Minería Internacional

EE.UU. busca ampliar la cadena de minerales críticos en Brasil con foco en procesamiento y tierras raras

Estados Unidos intensifica su interés en Brasil para desarrollar la cadena de minerales críticos, enfocándose en el procesamiento y refinación, mientras busca diversificar su suministro de tierras rar

EE.UU. busca ampliar la cadena de minerales críticos en Brasil con foco en procesamiento y tierras raras
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Washington ha transmitido su disposición a respaldar actividades de procesamiento y refinación dentro de Brasil, mientras compañías vinculadas a capital estadounidense avanzan en proyectos para asegurar suministros de tierras raras fuera de China.

Estados Unidos está intensificando su interés en la cadena brasileña de minerales críticos y tierras raras, pero el foco ya no se limita al acceso a yacimientos. Representantes estadounidenses han planteado ante autoridades de Brasil la posibilidad de apoyar actividades que permitan agregar valor dentro del país, incluidas etapas de procesamiento y refinación, en momentos en que ambos gobiernos mantienen conversaciones sin haber cerrado todavía un acuerdo bilateral amplio sobre la materia.

El acercamiento coincide con una expansión de las inversiones estadounidenses en el sector y con la nueva estrategia de Brasil para evitar que sus recursos minerales sean exportados únicamente como materias primas. El país sudamericano acaba de establecer una política nacional que busca desarrollar desde la investigación y extracción hasta el beneficio, transformación y reciclaje de minerales considerados críticos o estratégicos.

Brasil concentra una de las mayores reservas mundiales

El interés internacional se explica en buena medida por la magnitud de los recursos brasileños. El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó para 2026 que Brasil cuenta con 21 millones de toneladas de reservas de tierras raras, la segunda mayor cifra registrada a nivel mundial.

Sin embargo, su producción continúa siendo reducida en comparación con ese potencial. El organismo estadounidense estimó una producción minera brasileña de unas 2.000 toneladas durante 2025, frente a reservas que superan ampliamente el volumen actualmente explotado.

La diferencia entre recursos disponibles y producción efectiva ha convertido al país en uno de los principales objetivos para empresas y gobiernos que intentan diversificar una cadena mundial en la que China mantiene una posición dominante, especialmente en las etapas de separación y refinación.

Washington ya había profundizado sus gestiones durante 2026. En marzo, la Embajada de Estados Unidos organizó en São Paulo un encuentro entre inversionistas estadounidenses y compañías brasileñas del sector. En esa instancia, funcionarios estadounidenses señalaron que habían identificado más de 50 proyectos mineros en Brasil con potencial para contribuir a la diversificación de las cadenas internacionales de minerales críticos.

Las conversaciones, sin embargo, no se han traducido hasta ahora en un acuerdo federal integral. En agosto, el consejero económico de la Embajada estadounidense en Brasilia, Matthew Lowe, afirmó que Brasil todavía no había respondido a una invitación para incorporarse a la Minerals Security Partnership ni a una propuesta de marco de cooperación entregada en febrero.

Serra Verde se convierte en pieza central

Uno de los movimientos empresariales más importantes se produjo el 3 de septiembre, cuando USA Rare Earth completó su combinación con Serra Verde Group, propietaria de la mina y planta de procesamiento Pela Ema, ubicada en el estado de Goiás.

La operación había sido anunciada en abril con una valorización aproximada de US$2.800 millones, calculada entonces a partir de US$300 millones en efectivo y cerca de 126,85 millones de acciones de USA Rare Earth. Documentos posteriores presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos confirmaron el cierre de la transacción.

Pela Ema tiene especial importancia porque Serra Verde es, según la compañía, el único productor a escala fuera de Asia capaz de suministrar los cuatro elementos de tierras raras magnéticas: neodimio, praseodimio, disprosio y terbio. La operación brasileña produce carbonato mixto de tierras raras, que posteriormente requiere etapas adicionales de separación y transformación para alcanzar productos utilizados en aplicaciones industriales de mayor valor.

USA Rare Earth ha señalado que la integración de Serra Verde forma parte de una plataforma que busca abarcar minería, procesamiento, separación, metalización y fabricación de imanes. La empresa tampoco ha descartado ampliar las capacidades industriales ubicadas directamente en Brasil.

Serra Verde, además, mantiene un acuerdo de compra de largo plazo vinculado a entidades estadounidenses. La compañía informó en agosto que existe un contrato por 15 años para el 100% de la producción de su Fase 1, con precios mínimos establecidos para neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.

Más compañías evalúan avanzar hacia el procesamiento

El movimiento estadounidense no se reduce a Serra Verde. Rare Earths Americas, que mantiene varios activos en Brasil, ha confirmado conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos sobre eventuales mecanismos de apoyo y financiamiento para sus proyectos.

La compañía trabaja en iniciativas como Alpha, en Bahía, y ha señalado que estudia incorporarse a etapas posteriores de la cadena, entre ellas la separación de tierras raras e incluso una eventual fabricación de imanes. Su proyecto Alpha permanece todavía en fase de evaluación y no corresponde a una operación minera en producción.

En paralelo, la australiana St George Mining firmó en agosto un protocolo de intenciones con el grupo brasileño Lima & Pergher para estudiar un centro de separación y procesamiento de tierras raras en Uberlândia, Minas Gerais, con una inversión estimada en 2.000 millones de reales. La eventual planta apunta a comenzar operaciones hacia 2030, pero todavía depende de estudios de viabilidad técnica y económica.

Brasil crea una política para retener más valor

La ofensiva inversora ocurre al mismo tiempo que Brasil modifica su marco institucional. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó el 16 de septiembre la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, junto con la creación del Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos.

La nueva legislación establece entre sus prioridades ampliar la agregación de valor en territorio brasileño mediante investigación, extracción, procesamiento, transformación y minería urbana. El consejo, dependiente de la Presidencia, deberá coordinar la política y elaborar el Plan Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos.

Ese marco introduce una diferencia relevante respecto de una estrategia centrada únicamente en aumentar las exportaciones de mineral. Para Brasil, el objetivo declarado es desarrollar capacidades industriales propias; para Estados Unidos, asegurar suministros alternativos en una cadena mundial altamente concentrada.

El punto todavía abierto es cómo se articularán ambos intereses. Washington ha mostrado disposición a respaldar procesamiento dentro de Brasil y las inversiones empresariales ya están avanzando, pero no existe hasta ahora un acuerdo bilateral federal que defina una cadena integrada entre ambos países. El desarrollo de nuevos proyectos, las decisiones de inversión en separación y refinación y la aplicación de la recién creada política brasileña determinarán cuánto del valor de las tierras raras permanecerá efectivamente en Brasil.