, servicios de mantenimiento, logística, seguridad, capital humano y proveedores capaces de sostener operaciones en condiciones exigentes.
En ese punto, el fortalecimiento de la cadena de proveedores no es un asunto gremial secundario: es una condición práctica para materializar inversión, sostener producción y reducir riesgos de ejecución.
Datos clave
Asociación: APRIMIN.
Nueva empresa asociada: MPM.
Origen de la empresa: Chile.
Año de fundación: 2008.
Dotación informada: más de 3.500 colaboradores.
Líneas de negocio: mantención y montaje industrial, movimientos de tierra masivos, arriendo de equipos y maquinarias.
Certificaciones informadas: ISO 9001, ISO 14001 e ISO 45001.
Contexto sectorial: cartera minera chilena 2025-2034 por US$104.549 millones, según Cochilco.
Proveedores ante una década de mayor exigencia
El presidente de APRIMIN, Ari Bermann, ha señalado que viene un ciclo fuerte para el cobre en Chile y que los proveedores deben prepararse para ese escenario. En una entrevista difundida por la asociación, también planteó que uno de los grandes desafíos será la disponibilidad de capital humano capacitado para una industria en crecimiento.
La lectura es consistente con el tipo de capacidades que demandará la minería chilena durante la próxima década. Las expansiones, continuidades operacionales, cambios tecnológicos, nuevas exigencias ambientales y mayor presión por productividad requerirán proveedores con escala, especialización y estándares verificables.
En ese escenario, MPM suma presencia en segmentos donde la minería suele concentrar riesgos operacionales: mantenimiento de activos críticos, montaje, movimiento de materiales, disponibilidad de maquinaria y ejecución segura en terreno. La incorporación a APRIMIN le abre espacio a mayor vinculación gremial, intercambio técnico y participación en una red que agrupa a empresas proveedoras relevantes para la gran minería.
Lo que observará la industria
El próximo punto a mirar será cómo la integración de nuevos proveedores al ecosistema APRIMIN se traduce en mayor colaboración con compañías mineras, adopción tecnológica, formación de capital humano y capacidad de respuesta frente a la cartera de proyectos que Chile busca materializar.
Para la minería chilena, el desafío no está solo en aprobar inversiones o construir nuevas plantas: también está en asegurar que exista una red de proveedores capaz de ejecutar, mantener y sostener operaciones complejas en plazos cada vez más exigentes.








