
El sistema bancario mundial canalizó US$467.000 millones hacia empresas vinculadas al carbón térmico entre 2022 y 2025. China concentró el 62% del financiamiento, mientras Estados Unidos elevó su exposición y la banca de la Unión Europea avanzó en dirección contraria.
El financiamiento bancario global destinado a la industria del carbón térmico se ha mantenido prácticamente sin cambios desde la COP26 de Glasgow. Entre 2022 y 2025, 744 bancos comerciales entregaron préstamos y participaron en operaciones de suscripción por US$467.000 millones, equivalente a un promedio cercano a US$117.000 millones por año.
La estabilidad de la cifra global, sin embargo, esconde movimientos muy diferentes entre los principales mercados financieros. Mientras bancos europeos y de algunos países asiáticos redujeron de manera considerable su exposición, instituciones de China, Estados Unidos, Indonesia y Corea del Sur aumentaron el flujo de capital hacia compañías relacionadas con minería, generación eléctrica y otras actividades de la cadena del carbón térmico.
Los datos anuales muestran esa persistencia con claridad: el financiamiento alcanzó aproximadamente US$114.000 millones en 2022, US$120.000 millones en 2023, US$115.000 millones en 2024 y US$118.000 millones durante 2025.
Para la industria minera, el escenario confirma que el acceso al capital para proyectos y compañías vinculadas al carbón continúa disponible, aunque cada vez más concentrado geográficamente y sujeto a diferencias significativas entre las políticas de las instituciones financieras.
China concentra más de la mitad del financiamiento
El mayor peso corresponde a la banca china. Las instituciones financieras del país representaron 62% de todo el financiamiento bancario mundial destinado al carbón durante los cuatro años analizados, equivalente a unos US$289.000 millones.
Además de dominar el volumen acumulado, China incrementó su financiamiento anual desde aproximadamente US$69.000 millones en 2022 hasta US$75.000 millones en 2025, un crecimiento cercano al 8%.
Una característica relevante es que prácticamente todo ese capital permaneció dentro del mercado chino, respaldando principalmente a compañías nacionales.
Entre las instituciones con mayor participación aparece CITIC, con aproximadamente US$38.000 millones entre 2022 y 2025, seguida por China Merchants Bank, con US$22.000 millones, e Industrial Bank Company, con cerca de US$18.000 millones.
Estados Unidos ocupó el segundo lugar por origen del capital, con US$67.000 millones durante el período, equivalente al 14% del financiamiento mundial analizado.
Bancos estadounidenses elevan su exposición
La tendencia estadounidense también contrasta con la reducción observada en buena parte de Europa.
El financiamiento anual proveniente de bancos de Estados Unidos aumentó 23% entre 2022 y 2025, desde aproximadamente US$13.600 millones hasta US$16.700 millones.
Entre las principales instituciones, Bank of America incrementó su financiamiento relacionado con carbón en 62%, hasta aproximadamente US$2.300 millones durante 2025. JPMorgan Chase registró un aumento de 45%, llegando a US$2.200 millones, mientras Wells Fargo elevó su participación en 59%, hasta unos US$1.900 millones.
El comportamiento muestra que la reducción del financiamiento en determinados mercados no necesariamente implica una caída equivalente de los recursos disponibles para la industria a escala global. Parte de ese espacio está siendo ocupado por instituciones ubicadas en jurisdicciones donde las restricciones al carbón son menores o tienen alcances diferentes.
Europa reduce capital destinado al carbón
La trayectoria de los bancos con sede en la Unión Europea fue significativamente distinta.
Entre 2022 y 2025, el financiamiento anual de estas instituciones hacia el carbón disminuyó 46%, desde aproximadamente US$4.800 millones hasta US$2.600 millones.
La reducción coincide con políticas financieras más restrictivas aplicadas por diversas entidades europeas respecto de nuevos proyectos de carbón térmico, generación eléctrica y compañías altamente expuestas a este combustible.
El Reino Unido, sin embargo, se apartó de esa tendencia. Los bancos británicos elevaron en aproximadamente 17% su financiamiento relacionado con carbón durante el período.
