Minería Internacional

EE.UU. acelera su apuesta por minerales críticos y comienza a reducir la dependencia de China

Estados Unidos intensifica su estrategia para reducir la dependencia de China en minerales críticos, invirtiendo $7,600 millones en proyectos de tierras raras y garantizando el desarrollo de su propia

EE.UU. acelera su apuesta por minerales críticos y comienza a reducir la dependencia de China
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Washington combina créditos, participación estatal y garantías de compra para desarrollar una industria propia. Los avances en tierras raras ya son visibles, aunque China mantiene el control del procesamiento y la fabricación de imanes.

Estados Unidos comienza a ampliar sus alternativas al suministro chino de minerales críticos tras acelerar el respaldo público a minas, plantas de procesamiento y fabricantes de imanes. Entre enero de 2025 y junio de 2026, el gobierno anunció unos US$7.600 millones en apoyo financiero sin participación accionaria para proyectos de tierras raras, frente a US$1.800 millones entre 2020 y 2024, de acuerdo con el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). La ofensiva busca asegurar insumos indispensables para la industria automotriz, la energía y la defensa.

Los primeros cambios aparecen en el refinamiento. La Agencia Internacional de Energía (AIE) identificó una disminución moderada de la concentración mundial de esa actividad entre 2023 y 2025, impulsada por nuevos proyectos estadounidenses y mayores volúmenes de producción en Malasia. Es una señal de diversificación en un mercado donde desarrollar una mina resuelve solo una parte del problema: también se necesitan instalaciones capaces de separar los elementos y convertirlos en materiales industriales.

El financiamiento anunciado supera los desembolsos efectivos

La estrategia estadounidense utiliza herramientas distintas para enfrentar los obstáculos de la industria: préstamos para construir instalaciones, inversión estatal en empresas, precios mínimos y compromisos de compra que permiten anticipar ingresos.

Los US$7.600 millones contabilizados por el CSIS incluyen créditos, subvenciones y cartas de interés no vinculantes. Por ello, la cifra corresponde a apoyo anunciado y no puede interpretarse como dinero íntegramente desembolsado ni como capacidad productiva ya instalada.

La Oficina de Capital Estratégico del Pentágono, el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos y la Corporación Financiera de Desarrollo participan en estos mecanismos. El respaldo busca movilizar inversión privada hacia proyectos que requieren plazos largos de construcción y enfrentan incertidumbre sobre precios y compradores.

MP Materials muestra cómo opera el nuevo modelo

Uno de los acuerdos centrales es el suscrito en julio de 2025 entre el Pentágono y MP Materials, empresa que extrae y procesa tierras raras en Mountain Pass, California.

El paquete contempló US$400 millones en acciones preferentes convertibles y un préstamo de US$150 millones. También estableció durante diez años un precio mínimo de US$110 por kilogramo para productos de neodimio y praseodimio, elementos utilizados en imanes de alto rendimiento.

El acuerdo incorporó una garantía para que compradores militares y comerciales adquieran toda la producción de imanes de la futura planta 10X durante diez años después de su construcción. Estas condiciones entregan a la empresa mayor previsibilidad para financiar su expansión.

Ya existen resultados productivos. MP Materials fabricó 840 toneladas de óxido de neodimio-praseodimio en el segundo trimestre de 2026, un aumento de 41% respecto del mismo período de 2025. Sin embargo, en agosto la compañía todavía informaba avances en las pruebas de calificación de imanes para clientes y ensayos regulatorios en su instalación Independence, en Texas. El crecimiento del material refinado convive, por tanto, con etapas pendientes en la fabricación del producto final.

La expansión de mayor escala llegará después. MP Materials anunció una inversión superior a US$1.250 millones para desarrollar 10X en Northlake, Texas, cuya puesta en marcha está prevista a partir de 2028. Una vez operativa, la instalación contribuiría a elevar la capacidad total estadounidense de la empresa a unas 10.000 toneladas anuales de imanes. Se trata de una capacidad proyectada, todavía sujeta a la ejecución del proyecto.

El respaldo también alcanza al litio y otras plantas

La intervención federal se extiende a Thacker Pass, el proyecto de litio que Lithium Americas construye en Nevada junto con General Motors. Su financiamiento incluye un préstamo del Departamento de Energía por US$2.230 millones.

El departamento posee además derechos de compra de acciones equivalentes a una participación de 5% en Lithium Americas y derechos para adquirir una participación económica de 5% en la sociedad del proyecto. Esos instrumentos permiten una eventual entrada al capital y deben distinguirse de una participación accionaria ya ejercida.

En tierras raras, Energy Fuels recibió en junio un compromiso condicional de préstamo por US$725 millones para ampliar el procesamiento en White Mesa, Utah, y desarrollar una instalación estadounidense de metales y aleaciones. El financiamiento permanece sujeto a evaluaciones adicionales, acuerdos definitivos, condiciones de cierre y aprobaciones.

China conserva la ventaja industrial

La urgencia aumentó en abril de 2025, cuando China introdujo controles de exportación sobre siete elementos de tierras raras, compuestos relacionados e imanes. La caída inicial de los envíos dificultó el abastecimiento de fabricantes de automóviles y obligó a algunos a reducir o suspender temporalmente su producción.

La posición china es especialmente fuerte en las etapas posteriores a la extracción. En 2024 concentraba 60% de la producción minera mundial de tierras raras utilizadas en imanes, 91% del refinamiento y 94% de la fabricación de imanes permanentes sinterizados, según la AIE.

El avance estadounidense deberá medirse ahora por instalaciones que entren en operación, producción que alcance escala comercial y componentes que superen las pruebas de sus compradores. La reducción moderada de la concentración en el refinamiento demuestra que están apareciendo alternativas. La distancia con China en procesamiento y manufactura explica por qué asegurar el suministro exige completar toda la cadena industrial.