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Corfo revisa programas de CEIM en Tarapacá con foco en tecnología para proveedores mineros

La Corporación de Fomento de la Producción revisó en Tarapacá los avances del CEIM en la capacitación de proveedores mineros, enfocándose en la adopción de tecnologías y digitalización.

Corfo revisa programas de CEIM en Tarapacá con foco en tecnología para proveedores mineros
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La visita permitió evaluar capacidades de entrenamiento con simuladores y el avance de iniciativas destinadas a incorporar digitalización, automatización y nuevas tecnologías en pequeñas y medianas empresas de la región.

La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) revisó en terreno las capacidades del Centro de Entrenamiento Industrial y Minero (CEIM) en Tarapacá y el avance de programas orientados a fortalecer la formación de capital humano y la adopción tecnológica entre empresas vinculadas al ecosistema minero regional.

La visita estuvo encabezada por el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Ignacio Mujica, acompañado por el gerente de Desarrollo Territorial de la corporación, Juan Francisco Montes, y el director regional de Corfo Tarapacá, Espártago Ferrari. La delegación recorrió las instalaciones de CEIM, conoció sus plataformas de simulación y compartió con participantes de iniciativas ejecutadas en la región.

El recorrido puso especial atención en la infraestructura utilizada para reproducir condiciones de trabajo similares a las de una operación minera, entre ellas simuladores de camiones de extracción de alto tonelaje y sistemas asociados a procesos industriales. Este tipo de equipamiento permite entrenar maniobras y procedimientos antes de enfrentar una faena real, reduciendo la exposición a riesgos durante el proceso de aprendizaje.

Formación práctica para una minería más tecnológica

La incorporación de simuladores se ha convertido en una herramienta relevante para la formación minera debido al creciente nivel de automatización, digitalización y especialización de las operaciones. El entrenamiento virtual permite recrear escenarios operacionales, repetir procedimientos y evaluar competencias sin utilizar equipos productivos ni interferir con la continuidad de una faena.

Durante la visita, Mujica destacó precisamente la posibilidad de aproximar a los participantes a condiciones industriales concretas mediante entornos de simulación. El ejecutivo señaló que estas instalaciones permiten experimentar situaciones relacionadas tanto con una faena minera como con procesos industriales, entregando una aproximación práctica a las tareas que posteriormente deben desarrollarse en terreno.

Desde CEIM, el director de Sedes, Abdón Ramírez, dimensionó el alcance de la institución al señalar que una de cada cinco personas trabajadoras de la industria minera se forma, entrena o certifica en sus instalaciones. La cifra refleja el peso que han adquirido los centros especializados de capacitación en la preparación de trabajadores para operaciones que demandan mayores estándares técnicos y de seguridad.

La discusión sobre capital humano ha ganado espacio dentro de la industria minera debido a la incorporación de equipos autónomos, sistemas de control remoto, analítica de datos y nuevas plataformas de gestión operacional. Para las regiones productoras, disponer de trabajadores capacitados en estas herramientas también influye en la capacidad de capturar empleo y servicios asociados a las grandes inversiones mineras.

Tecnología para proveedores de Tarapacá

Otro de los ejes revisados durante la jornada fue el Programa de Difusión Tecnológica “Impulsando Nuevas Tecnologías para la Industria Logística 4.0 Sostenible”, iniciativa apoyada por Corfo y el Comité de Desarrollo Productivo de Tarapacá y ejecutada por CEIM.

El programa apunta a que pequeñas y medianas empresas regionales incorporen herramientas relacionadas con digitalización, automatización, sostenibilidad y tecnologías aplicadas a procesos logísticos. Su implementación adquiere una dimensión minera debido a la cantidad de compañías locales que participan en transporte, almacenamiento, mantenimiento, distribución y otros servicios asociados a las operaciones del norte del país.

La transformación tecnológica de los proveedores se ha convertido en una condición cada vez más relevante para acceder y mantenerse dentro de las cadenas de suministro mineras. Sistemas de trazabilidad, gestión de flotas, control de procesos, análisis de información y automatización forman parte de las exigencias que enfrentan empresas que buscan prestar servicios a operaciones de gran escala.

El programa tiene antecedentes desde 2024, cuando Corfo y CEIM iniciaron un trabajo conjunto destinado a facilitar el acceso de proveedores mineros de Tarapacá a tecnologías asociadas a minería 4.0. Esa iniciativa consideró áreas como automatización, robótica, análisis de datos y gestión inteligente de recursos.

34 empresas participaron en una etapa de transformación digital

Durante 2025, otra iniciativa desarrollada por ambas instituciones incorporó a 34 empresas proveedoras de la minería de Tarapacá en un proceso orientado a reducir brechas tecnológicas y fortalecer su competitividad. El programa contempló capacitaciones especializadas, talleres prácticos y visitas a terreno.

Dentro de esa etapa, el 47% de las empresas participantes estaba liderado por mujeres, mientras que la metodología incluyó acceso a un entorno virtual de aprendizaje y herramientas digitales de apoyo para los participantes.

La experiencia muestra que el desafío tecnológico de la minería no se limita a las compañías operadoras. El proceso también alcanza a contratistas y proveedores que deben adaptar sus sistemas administrativos, logísticos y productivos a nuevas exigencias de seguridad, productividad, sostenibilidad y trazabilidad.

Para una pyme regional, ese proceso puede determinar su capacidad de participar en licitaciones, responder a los estándares de una compañía minera o ampliar sus servicios hacia operaciones de mayor complejidad.

Proveedores locales y encadenamiento productivo

Tarapacá concentra una actividad minera de gran escala que moviliza servicios de transporte, mantenimiento, construcción, logística y suministro industrial. Bajo ese escenario, fortalecer las capacidades de las empresas locales permite ampliar el efecto económico de la minería más allá del empleo directo generado por las faenas.

La formación tecnológica tiene también una dimensión territorial. Cuando los proveedores regionales cuentan con herramientas compatibles con las necesidades de las grandes operaciones, aumentan sus posibilidades de incorporarse a contratos de mayor especialización y de competir frente a empresas provenientes de otras regiones.

La digitalización, además, está modificando el perfil de los servicios demandados por la minería. El uso de plataformas de monitoreo, mantenimiento predictivo, sensorización y análisis de datos obliga a los proveedores a incorporar conocimientos que antes estaban concentrados principalmente dentro de las propias compañías mineras.

En ese escenario, el trabajo conjunto entre organismos de fomento y centros de formación apunta a reducir la distancia entre las capacidades disponibles a nivel regional y los requerimientos tecnológicos de una industria que opera con estándares internacionales.

El desafío de preparar capital humano para nuevas operaciones

La visita de Corfo al CEIM ocurre en un contexto en que la disponibilidad de trabajadores especializados y proveedores con capacidades tecnológicas se mantiene como uno de los factores relevantes para sostener el desarrollo minero del norte de Chile.

Más que aumentar únicamente la cantidad de personas capacitadas, el desafío está en alinear los contenidos con los cambios que están ocurriendo dentro de las faenas. Operación remota, automatización, eficiencia energética, gestión de datos, nuevos estándares ambientales y tecnologías asociadas al uso eficiente de recursos están modificando las competencias requeridas por trabajadores y empresas.

Para Tarapacá, esa adaptación tiene una incidencia directa sobre la posibilidad de capturar una mayor proporción del valor generado por la actividad minera. El avance de programas enfocados en tecnología para pymes y entrenamiento especializado busca fortalecer ese vínculo entre inversión minera, desarrollo de proveedores y formación de capital humano en la propia región.