
El sector elevó 74,4% sus ventas externas frente a igual período de 2025. El oro mantuvo el liderazgo, mientras el litio superó por primera vez los US$1.000 millones en un primer semestre y ganó peso dentro de la matriz exportadora.
La minería argentina cerró el primer semestre de 2026 con exportaciones por US$4.742 millones, el mayor valor registrado para los primeros seis meses de un año y un salto de 74,4% interanual. El desempeño confirma una aceleración de la generación de divisas del sector, impulsada por los metales preciosos y, especialmente, por el aumento de la producción y los embarques de litio.
Entre enero y junio, las exportaciones mineras sumaron US$2.023 millones adicionales respecto de los US$2.719 millones registrados en el mismo período de 2025. El nivel alcanzado también quedó 154,7% por encima del promedio observado entre 2010 y 2025 para un primer semestre.
El resultado adquiere especial relevancia para la economía argentina por el creciente peso de la minería dentro de su oferta exportadora. Solo durante junio, los despachos del sector alcanzaron US$744 millones, 54,6% más que un año antes, mientras que en el acumulado semestral la actividad representó cerca del 9,7% de las exportaciones nacionales.
Oro sostiene el mayor flujo de divisas
Pese al fuerte avance del litio, los minerales metalíferos continúan dominando la estructura exportadora de Argentina. En el semestre generaron aproximadamente US$3.559 millones, equivalentes al 75,1% de las ventas externas de la minería y con un crecimiento interanual de 58,1%.
El oro se mantuvo como el principal producto minero exportado, con US$2.905 millones, alrededor del 61% del total sectorial. Sus exportaciones crecieron 51,2% frente al primer semestre de 2025.
El comportamiento del metal amarillo combina la continuidad productiva de las operaciones argentinas con un escenario de precios internacionales que ha elevado significativamente el valor de los despachos. Para provincias productoras como Santa Cruz y San Juan, esta dinámica mantiene a la minería como una de las principales actividades generadoras de ingresos externos.
La plata también mostró un fuerte avance. Sus exportaciones llegaron a US$562 millones durante los primeros seis meses del año y representaron cerca del 12% de las ventas mineras argentinas. En junio, el valor exportado del metal registró un aumento interanual superior al 90%.
El peso conjunto del oro y la plata muestra que la matriz minera argentina todavía está fuertemente vinculada a los metales preciosos, incluso cuando buena parte de las nuevas inversiones y proyectos en desarrollo comienzan a orientarse hacia litio y cobre.
Litio supera los US$1.000 millones y cambia la composición exportadora
El principal cambio estructural del semestre se produjo en el litio. Las exportaciones alcanzaron US$1.096 millones, un crecimiento de 185% interanual y el mayor valor registrado por este mineral durante la primera mitad de un año.
El avance no respondió únicamente a precios. Las cantidades exportadas aumentaron 68,2% durante el semestre, reflejando la entrada en régimen y el incremento gradual de producción de proyectos desarrollados en Jujuy, Salta y Catamarca.
En junio, el litio marcó además un récord mensual de US$212 millones exportados, con un incremento de 334,9% respecto del mismo mes de 2025. Su participación dentro de las exportaciones mineras argentinas llegó así a 23,1%, consolidándolo como el segundo gran componente de la canasta sectorial.
Argentina cerró 2025 con siete operaciones de litio en producción, después de incorporar nuevas capacidades durante 2024 y 2025. Esa expansión comienza ahora a reflejarse con mayor fuerza en la balanza comercial.
Los datos productivos también muestran esta trayectoria. Durante mayo de 2026, la producción de carbonato de litio llegó a 11.561,7 toneladas, con un incremento interanual de 45,1%, mientras que entre enero y mayo acumuló una expansión de 47,5%.
La nueva escala introduce desafíos adicionales para las provincias del noroeste argentino. Energía, agua, carreteras, logística, capacidad de procesamiento y servicios especializados deberán acompañar una industria que está pasando desde la etapa de construcción de proyectos hacia mayores volúmenes de producción comercial.
China gana terreno entre los compradores
La expansión exportadora también está modificando los destinos de los minerales argentinos. Suiza, China, Estados Unidos y Corea del Sur concentraron cerca del 78% de las ventas mineras del semestre, una señal de la fuerte conexión del sector con mercados de refinación, comercialización de metales y fabricación de tecnologías.
Suiza encabezó las compras con aproximadamente US$1.520 millones, principalmente asociadas al oro, mientras China recibió productos mineros argentinos por US$1.165 millones y aumentó sus adquisiciones 205% frente al primer semestre de 2025.
Estados Unidos, por su parte, concentró alrededor de US$786 millones y elevó sus compras 90%. Corea del Sur también registró una fuerte expansión, con un crecimiento cercano al 196%.
El aumento de las ventas hacia economías asiáticas y norteamericanas adquiere mayor importancia en medio de la competencia internacional por asegurar cadenas de suministro de minerales críticos. Argentina busca aprovechar su disponibilidad de litio y su cartera de proyectos de cobre para profundizar su integración con esos mercados durante los próximos años.
Una minería que puede superar ampliamente el récord de 2025
El desempeño del semestre deja a la minería argentina en posición de superar durante 2026 el máximo anual registrado en 2025, cuando las exportaciones sectoriales rondaron los US$6.037 millones. Los US$4.742 millones acumulados hasta junio equivalen a cerca del 79% de ese registro anual.
Proyecciones sectoriales ubican las exportaciones mineras de 2026 sobre los US$9.000 millones si se mantiene la combinación de mayores precios para los metales preciosos y expansión productiva del litio.
Más allá del récord inmediato, el punto central para la industria estará en la capacidad de transformar este crecimiento en una base productiva más diversificada.
Argentina todavía no dispone de una producción cuprífera de escala comparable con Chile o Perú, pero mantiene una cartera de proyectos de cobre que podría modificar sustancialmente su estructura exportadora durante la próxima década. Su desarrollo dependerá de inversiones de gran escala, permisos, infraestructura, energía, acuerdos territoriales y capacidad de ejecución.
Para las compañías proveedoras chilenas, ese proceso abre un mercado adicional en áreas como ingeniería, construcción minera, perforación, mantenimiento, automatización, servicios ambientales, transporte y operación en altura, especialmente en proyectos emplazados a ambos lados de la cordillera.
El récord del primer semestre confirma que la minería argentina está aumentando su capacidad efectiva de generar divisas. El oro continúa aportando la mayor parte del valor, pero el crecimiento del litio comienza a modificar la composición del negocio. El próximo salto dependerá de que esa expansión se sostenga y de que los proyectos de cobre actualmente en desarrollo logren avanzar desde la cartera de inversiones hacia producción comercial.