Barclays acumuló alrededor de US$5.700 millones entre 2022 y 2025, convirtiéndose en la institución europea con mayor financiamiento dentro del universo analizado. Su cifra anual aumentó 34%, hasta aproximadamente US$1.600 millones.
HSBC también incrementó su participación, más que duplicando el financiamiento anual desde unos US$200 millones en 2022 hasta US$414 millones en 2025.
Las instituciones han planteado que parte de las compañías consideradas dentro de estas mediciones corresponden a grupos diversificados de minería y energía, mientras mantienen objetivos de reducción progresiva de su exposición directa al carbón térmico.
Asia muestra caminos divergentes
Fuera de China, el panorama asiático tampoco es uniforme.
Los bancos de Malasia redujeron su financiamiento al carbón en 88%, hasta aproximadamente US$92 millones en 2025. Las instituciones de Tailandia registraron una disminución de 74%, mientras Taiwán redujo su exposición en 53%.
India también presentó una caída, aunque más moderada. El financiamiento bancario destinado al carbón disminuyó alrededor de 19%, hasta US$2.800 millones, pese a que el país continúa manteniendo una significativa cartera de proyectos de generación termoeléctrica.
En paralelo, India incorporó durante los últimos dos años aproximadamente 88 GW de capacidad solar y eólica, frente a unos 14 GW correspondientes a nueva capacidad basada en carbón.
Japón presentó una trayectoria menos lineal. El financiamiento bajó desde US$8.700 millones en 2022 hasta US$5.900 millones en 2024, pero volvió a crecer hasta US$6.800 millones en 2025.
Mizuho Financial Group, Mitsubishi UFJ Financial Group y Sumitomo Mitsui Financial Group concentraron aproximadamente el 80% del financiamiento japonés relacionado con carbón durante los cuatro años considerados.
Indonesia y Corea del Sur aumentan el respaldo
Otros mercados asiáticos avanzaron en dirección opuesta.
Indonesia elevó aproximadamente 64% su financiamiento anual, hasta US$2.300 millones en 2025. La mayor participación de bancos domésticos adquiere relevancia para uno de los mayores productores y exportadores mundiales de carbón térmico, especialmente mientras instituciones internacionales restringen progresivamente su exposición.
Corea del Sur presentó uno de los mayores incrementos porcentuales entre los mercados analizados. El financiamiento pasó desde aproximadamente US$830 millones en 2022 hasta US$1.750 millones en 2025, más del doble en cuatro años.
Una parte relevante de ese crecimiento estuvo vinculada a KEPCO, empresa eléctrica estatal surcoreana que mantiene operaciones dependientes del carbón y del gas natural.
Qué implica para la minería del carbón
Las cifras muestran que la principal transformación no está ocurriendo todavía en el volumen agregado del financiamiento, sino en quién aporta el capital y desde qué mercados.
La banca internacional mantiene un flujo cercano a US$117.000 millones anuales hacia la cadena del carbón térmico, pero ese financiamiento se concentra progresivamente en China, Estados Unidos y determinados mercados asiáticos.
Para productores mineros y desarrolladores de proyectos, esta fragmentación puede modificar las condiciones de acceso al crédito, el costo del capital y la estructura de financiamiento disponible según la jurisdicción y el tipo de activo.
También introduce una diferencia creciente entre mercados. Empresas con operaciones en regiones donde los bancos han establecido restricciones estrictas enfrentan un universo menor de potenciales financiadores, mientras productores ubicados en países con instituciones domésticas dispuestas a mantener exposición al carbón conservan alternativas de capital.
El resultado es una industria financiera dividida: la retirada de determinados bancos no ha producido hasta ahora una contracción equivalente del financiamiento mundial, porque otras instituciones han aumentado su participación.
Entre 2022 y 2025, el volumen global permaneció dentro de un rango relativamente estrecho de US$114.000 millones a US$120.000 millones anuales. Para el mercado minero, esa estabilidad confirma que la transición energética está modificando la geografía del capital destinado al carbón con mayor rapidez que su volumen total.






